“Es muy difícil llevar casos de negligencia médica a juicio”

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Victor Orellana 11:15 AM 2017-11-27

13 denuncias por negligencia médica ingresaron al tribunal penal local el año 2014, el de mayor casuística.

En los últimos cinco años, han ingresado 38 denuncias por negligencia médica en Chillán, de ellas 23 son por cuasidelito de lesiones cometidos por profesionales de la salud; y los otros 15 son por cuasideltos de homicidios ya que hubo resultado de muerte en la intervención médica.

Sin embargo, y conforme a las estadísticas del Poder Judicial, menos del 10% se formalizaron y los que llegaron a juicio oral son aún menos.

El último, a principios de este mes, fue en contra el Servicio de Salud por “falta de servicio en parto”, conforme a un hecho ocurrido en 2015, en el Hospital Herminda Martín, y el resultado fue absolutorio.

Y el penúltimo también fue absolutorio. Fue un juicio simplificado litigado en el Juzgado de Garantía de Chillán y que absolvió al médico Alfonso Leppes, quien le realizó en 2012, una cesárea a Ana Rosa Acuña Fuentes, cuyo vientre quedó desfigurado debido a las incisiones que debieron realizarle de urgencia luego de la intervención, ya que al equipo interventor se le quedó un apósito de gasa dentro de su útero.

“Lo que ocurrió acá fue que para la jueza Claudia Madsen fue fundamental el peritaje realizado por el Servicio Médico Legal de Santiago, quien descartaba un mal proceder en las artis médicas, del doctor Leppes. ¿Pero quiénes hacen esos informes?, otros médicos y lamentablemente en Chile, ellos son un gremio muy cerrado y todos saben que siempre se cubren las espaldas”, acusa Nicolás Quintana, el abogado que se querelló contra el doctor Leppes, su arsenalera y una técnico asistente, quienes intervinieron a Ana Rosa Acuña, en la Clínica Las Amapolas.

Pero el apósito sí estaba dentro del vientre de la víctima y por ello se culpó solo a la arsenalera y a la asistente, quienes llegaron a un acuerdo reparatorio con la mujer, comprometiendo un pago de $1.500.000 cada una.

“Al doctor Leppes se le pidió, como médico a cargo de su equipo, una indemnización de $10 millones, pero él siempre se negó”, comentó Quintana.

El abogado Claudio Cusacovich, quien ha encabezado diversas demandas y querellas por negligencias médicas, respalda a su colega, diciendo que “es muy difícil llegar a un juicio oral por este tipo de casos. Primero, porque de inmediato, tras la denuncia, se debe -por ley- iniciar un proceso de mediación obligatorio, entre las víctimas y el médico denunciado, esto si es que la intervención se realizó en un establecimiento público. Y estas mediaciones pueden demorar bastante, muchas veces porque los médicos ni siquiera se presentan, por otro lado, para las víctimas es complejo estar hablando una y otra vez, incluso, por años, sobre lo que les pasó, entonces se empieza a creer que no se saca nada con seguir adelante”.

Increíblemente, cualquier error o negligencia que pueda admitir en estas mediaciones -que son secretas- un médico, no sirven en absoluto como confesión y no puede ser utilizado en un futuro juicio oral.

Podría sumarse nuevo caso

Este 2017, los casos de negligencias que han ingresado al Juzgado de Garantía de Chillán son seis. Tres de ellos con resultado fatal. Y podría sumarse un nuevo caso, el del pequeño Maximiliano Muñoz Vargas, de 25 días al lunes pasado, cuando fue objeto de un scanner y habría resultado intoxicado por un error en el suministro de sedantes que debían aplicarle antes del examen.

Abraham Vargas, tío del bebé, dijo a LA DISCUSIÓN que “él ingresó porque había presentado convulsiones por el rechazo a la leche materna, entonces le decidieron hacer unos exámenes, entre ellos este scanner”.

Según el familiar del niño, el médico dejó la instrucción de darle sedantes por vía oral, y “una alumna en práctica se equivocó y lo hizo por vía intravenosa. Entonces mi sobrino empezó a convulsionar, y terminó intoxicado por lo que ahora está internado en la UCI pediátrica”.

Fuera de esto, la familia acusa que han solicitado entrevistarse con el director del Hospital Herminda Martín, “pero no ha querido recibirnos, nos mandó a decir que nos recibiría el lunes”.

Desde el Herminda Martín respondieron que “efectivamente ocurrió un evento adverso, cuando la interna de enfermería no utilizó la vía correcta para la administración del medicamento, en este caso, la indicación era por vía oral y se administró por vía endovenosa. Aunque se trataba del mismo medicamento, al percatarse el equipo de la situación, ésta se corrigió de inmediato. La situación no provocó complicaciones en la salud del menor, menos aún una intoxicación”.

Insistiendo en esta última aseveración, la respuesta destaca que “el menor no presenta complicaciones asociadas a este evento, ha recibido todas las atenciones requeridas; presentando una favorable evolución del cuadro que presentó al ingreso al hospital. Permanece hospitalizado en la Unidad de Tratamiento Intermedio”.

Volviendo a la familia de Maximiliano, su madre Daniela, afirmó que sí hubo intoxicación y-por lo tanto- negligencia, manifestando que “tengo pruebas al respecto. Y testigos”.

PDI suma herramienta

El subprefecto José Gallegos, jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI de Chillán, unidad a la que el Ministerio Público le encarga los casos de negligencias médicas, dijo que “en promedio son cerca de ocho denuncias de ese tipo, las que recibimos al año en esta brigada”.

Las estadísticas del Poder Judical le dan la razón. En 2013 fueron nueve. 13 en 2014; 5 en 2015; 8 en 2016; y este 2017 van 6.

“Todas las investigaciones son complejas, pero si el Ministerio Público nos envía una orden de investigación, tenemos el personal adecuado y capacitado para hacerlo. Lo que pase luego en los tribunales, ya es resorte de jueces y fiscales”, sostuvo Gallegos. Sin embargo, comenta que desde algo más de un año que la prefectura chillaneja cuenta con el apoyo de una unidad especializada, recientemente instalada en Concepción.

“Se trata de la Demecri (Departamento de Medicina Criminal) que antes solo estaba en Santiago, el que está compuesto por médicos peritos. Hasta ellos llegan todas las consultas de orden técnico profesional que requiere el personal de esta brigada cuando se investigan ciertas denuncias por negligencia médica”, explica.

De esta manera surge un informe pericial paralelo al Servicio Médico Legal, “que pueden llegar a la misma conclusión o a una muy diferente, por lo que sin duda es una herramienta tremedamente útil”, apuntó Gallegos.

La llegada de esta unidad coincide con el que este 2017, por primera vez desde instaurado el sistema procesal penal vigente, se ha llevado dos casos a juicio oral.

Por tal razón para Claudio Cusacovich, “se trata sin duda de un avance en el tema de la transparencia y en la igualdad de condiciones para investigar. Hay que considerar que, de todas formas, hasta la fecha todas las pruebas, las evidencias, los testimonios y los órganos investigadores siguen estando en territorio hostil, es decir, dentro del gremio médico autoprotector. Es muy difícil llevar a juicio casos de negligencia médica si los que tienen que proveer las pruebas y evidencias buscan proteger al imputado”.

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