Nicky, perro pionero en el uso del cannabis medicinal

Por: Ladiscusion.cl Fotografía: Fundación Daya 08:45 AM 2017-12-12

Nicky será recordado como uno de los perros pioneros en el uso veterinario del cannabis medicinal en Latinoamérica, debido al exitoso tratamiento en base a cannabis con el que se manejó su epilepsia, patología que dejó de responder a los medicamentos tradicionales con el tiempo y que le fue diagnosticada a los dos años de vida.

Oriundo de Temuco, Nicky llegó a la casa de Eduardo Rodríguez y Carol Cárcamo en Arica, siendo apenas un cachorro de un mes y medio de edad. Pero luego de más de cuatro años de mantener controladas sus crisis convulsivas con el uso terapéutico de la cannabis, lamentablemente Nicky falleció hace un par de meses.

“Desde que llegó a nuestra casa fue un perro muy regalón: dormía en nuestra cama y le gustaba dormir en mi almohada cuando era pequeño. En un principio cuando lo llevábamos a la playa, le temía al agua, pero con el pasar del tiempo comenzó a bañarse y disfrutar el mar”, recuerda Carol, su cuidadora.

Sus “dueños” nunca vieron a Nicky como una mascota, sino como a un integrante más de la familia. Nació en 11 de marzo de 2009 en Temuco, al sur de Chile, y fue el primero de una camada de diez cachorros. Carol lo recuerda como un ser muy incondicional que sólo pedía cariño y atención. “Siempre fue un hijo para nosotros, nunca lo vimos como un perro si no que como un integrante más de la familia, como nuestro hijo menor de cuatro patitas, que nos entregaba su amor incondicional y que lo único que nos pedía era cariños y salir a pasear”.

Cuando Nicky presentó sus primeras convulsiones, los  “padres” ya sospechaban que podría tratarse de una   epilepsia. Una vez que fue atendido por la veterinario   Tatiana Rivera, el diagnóstico fue confirmado. Le recetaron   fenobarbital de 100 mg cada ocho horas y sus crisis era cada   un mes o cuarenta días, pero con el paso del tiempo éstas   comenzaron a ser más intensas y frecuentes.

“Al comienzo tenía una crisis al mes o cada cuarenta días,  pero con el tiempo fueron haciéndose más frecuentes e   intensas, hasta que la doctora nos señaló que el tema   neurológico escapaba de sus manos y nos recomendó hacer   el esfuerzo de viajar a Santiago para visitar al mejor   neurólogo veterinario de Chile, el doctor Enzo Bosco”, relata   Carol.

Debido a esto, Carol y Eduardo deciden viajar a Santiago   por  primera vez en 2011 para consultar al especialista, una  de las eminencias en su campo en Chile. Fueron tres años en   donde la familia tuvo que trasladarse desde Arica a Santiago   buscando una mejora en la calidad de vida de Nicky.

“Imagínate los gastos que eso significaba.  El pobrecito tenía  que viajar como carga en una jaula. Nos costaba conseguir   alojamiento, ya que no tenemos familiares en Santiago, y los   hospedajes, en general, no suelen aceptar mascotas y Nicky   estaba acostumbrado a dormir con nosotros” señala Carol.

El Dr. Enzo Bosco le recetó Pregalex de 150 mg. cada 12 horas a Nicky, medicamento que logró que los ataques convulsivos bajaron por un periodo, pero éstos reaparecieron después de un tiempo con mayor intensidad que antes, recordó Carol, señalando que “los ataques eran terribles, se volvieron cada vez más intensos, llegando a tener 30 ataques convulsivos en un solo día.”

Entonces llegó el peor diagnóstico: “En 2013 el Dr. Bosco nos dijo que ya no había nada que hacer, porque los ataques del Nicky eran cada vez más y más intensos, y que la única manera de que el Nicy descansara de todo era la eutanasia. Con mi esposo nos negamos a la idea y nos vinimos a Arica muy tristes, porque nos habían dicho que ya no había más alternativa con él”, recuerda Carol.

De regreso a Arica, la veterinario Tatiana Rivera, quien atendió en un comienzo a Nicky, les recomendó utilizar aceite de cannabis para su tratamiento. “Nosotros dijimos que no, que cómo se le ocurría, porque en ese entonces nosotros estamos absolutamente en contra de la marihuana, lo veíamos como una droga y que todos los que tenían contacto con ella eran drogadictos”, reconoce Carol.

“Al final dijimos ‘no tenemos nada que perder, es por el bienestar de Nicky’, así que probamos. Gracias a Dios lo hicimos y el Nicky pudo tener una sobrevivida de cuatros años, de manera bastante tranquila y feliz”, señala Carol, quien luego de ver la mejoría en la calidad de vida de Nicky generada desde el inicio de su tratamiento cannábico, cambió completamente su percepción inicial del cannabis y hoy es una gran defensora de su uso medicinal como parte del grupo de voluntarios de Fundación Daya en Arica

Comentarios