Corfo cofinanciará 17 proyectos en Ñuble

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 09:25 PM 2017-12-21

Ñuble concentró 17 de los 32 proyectos adjudicados en la Región del Bío Bío.

"Este tipo de solicitudes tienen como respaldo emprendimientos que ya están consolidados”
Juan 
Mardones

Un total de 17 proyectos de la Región de Ñuble resultaron beneficiados en el segundo proceso de postulación del Programa de apoyo a la Inversión Productiva, IPRO, del Comité de Desarrollo Productivo (Corfo), que entregará un total de $332 millones.

El director ejecutivo del mencionado piloto de descentralización de Corfo, Juan Mardones, detalló que las propuestas evaluadas fueron aprobadas por los consejeros del Subcomité de Innovación y Emprendimiento. “Es una instancia en la que participan representantes del mundo académico, empresarial y también de Gobierno”, destacó.

Respecto a los principales objetivos de las propuestas, explicó que “este tipo de solicitudes tienen como respaldo emprendimientos que ya están consolidados y que buscan dar un salto para mejorar sus procesos de producción o bien, contar con nuevo equipamiento o instalaciones para potenciar sus negocios, generando más ingresos y abrirse a nuevos mercados. Se trata, por tanto, de ir en apoyo de proyectos que generen nuevos puestos de trabajo e impulsen el encadenamiento productivo en la región”, dijo.

Los proyectos
Los principales rubros corresponden a agroindustria, fruticultura, turismo y vinos, donde destacaron las comunas de Chillán, con cuatro iniciativas; Ránquil (3), San Carlos (3), San Fabián (2) y San Nicolás (2).

“El turismo sigue destacando por la calidad de las iniciativas presentadas, puesto que podríamos decir que representa el 25% del total aprobado a nivel regional. Es más, si incluimos proyectos relacionados con la vitivinicultura y las frutas, en conjunto, se quedan con el 60% del financiamiento, lo cual va en línea con las estrategias regionales”, subrayó Mardones.

En el rubro vinos fueron seleccionados los proyectos: bodega enoturística y gravitacional, de la Viña de Neira (Ránquil); adquisición de estanques de acero inoxidable, de Agrícola La Herencia (Ránquil); y la ampliación de la bodega de vinificación, de Viña Santa Berta (San Nicolás).

En agroindustria: implementación de laboratorio, de Agrocomercial San Francisco (Chillán), implementación de línea de selección de alta gama para arándanos, de Frutícola La Granja (Chillán); implementación de túnel de congelado para berries orgánicos, de Sims Fruit (San Carlos), implementación de procesos para obtener pulpa congelada de frutas, de Ecoberry S.A. (San Carlos), aumento de capacidad de frío, de José Yáñez (San Carlos); e implementación de cámara de prefrío, de Comercial C y C Montefraile (San Nicolás).

En turismo: grill restaurante, de Servicios y Alimentos Ltda. (Chillán); y dos iniciativas de Julissa Mattus y Jorge Castañeda, ambos de San Fabián.

A estos hay que agregar la construcción de invernaderos para producir lechugas, de Comercializadora Green Salad (Quillón); materiales de embalaje industrial, de Creait SpA (Chillán); implementación de planta cervecera, de Jonny Salgado (Pinto); adquisición de maquinaria, de Comercializadora de maderas impregnadas Concón (Quirihue); implementación de línea de aserrío, de Forestal Leonera (Ránquil).

Vinos
El despegue del rubro vitivinícola se observa en los proyectos presentados por las viñas De Neira y Santa Berta.

Pablo Herrera, gerente de Santa Berta, explicó que el proyecto, cuya inversión total es de $50 millones (Corfo aportará $20 millones), permitirá aumentar en hasta 20% la capacidad para procesar lotes pequeños de vinos (uso de estanques de menor tamaño), lo que está orientado a producto embotellado, y por lo tanto, con mayores niveles de calidad.

Por su parte, Felipe Neira, gerente de la Viña de Neira, precisó que el proyecto, de $30 millones (Corfo aportará $11 millones), tiene un doble objetivo: por un lado, triplicar la capacidad de vinificación, desde 15 mil a 45 mil litros, con un innovador proceso de desmetalización natural de vinos, en una nueva bodega que rescatará la arquitectura patrimonial, lo que permitirá reducir la venta de uva; y por otro lado, construir dos cabañas para recibir turistas, principalmente extranjeros.

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