Fuente de inclusión

Por: Rodrigo Oses 2017-12-04
Rodrigo Oses

Hace un año conocí al “Pistola” Héctor Arriagada, figura del crossfit chileno, en una exhibición de la disciplina en el gimnasio La Bóveda de Chillán.

Afirmado solo en la pierna izquierda, el deportista que perdió la derecha a raíz de un cáncer cuando tenía 8 años, levantó pesas, hizo un circuito de fuerza y demostró que el deporte es una tremenda herramienta de inclusión para las personas que tienen alguna discapacidad física.

Ver su testimonio en la reciente Teletón fue conmovedor y esperanzador, porque confesó sentirse feliz y absolutamente integrado a la sociedad.

Chillán ha dado pasos notables en esta materia, generando una plataforma deportiva de integración para personas con discapacidad. La U. del Bío Bío trabaja hace más de tres años el deporte paralímpico y la Municipalidad de Chillán, a través de su Oficina de Eventos Recreativos, dio vida a Adaes, (Agrupación de Deporte Adaptado y Especial), que congrega a niños, jóvenes y adultos con capacidades diferentes en talleres de bocha, tenis de mesa y fútbol. Ambas instancias intentan con un trabajo sistemático durante el año, avanzar en un cambio de paradigma que permita a todas las personas realizar actividad física, sin importar su condición, buscando terminar con las prácticas segregadoras que imperaron en el ámbito escolar por años.

Han impulsado un cambio metodológico y evaluativo al momento de trabajar con una comunidad que es diversa, porque estamos hablando de niños con o sin discapacidad,  que necesitan oportunidades de desarrollo, y que el sistema se adapte para satisfacer las necesidades de las personas. El deporte, en Chillán, y en Chile, ya es una herramienta potente de inclusión que la sociedad debería replicar.

Comentarios