La historia de esfuerzo del incansable “Chico de Hierro” de Chillán

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Archivo Mateo Mendoza 2017-12-30

Con apenas 15 años Mateo Mendoza se ha transformado en un referente del triatlón juvenil chileno, a base de rigor, disciplina y un incansable sacrificio.

Valores que el público chillanejo valoró para votarlo en La Discusion.cl como el mejor deportista del 2017 con el 35% de los votos.

El alumno del Colegio Concepción, integrante del Club HP Team de Santiago, tuvo una temporada de ensueño al lograr el segundo lugar a nivel individual en el Mundial Escolar de Triatlón en Brasil, y el primer lugar por equipos.

“Súper feliz, contento que el público chillanejo me haya elegido el mejor deportista, es un incentivo para seguir entrenando duro. Lo valoro mucho, me llena de alegría después de todo el esfuerzo que he hecho, sacándome la mugre entrenando”.

-¿Cual es el balance que haces del 2017?
-El 2017 lo analizo muy bien. Partí ganando el Iron Kids de Pucón que me dio el cupo para el Mundial Escolar de Brasil, y de ahí no paré más, siempre en los nacionales sacando podio, peleando los primeros lugares para los sudamericanos, hubo algunas lesiones que me privaron de la Selección que compitió en los Odesur, pero es parte del proceso, y lo que me marcó fue el Mundial Escolar, donde demostré todo lo que habíamos hecho con nuestros entrenadores y el apoyo de mi familia, el alcalde, el gobernador, el IND y mis auspiciadores.

-¿Por qué elegiste el triatlón y no otro deporte?
-Yo antes nadaba, pero una vez en el colegio, se abrió la selección de atletismo. Me metí  porque estaba muy hiperactivo y un amigo de mi papá, Jorge Ortiz, que es triatleta, me dijo por qué no haces un triatlón ya que corres, nadas, y corrí uno en Quillón y gané, y después en Pucón, así que seguí. El 2015 me decidí por completo a hacer triatlón.

-¿Fue clave que te regalaran una bicicleta que te ayudó a mejorar?
-Sí, el gobernador de Ñuble hizo una gestión con Marina del Sol que me regaló una bicicleta que me ayudó mucho a mejorar el rendimiento. También agradezco a mis auspiciadores Amino Pro Heal, Mr Kine Chillán, Sailfish, All Bike Chillán, Rendibu y Gimnasio Club House.

-¿Para el 2018 cuáles son las metas?
-Ahora, el 11 de enero viene el Ironman de Pucón, que será selectivo para el Sudamericano, ya que ahí parte el proceso para clasificar a los Juegos Olímpicos de la Juventud que serán el 2018 en Argentina. Después del Sudamericano, está el Preolímpico que es la meta principal para clasificar a los Juegos Olímpicos. 

-¿Crees que puedes clasificar?
-Sí, creo que puedo estar ahí por el trabajo que he hecho con mis entrenadores, porque me estoy viniendo a Santiago a entrenar, así que hay altas posibilidades de clasificar.

-¿Cuál es tu fuerte, el nado, la bicicleta o el trote?
-Creo que soy parejo en las tres. Pero hago  la diferencia en el agua, desde donde salgo muy adelantado y me da un colchón de tiempo importante, para poder definir en el trote, ya que tengo muy buen trote.

-¿Quién es tu referente?
-Yo encuentro que la ídola del triatlón es Bárbara Riveros. Ella a pesar de las dificultades que tuvo cuando chica, pudo salir adelante, ganar mundiales, ser quinta en los Juegos Olímpicos, por eso es mi referente en el triatlón chileno.

Esfuerzo puro
-¿Qué cosas has debido postergar como adolescente por estar en la alta competencia?

-Horas de sueño, muchas. Porque me he tenido que levantar todas las mañanas estando en el colegio a las 5.30 de la mañana, luego, entre el colegio, después del almuerzo, haciendo gimnasio y posteriormente, después del colegio, otra vez entreno trote y natación. También me he perdido muchas juntas con mis amigos. Fiestas, eventos familiares. Ahora me perdí el festejo familiar por el resultado de la PSU de mi hermano, entonces uno sacrifica muchas cosas para llegar hasta acá y por eso si la gente me apoya, bacán, pero no es llegar y competir. Imagínate ahora yo estoy en Santiago en la casa de mis tatas. Entreno en el Parque O’Higgins y en el Estadio Nacional la natación y el atletismo en el Parque Bicentenario, y el ciclismo en el Cerro San Cristóbal o Pirque o Chicureo. Me muevo en metro, con viajes de una hora que igual cansan.

- Es decir, que después de escuchar tu historia, calza a la perfección el rótulo que te pusimos en La Discusión, “El Chico de Hierro”.
- Jajajaja, sí, yo creo que sí, porque no cualquiera se puede levantar a las cinco de la mañana todo el año, entrenando después del colegio, a la hora del almuerzo, después del colegio otra vez. Y más encima rendir bien en el colegio. Tengo promedio 6,8. Y ahí influye la familia, me ayudan a estudiar, cuando yo llego muerto de cansado, pero siempre están apoyándome.

-¿Hasta donde quieres llegar?
-Mi sueño es llegar a unos Juegos Olímpicos o a un Mundial, pero quizás, poder ganar unos Juegos Olímpicos. Son palabras mayores, pero es un sueño. Depende como se den las cosas. Porque uno está propenso a lesiones y al factor económico que uno no controla. Pero yo quiero llegar a eso. Es mi sueño.

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