Sensación de inseguridad aumenta pese a la baja de la tasa de delitos

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Fernando Villa 10:30 PM 2017-12-09

28.947 delitos han sido denunciados en la Región de Ñuble en 2017, esto es casi 4 mil casos menos que en 2016.

Desde el año 2013 en adelante que las cifras delictuales han presentado una baja constante, tanto en el global nacional como en la muestra provincial, donde la gran mayoría de los delitos violentos generan menos denuncias.

Pese a esto, desde la Subsecretaría de la Prevención del Delito Bío Bío admiten que “la sensación de inseguridad de las personas en Chillán, y en Ñuble en general, ha aumentado. Esa paradoja se explica por varios factores como la fuerte presencia de la comisión, persecución y sanción de los delitos en la prensa local, o por hechos como los cuatro homicidios que hubo en una misma semana en la región, hace unos meses”, explicó el encargado de la subsecretaría en Bío Bío, José Miguel Ortiz.

La autoridad dice que la medida internacional para medir cuán seguro o inseguro es un país es la cantidad de homicidios cometidos en un año. “Y eso es porque el homicidio debe ser junto a las violaciones, uno de los delitos más temidos y, lógicamente, esos cuatro homicidios si bien dejan a Ñuble como una región con baja tasa de homicidios en relación al país, para las personas es muy alarmante”, analiza.

La eterna diferencia entre el dato duro y la sensación de inseguridad cuenta con sus propios aliados. A favor de lo empírico están las cifras, y la última generada por el Ministerio del Interior asegura que en Ñuble se han cursado 28.947 denuncias por algún tipo de delito a septiembre del 2017; en contraste con las 32.560 de la misma fecha en 2016 y 35.386 que dejó el año 2015. 

Es decir, casi 4 mil causas menos, una baja de 7,2%.

Y este año, en Ñuble se ha formalizado a nueve personas por homicidio, dos casos menos que en 2016.

“Donde se ha bajado mucho es en los delitos de robos violentos, lo que ha ido bajando paulatinamente, y en este sentido los programas de seguridad comunal han ayudado bastante, pero falta por hacer, de hecho hay comunas que cuentan con consejos que no han presentado muchos programas, por lo tanto no se les ha podido financiar herramientas como cámaras, luminarias, alarmas o vehículos de patrullaje municipal, como sí los ha conseguido Chillán”, advirtió Ortiz.

Los delitos en Chillán

No necesariamente Chillán es un reflejo de lo que ocurre en Ñuble.

Mientras las riñas, la violencia intrafamiliar, el abigeato y los abusos sexuales han sido difíciles de bajar en el resto de la Región de Ñuble, los robos violentos, los robos a locales comerciales y en hogares tuvieron un aumento.

Los delitos  en Chillán hablan de 18.406 casos en 2012; 18.138 en 2013; 16.532 en 2014; 15.859 en 2015 y 15.936 en 2016. Este ítem incluye robo por sorpresa, robo con violencia, robo con intimidación, lesiones, violaciones, homicidios, violencia intrafamiliar y los robos de vehículos.

En 2017 los delitos violentos también bajaron, salvo el robo con violencia (410 casos), robo en lugar habitado (780 denuncias) o la violencia intrafamiliar (1.348).

Sin embargo los delitos de robo en lugar no habitado tuvieron una merma, lo que es aplaudido por los comerciantes que sufrieron pérdidas millonarias por esta causa en años anteriores.

El punto de inflexión acá es la creación de la Oficina Comunal de Seguridad y la creación del grupo Foco, del Ministerio Público. El primero, con financiamiento del Ministerio del Interior, recursos municipales y del Consejo Regional, consiguieron no solo la instalación de cámaras en el centro, alarmas en más de siete barrios y luminarias peatonales en decenas de calles.

“Lo más importante es que gracias a la escuela de formación de líderes logramos que las personas se hicieran cargo de su entorno, es decir, logramos que los vecinos que sentían estas inseguridades ya sea por delitos o por incivilidades, se contactaran con Carabineros, con la PDI o con el mismo municipio con mucho mayor fluidez y eficacia. Eso es imprescindible porque entonces son los mismos vecinos quienes comienzan esta cadena de seguridad que se requiere para prevenir y evitar delitos”, comenta el encargado de la Oficina Municipal de Seguridad (OMSE), Renán Cabezas.

Al igual que Ortiz, Cabezas estima que “aún hay una deuda en la sensación de inseguridad, pero hemos notado que más que los robos o presencia de bandas delictuales, son las incivilidades, como los basurales, los sitios eriazos, la presencia de personas bebiendo alcohol o consumiendo drogas en espacios públicos y hasta la falta de luminarias y las calles en mal estado, lo que generan estas sensación de malestar entre los vecinos”.

Una de las estrategias que se esperan para este 2018, a fin de reducir el temor vecinal, es la adquisición de cinco vehículos para patrullaje vecinal, los que tienen por objetivo hacer mayor presencia de seguridad en las calles, y pese a que sus conductores no están facultados para detener personas, “acá la idea es generar cercanía y que estas patrullas recojan las denuncias vecinales y sean un canal de comunicación efectivo con las policías”, finalizó el encargado de seguridad.

En cuanto al grupo Foco del Ministerio Público, la encargada en Chillán, fiscal Paulina Valdebenito, recordó que “hasta antes de la creación de este grupo de análisis, lo que teníamos era un equipo de fiscales investigando los delitos de mayor connotación caso a caso y sin un apoyo técnico que los ayudara a vincularlos entre sí”.
El Foco, por lo tanto, comenzó a recoger las declaraciones y las denuncias que apuntaban a casos similares en la forma en que llevaban a cabo, la hora, los lugares, o similitudes en las descripciones de los sospechosos.

Así, cuando se lograba detener a una banda o a un delincuente por un delito puntual, el Ministerio Público ya tenía a mano las evidencias para poder formalizarlos por otros hechos delictuales anteriores que habían sido investigados, pero sin detenidos.

“Esto ya nos ha permitido dejar en prisión a cerca de 25 personas, quienes eran parte de bandas autoras de múltiples delitos; o bien a un delincuente como Gustavo Lara López, quien estafaba a personas de la tercera edad haciéndose pasar por funcionario de Dideco; y la banda que se dedicaba a robar cajeros automáticos en todo el sur de Chile”, puntualizó la fiscal.

Georreferenciación

Según el coronel Erick Flores, prefecto de Ñuble, “en el caso del robo con violencia, como fenómeno obedece a una multicausalidad, se debe atacar con una persecución inteligente, como fiscalizar y detener a todos quienes tengan órdenes de detención pendiente, porque muchos de ellos son reincidentes en este tipo de delitos y eso es parte de la georreferenciación delictual que nos ha permitido bajar la tasa de delitos en un 13% a nivel regional”.

Por mejorar “nos queda mucho”, dice José Miguel Ortiz. Uno de los puntos que busca es “aprovechar los Consejos Comunales de Seguridad y evitar que se conviertan en catarsis para vecinos, No es posible tener a un fiscal dos horas escuchando el desahogo de los vecinos para que al final él diga algo durante uno o dos minutos. Creo que se debe  evitar que sea un fiscal, sino un representante el que venga a las reuniones, la idea es maximizar los recursos, no mal utilizarlos”.

 

Comentarios