Excursionista fue encontrada tras ocho días en la montaña

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-12-06

Elizabeth Luna salió el martes pasado, sola, a excursionar a la Laguna de la Plata.

El perro estaba en lo correcto. El animal adiestrado del equipo Usar de rescate el día martes había dado señales que apuntaban a un sector hostil, como el lugar en que su olfato y muda voluntad le sugerían que podía estar la excursionista Elizabeth Luna Romero, extraviada desde el martes de la semana pasada en el sector de la Laguna La Plata, en San Fabián.

Las disposiciones de las autoridades no lo dejaron avanzar para evitar más riesgos. Pero del instinto animal tomaron apuntes los voluntarios del SAR (ONG de búsqueda y rescate) y haciendo un cordón humano realizaron una operación rastrillo que incluía pasos por rocas. Escalando o descendiendo.

“Nos miramos entre nosotros constantemente para no perder la línea, nos distanciamos unos cuatro metros y en esa oportunidad éramos tres los que hicimos este rastreo. Eran como un cuarto para las cinco, más o menos, y uno de nosotros dio con ella. La encontramos”, dijo un miembro del SAR, quien no quiso identificarse asegurando: “somos todos un solo equipo”.

Y la sorpresa se transformó en felicidad con sabor a orgullo, cuando descubrieron que la joven chillaneja estaba viva.

Fueron a lo menos siete días que estuvo sola a la intemperie y ocho desde que decidió ir sola a la Laguna de Plata. Soportó noches, vientos helados, hambre, una sed que la estaba secando mortalmente, el dolor de la caída que le dejó contusiones que la paralizaron y la angustia de ver que cada día mutaba a una oscuridad cómplice de los intrincados paredones que la escondían.

“Cuando se dio cuenta que estábamos ahí, dijo algo, balbuceó algunas cosas y se puso a llorar. A veces el llanto es el mensaje más claro de lo que se está sintiendo”, dijo el voluntario del SAR.

Deshidratada y en shock
A esa hora Mariana Romero, la madre de Elizabeth,  estaba, como desde el fin de semana, aguardando alguna noticia en la Subcomisaría de San Fabián.La acompañaba su otra hija y el sicólogo de la Municipalidad de San Fabián, Rolando Rudolph, quien le hizo contención todos esos días.

Un chirrido en el intercomunicador los hizo ponerse en alerta. “Y le dije a la señora que me esperara, que iba a escuchar la radio, y ahí escuché que estaban pidiendo coordenadas porque la habían encontrado, pero todavía no había claridad si estaba o no viva. Así que esperé a que se confirmara antes de ir a decirle a la mamá”, contó.

Diez minutos más tarde un nuevo chirrido y de la radio se escuchó claro e indudable: “está viva, la joven está con vida”. Entonces Rudolph salió de la sala y se acercó a la expectante Mariana.

“Salté, grité, lo abracé, le di las gracias a mi Dios, lloré y lloré, mi hija estaba viva y esta pesadilla se había terminado”, comentó la mujer a LA DISCUSIÓN.Paulatinamente la tranquila subcomisaría se empezó a llenar de familiares, amigas de Elizabeth, autoridades, entre los que se contaban al alcalde de San Fabián, Claudio Almuna; al mayor Leonardo Fernández, jefe de la Primera Comisaría de San Carlos, y el comandante Benjamín Piva, de la Prefectura Ñuble, quien llegó junto al fiscal de San Carlos, Rolando Canahuate, quien fue hasta el sector del rescate.
Finalmente, el gobernador Álvaro Miguieles.

Entre abrazos, risas nerviosas, bromas y cánticos religiosos celebraron el hallazgo y solo se empezaron a volver a Chillán cuando hubo claridad de cómo sería la logística del rescate.

“Se estuvo evaluando el sector para buscar un punto adecuado para el aterrizaje del helicóptero, ya que si no había un punto que brindara garantías incluso para la seguridad de la joven. Se le iba a trasladar por tierra hasta el estadio (de San Fabián) y luego por aire hasta Chillán”, explicó el mayor Fernández.

El rescate no fue sencillo. Tras ser entabillada y afirmada en la camilla de seguridad, fue trasladada por entre los mismos cerros y quebradas por personal del SAR, Bomberos, Socorro Andino y el GOPE de Carabineros, desde el lugar en que la hallaron (a un kilómetro de la Laguna La Plata) hasta la laguna, lugar en donde había dejado su carpa. 

Mediante una balsa, atravesaron La Plata para luego continuar cerca de un kilómetro más, hasta el sector Placilla, en donde aguardaba el helicóptero.Vía aérea llegó hasta el Regimiento en Chillán, donde la aguardaba una ambulancia y personal del SAMU, que finalmente la llevó al Hospital Herminda Martín, lugar en el que ya esperaba por ella su mamá, junto a familiares  y amigas, quienes le dieron palabras de ánimo antes de que ingresara a Urgencias.

Su rostro quemado por el sol, una mascarilla y un leve gesto, fue todo lo que vieron de ella.

“Nosotras siempre supimos que estaba viva, ella es muy cuidadosa y tiene mucha experiencia en excursiones, ha recorrido casi todo Chile, Perú a Bolivia, Ecuador y Argentina, y estaba preparada para estas cosas, porque las excursiones son su pasión”, dijo su amiga Claudia Gutiérrez.

Junto a ella estaba Karen Mardones, quien aclaró que “nosotras no creíamos que, por ejemplo, se hubiese ahogado, porque ella no era mucho de nadar ni le gustaba nadar, era más bien de recorrer y aunque es chiquitita y delgada, es muy fuerte, tiene mucho aguante, por eso teníamos toda la fe en que la ibamos a ver bien de nuevo”.

Eran las 20.40 horas y Elizabeth Luna Romero ingresó al hospital policontusa, deshidratada y en estado de shock.

Desde el Herminda Martín comunicaron que “la joven excursionista se encuentra estable. En estos momentos se realiza estudio para determinar gravedad de sus lesiones. Permanecerá hospitalizada en observación”.

Lo que le espera es un reto de una de sus tías, quien prometió hacerlo después de darle mil abrazos, y “un asado, con todas sus amigas. A ella le gustan las papas mayo con pollo y jugos naturales, así que le voy a preparar eso cuando vuelva a la casa, y le voy a pedir que nunca más salga sola a excursionar”, finalizó su mamá.

Laguna llena de basura
Felices por el rescate, pero molesto con la actitud de los excursionistas, seguían los cuidadores y administradores de la laguna La Plata.

Hugo Gutiérrez, encargado comunal de Emergencias de San Fabián, uno de los que se mantuvo todas las jornadas de búsqueda en el puesto de mando del sitio, dijo que “a partir de esta emergencia se empezaron a tomar medidas como poner letreros desde Carabineros hasta acá en torno a que la laguna estaba cerrada por sumario sanitario, pero lamentablemente hoy en día los campistas no respetan nada y se meten por donde sea”.

El funcionario municipal aclara que “no es nuestra intención que se clausure la laguna, como pasó con la Huemul en Las Trancas, pero hay que entender que a veces en los veranos suben hasta 150 personas por día y dejan toneladas de basura, y por más que el municipio haga una limpieza, al otro día se ensucia de nuevo”.

Patricio Moya, administrador del sitio, explicó que “se está haciendo un estudio con expertos franceses para ver cómo administrar las visitas a la laguna. No queremos que se cierre el lugar, pero necesitamos que se regule el paso de campistas para mantener la limpieza, para evitar desgracias y más extravíos. No olvidemos que aún hay una persona que se perdió en otro sector de San Fabián y que aún no ha sido encontrado”.

Elías Acuña, quien es cuidador del predio y experto en rastreo, aclaró que “es muy difícil buscar personas en ese lugar, porque hay pendientes y quebradas muy empinadas, llenas de arbustos, bosques y tierra suelta, entonces si no se siguen las huellas, la posibilidad de accidentarse es enorme incluso para los que somos nacidos en este lugar”.

Desde Carabineros el prefecto de Ñuble, coronel Erick Flores, reiteró que “se le pide a los excursionistas que asistan a esos lugares que informen a Carabineros la ubicación y recorrido, además de tomar todos sus resguardos e informarse sobre las condiciones de los lugares donde efectuarán la excursión”.

De hecho el día en que llegó Elizabeth a la laguna, apareció una espesa neblina que se disipó recién al otro día. “Tal vez eso la desorientó, pese a que ella conocía este lugar. Lamentablemente, los campistas no se cuidan ni a ellos ni al entorno. Ayer por ejemplo, le impedimos el paso a uno que quería pasar fumando, pero no nos pescó y siguió igual”.

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