[Editorial] Despoblamiento

Por: Fotografía: Victor Orellana 10:55 AM 2017-12-26

Capacitación, emprendimiento y atracción focalizada de inversiones parecen ser los elementos clave para que la región de Ñuble se desarrolle integralmente y sus comunas más atrasadas superen las altas cifras de pobreza y migración campo-ciudad que han revelado recientes estudios, como la encuesta Casen y el Censo 2017.

Según la primera, un 20,8% de toda la población de la nueva región  vive en condición de pobreza, vale decir, 100 mil 262 personas. Asimismo, la pobreza extrema afecta a un 6,5%, es decir, a 31 mil 744 personas. El guarismo es muy superior al promedio nacional de 3,5% de pobreza extrema.

Los resultados del Censo 2017, en tanto, muestran que ocho comunas (Cobquecura, Portezuelo, Ninhue, Coelemu, El Carmen, San Ignacio, Pemuco y Ñiquén), que son prácticamente las mismas que tienen los más altos indicadores de pobreza, sufren un paulatino decrecimiento poblacional.

Todas comparten características como una alta ruralidad (más del 30%) asociada a un menor acceso a servicios básicos y a una deficiente conectividad vial y de comunicaciones; la escasez de capital humano calificado asociada salarios inferiores que el promedio regional y bajas tasas de inversión, que repercuten en un crecimiento mediocre, con efecto en el empleo. 

La construcción de la nueva región requiere de un impulso al crecimiento, pero con sentido de equidad territorial, y para lograr aquello se necesita generar incentivos para potenciar áreas geográficas estratégicas para el desarrollo de los rubros agropecuario y agroindustrial, mejorar la infraestructura para aumentar la competitividad, contar con una masa crítica de profesionales y técnicos que sean capaces de aportar a este desafío, y superar la atomicidad de roles y descoordinaciones en la aplicación de políticas públicas. 

En efecto, hoy existe una amplia batería de instrumentos que apuntan al fomento productivo, al emprendimiento y la innovación, pero no es menos cierto que aún existe el desafío de descentralizar aún más la asignación de los recursos dentro de Ñuble y, fundamentalmente, de capacitar a los profesionales municipales y emprendedores locales, a fin de superar brechas de acceso a fondos públicos y tecnologías y conocimientos de administración, respectivamente. 

Es por lo anterior que resultará clave la sensibilidad social y voluntad política de las futuras autoridades para trabajar en una adecuada focalización de los recursos públicos, que contribuya al desafío de hacer despegar la economía de las comunas que han ido quedando rezagadas, con nuevos emprendimientos y más y mejores empleos que le brinden a sus habitantes, sobre todo los más jóvenes, la oportunidad de quedarse en la tierra que los vio nacer.

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