Relocalización en Punilla

Por: La Discusión 09:50 AM 2017-12-28

Es bastante evidente que el proceso de relocalización de las familias afectadas por el proyecto de embalse La Punilla exhibe un retraso preocupante, considerando que de acuerdo al cronograma de la iniciativa, en abril próximo la concesionaria Astaldi debiera tomar posesión material de los terrenos donde comenzará la construcción de la presa.

Según confirmó esta semana el presidente de la Junta de Vigilancia del Río Ñuble, Martín Arrau, solo se ha concretado la erradicación de cuatro de las 83 familias que están en esta situación, lo que hace poco probable que se pueda cumplir el plazo mencionado.

Como se recordará, en junio de 2016 el Ministerio de Obras Públicas adjudicó la concesión de la construcción y operación del embalse La Punilla, una iniciativa que demandará una inversión de US$500 millones y que inundará 1.700 hectáreas.

Y si bien los recursos para pagar las expropiaciones de los terrenos fueron consignados en el tribunal respectivo hace más de tres años y medio, el proceso se ha visto entorpecido por la demora del MOP en la elaboración e implementación de un plan de desarrollo social, un compromiso que quedó establecido en la resolución de calificación ambiental del proyecto y que constituye una herramienta clave para que las familias afectadas puedan continuar con sus actuales fuentes de ingresos, como la crianza de animales, por ejemplo.

Según el MOP, tanto las familias propietarias como no propietarias recibirán bonos de vivienda y de terreno, entre otras compensaciones, que complementan el monto por la expropiación, los que en opinión del alcalde de San Fabián, Claudio Almuna, y del diputado Jorge Sabag, son montos insuficientes.

Asimismo, de las 83 familias que serán relocalizadas, al menos siete no han aceptado los montos que definió el MOP, lo que augura una judicialización que podría demorar el proceso.

Y si bien se puede argumentar que nunca ha sido sencillo conciliar los distintos intereses en obras de esta envergadura, también es cierto que el tiempo transcurrido ha sido probablemente el suficiente para haber avanzado con mayor celeridad en este proceso, que lamentablemente se ha caracterizado por tropiezos en la comunicación con las comunidades, de hecho, durante el presente año se conoció la denuncia por parte de vecinos afectados, quienes señalaron ser víctimas de hostigamientos por parte de empleados de las empresas contratistas, que tendrían por objetivo el pronto desalojo de los terrenos.

Por ello, líderes de opinión, como el propio Arrau y el diputado electo Frank Sauerbaum, plantearon con una buena cuota de razón que ha faltado voluntad por parte de las autoridades del MOP por avanzar con celeridad y eficiencia.

Es de esperar, entonces, que en los próximos meses el MOP dé pasos concretos para implementar el esperado plan de desarrollo social y profundizar los canales de diálogo con las familias, pues sería lamentable que por la ineptitud de la burocracia estatal y la falta de voluntad política, la concreción de un proyecto tan importante para el desarrollo agrícola de Ñuble se transforme en sinónimo de decepción y pobreza para decenas de familias de la zona cordillerana de San Fabián.

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