Los 100 electores “fantasma” que aún no salen del registro

Por: Isabel Charlin Fotografía: Agencia Uno 09:30 PM 2017-12-01

Apoderada constató que al menos un tercio de los inscritos correspondía a mayores de 110 años

“El padrón está inflado, y nadie ha hecho nada”, sostuvo

Culminaba el conteo de votos el pasado 19 de noviembre en la Escuela Los Héroes y la apoderada general de uno de los candidatos, Eugenia Aguilar, estaba más interesada en  comprobar una sospecha que desde hacía varias elecciones tenía: el padrón electoral está “inflado”, y la participación no es tan baja como se piensa.

Previa autorización del delegado del local comenzó a revisar los libros de registro de votantes. Al ver el primero de ellos, que contenía del número 1 al 175, se llevó una sorpresa: la mayoría de los Rut era menor a 1.000.000. Es decir, correspondían a personas mayores de 110 años, incluso, mayores de 130.

“Me di el trabajo de anotarlos uno por uno, nombres y Rut. Llegué  a los 50, pero seguí revisando y eran cerca de 100. Esa mesa, la 1M, tenía habilitadas para sufragar a 327 personas, por lo tanto, casi un tercio, según lo que pude comprobar, corresponde a electores que no existen, que ya murieron y jamás podrían ser considerados parte del padrón”, manifestó Eugenia Aguilar, quien es conocida en el ámbito local por participar activamente en los procesos eleccionarios. Es más, es “formadora” de apoderados de mesa.

Los 50 Rut que alcanzó a copiar van desde el número 11.000 hasta el 600.000.

“Una persona que actualmente tiene entre 80 y 90 años y concurre a votar, tiene como mínimo, el número 2.000.000”, enfatizó.

Pero su sorpresa no terminó ahí. En el registro número 26 del primer libro, aparecía el eximio pianista chillanejo Claudio Arrau León, nacido en febrero de 1903, quien hoy tendría 114 años.

“Todos sabemos que murió en junio de 1991. Yo misma fui a su funeral acá en Chillán. Creo que el Registro Civil y el Servicio Electoral no han cumplido con su tarea, porque si en una mesa hay 100 casos como este, ¿cuántos sumarán  en Chile?”, aseveró Eugenia Aguilar, agregando otra preocupación.

“¿Quién me dice que gente inescrupulosa no se hará pasar por votantes muertos?”, sostuvo.

Tomando en cuenta el padrón de la mesa 1M, su participación, el pasado 19 de noviembre habría sido de un 36,6% (votaron 120 de 327 habilitados en la mesa). Sin embargo, si se le sacan los 100 rut que según Aguilar, corresponden a personas entre 110 y 130 años, que lo más probable es que estén muertas, el porcentaje de concurrencia a las urnas aumenta a un 52,8%.

¿Por qué ocurre esto? 
La presencia de “electores fantasma” no es un fenómeno nuevo. Ya en 2012, con el debut del voto voluntario, la aparición del ex Presidente Salvador Allende en una mesa de Estación Central encendió las alarmas.

Desde el Servel el presidente del Consejo Directivo, Patricio Santamaría, ha defendido el rol tanto de esta entidad, como del Registro Civil, y ha explicado por qué se dan estas situaciones.

“Nosotros solo podemos eliminar del padrón a las personas que el Registro Civil nos certifica su defunción. No se trata de negligencia ni de un tema tecnológico. Se trata de que el Registro Civil no puede certificar la muerte de estas personas por diversas razones: no pueden asignar los datos recibidos a los antecedentes de nacimiento (faltan nombres, fecha o comuna de nacimiento); pueden ser personas que fallecieron en el extranjero, y su defunción no se inscribió en Chile, por lo que el Registro Civil no tiene constancia de ello (que podría ser el caso de Claudio Arrau); o son personas detenidas desparecidas, que para todos los efectos legales siguen estando vivas, y no corresponde excluirlas administrativamente”, afirmó.

En los últimos años ha habido intentos por depurar el padrón, que actualmente llega a los 14.308.151 electores. Incluso, se han enviado proyectos de ley que han sido frenados en el TC. Desde el Servel, en tanto, sostienen que ellos no cuentan con las herramientas legales para efectuar este trabajo, y que lo que falta es voluntad política. 

Comentarios