Estudiante de Derecho fue condenado por incendio de 500 hectáreas

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Archivo 08:40 PM 2017-12-22

El imputado pagaría su condena de manera remitida, es decir, en libertad.

El Tribunal Oral en lo Penal de Chillán falló en forma condenatoria en contra del estudiante de Derecho Víctor Becerra Robles, como autor del incendio resgistrado el 21 de enero en el sector de Santa Clara, en Bulnes, el que arrasó con más de 500 hectáreas.

Fue una semana después del registro de ese siniestro que personal de la SIP de Carabineros de Bulnes detuvo a dos personas, ambos estudiantes de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, de 24 años en ese entonces.

Junto a Becerra Robles  se formalizó al alumno de Ingeniería, Mauricio Novoa, por el delito de incendio, tipificado en la Ley de Bosques, en el artículo 22TER que especifica que “el que por mera imprudencia o negligencia en el uso del fuego u otras fuentes de calor en zonas rurales o en terrenos urbanos o semiurbanos destinados al uso público, provocare incendio que cause daño en los bienes a que alude el inciso segundo del artículo 22, sufrirá la pena de presidio menor en su grado medio a máximo y multa de 50 a 150 unidades tributarias mensuales”.

Sin embargo Novoa fue absuelto de toda responsabilidad por parte del tribunal, siendo factor clave para esta determinación el que Becerra Robles haya aclarado que su compañero no tuvo responsabilidad alguna en el descuido que provocó  el desastre, responsabilizándose completamente por lo ocurrido.

La fiscal de Bulnes, Maritza Camus, dijo a LA DISCUSIÓN, que “ellos estaban solo con la medida cautelar de firma mensual, y además no contaban con antecedentes penales, por esa razón pedimos una pena de 3 años y un día de presidio, la que podría cumplir de manera remitida”.

La fiscal, además, pidió como pena accesoria el pago de una multa, la que podría ser cancelada en cuotas, de acuerdo lo solicitara su defensa.

La lectura de sentencia será el próximo martes 26 de diciembre.

2 mil millones en daños
Conforme al relato de la persecutora, “ellos estaban haciendo un cerco, para lo que necesitaban despejar un espacio y procedieron a quemar las hojas y los rastrojos que lo cubrían, y según lo que explicaron, se les arrancó el fuego”.

Así el siniestro, que con el correr de los días abarcó 15 kilómetros, quemó 500 hectáreas, entre pinos insignes de Celco, siete casas, dos galpones, uno de ellos con 900 aves que resultaron muertas.

A lo anterior se debe sumar la destrucción de una planta procesadora de arándanos, por lo que en total dejó pérdidas por un monto cercano a los 2 mil millones de pesos.

El acusado en ningún momento escondió su responsabilidad, de hecho tras su formalización, el 26 de enero pasado, dijo a la prensa que “esto es terrible, es una pesadilla, es lo peor que me podía haber pasado. Estoy muy arrepentido, fue devastador, no podría estar tranquilo en ningún momento”.

Siempre en materia penal, será el Tribunal Oral en lo Penal el que fije el monto de la multa a pagar, sin perjuicio de lo que se determine posteriormente, en un eventual juicio civil del que se pretenda obtener indemnizaciones por los daños causados por tal negligencia.

La de Becerra Robles es la segunda condena por los incendios que afectaron a la zona el verano pasado. La última sentencia dictada hace exactos 23 días fue en contra de Analía Pacheco Ramírez, condenada a 541 días de cárcel  (los que al final se le conmutaron por el tiempo que pasó en prisión preventiva) por el incendio intencional en dos predios, uno de ellos de Forestal Arauco.

La mujer, quien no admitió su responsabilidad durante el juicio, pero sí ante la PDI, no fue objeto de demandas.

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