Descentralización: la visión compartida de los candidatos

Por: Isabel Charlin Fotografía: Agencia Uno 08:45 PM 2017-12-02

No es un tema que esté constantemente en la agenda de los candidatos presidenciales, como Educación o Seguridad; pero sí forma parte importante de sus respectivos programas, con propuestas concretas y muy similares.

La descentralización es un área que a la Región de Ñuble le toca directamente, ya que como nuevo territorio, se beneficiará de todos los adelantos que se logren en los próximos años. Es más, será la única región del país que casi partirá con gobernador regional electo (actual intendente), ya que existe acuerdo político en torno a que las elecciones de dicha autoridad se lleven a cabo en 2020.

Actualmente hay otros dos proyectos de ley que están a punto de aprobarse en el Congreso, y que además de permitir la elección directa de los gobernadores regionales, potenciarán a los gobiernos locales: el fortalecimiento de la Regionalización (o traspaso de competencias, como se conoce) y la ley orgánica que regula el proceso. A esto, hay que agregar el compromiso del Gobierno de enviar, antes que termine el actual mandato, el proyecto de ley sobre financiamiento regional.

Poder a los municipios
El programa del candidato de Chile Vamos, Sebastián Piñera, tiene una línea clara: transferir competencias a los municipios, “la institución pública más valorada por los chilenos”, según se sostiene en su documento programático.

“La descentralización es una de las demandas más sentidas por las regiones y una necesidad para  fomentar  un  desarrollo  armónico  que  aproveche  todo  el  potencial  de  nuestro  país  y  otorgue  iguales  oportunidades  a  todos.  La  tradición  centralista  ha  sido  persistente  en  Chile,  pero  hoy  se  encuentra  absolutamente  desfasada  de  una  realidad  que  exige  una  respuesta  cercana,  oportuna  y  adecuada  a  la  diversidad del país y a las crecientes demandas de participación ciudadana”, plantea el abanderado en su programa.

Y agrega: “La excesiva concentración del poder en unas pocas autoridades de Santiago termina atentando contra la libertad de los individuos y las comunidades. Lo  mismo  ocurre  a  nivel  regional, donde  las  comunas  ven  minimizados  sus  legítimos  anhelos  ante las  autoridades  de  las  capitales  regionales.  En  último término, el sentido de nación depende de territorios que se vean y traten como iguales, a partir de estructuras de poder político y económico compensadas que favorezcan el desarrollo e identidades   locales y, simultáneamente, contribuyan a la integración nacional”.

Por ello, plantea, “distribuiremos   poder   desde   Santiago   hacia   las   regiones   y   desde  las  regiones  hacia  los  municipios.  Hoy,  los  gobiernos  locales  son  la  institución  pública  más  valorada  por  los  chilenos.  El  foco  de  nuestra  agenda  descentralizadora  serán  los  municipios  de  Chile,  transfiriéndoles competencias, recursos y atribuciones en cuanto sea posible. Y en aquello que no sea factible, el proceso continuará con los gobiernos regionales. Nuestro programa aborda las diversas facetas que, en su conjunto, definen los  grados  de  descentralización  de  un  país.  Se  trata,  en  lo  esencial,  del grado de descentralización del gasto fiscal, la administración pública, el capital humano y la organización del poder político”.

Territorios sostenibles
El abanderado de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier,  sostiene en tanto la necesidad de implementar una política de cohesión social y territorio sostenible.

“La descentralización es un medio para la distribución del poder en Chile, que incide directamente en el desarrollo integral de regiones y comunas donde se materializa la desigualdad territorial. Esto implica un rediseño de la institucionalidad político-administrativa a nivel nacional, regional y local, para construir un ecosistema político institucional y cultural descentralizado, sostenible en el tiempo. Esta propuesta programática de descentralización debe ser entendida como “Política de Estado”, y en tal condición, requiere de los más amplios consensos posibles”, propone en su documento programático.

Y añade: “Los procesos de descentralización implican cambios en las estructuras nacionales de la administración del Estado, proceso que para nosotros se implementa con la participación activa de los trabajadores del sector público, pues todo cambio de este tipo es un esfuerzo colectivo de construcción colaborativa. También requiere un profundo cambio cultural en la población y en las autoridades, de tal forma que la valoración generalizada que suele hacerse de la descentralización se traduzca en voluntades y sobre todo en hechos concretos, donde los funcionarios y autoridades del nivel central y de las propias regiones sean los primeros adherentes al proceso descentralizador”.

Guillier plantea diseñar e implementar una Política de Cohesión Social y Territorial sostenible, cuyo objetivo sea contar con políticas diferenciadas hacia territorios con realidades de desarrollo y competitividad disímiles. 

“Proponemos definir territorios de planificación que den cuenta de distintas realidades al interior de cada región”, sostiene.

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