El enigma del manuscrito olvidado de Marta Brunet

Por: Sergio Bustos Fotografía: Radio U.De Chile 10:00 PM 2017-11-25

Nadie sabe a ciencia cierta quién lo tenía y cómo fue a parar a una feria de libros, en una calle santiaguina. 

Lo concreto es que Mario Ferreccio Podestá (1931-2008) destacado profesor y filólogo chileno, lo compró  -tampoco se sabe cuándo- y lo guardó en un armario del Seminario de Filología Hispánica de la Universidad de Chile, que el mismo había fundado en 1967. 

Allí, como un tesoro oculto, en el olvido del propio Ferreccio, permaneció por años hasta que un “derrumbe de libros” le refrescó la memoria, comenta Pablo Concha Ferreccio (30), su nieto y quien siguió sus pasos académicos y amor por la literatura. 

“En 2003 mi abuelo comenzó a trabajar en una edición filológica, el estudio del léxico, del habla rural que tiene el manuscrito. Quería compararlo con la novela. El manuscrito está fechado en 1922 y la novela se editó al año siguiente”, dice Concha, en alusión a Montaña Adentro, la obra más lograda del primer período creativo de Marta Brunet, en cuyos relatos conserva los cánones de la narrativa tradicional, privilegiando el espacio campesino que conocía tan bien la autora. 

Brunet y la U. de Chile 

Brunet, chillaneja, escritora y Premio Nacional de Literatura 1961, firmó su testamento y nombró heredera universal de su obra a la Universidad de Chile, hace 53 años. 
“Yo estuve pensando terninar el estudio iniciado por mi abuelo, pero lo entregue a Natalia Cisterna (Doctora en Literatura, académica de la U. de Chile con múltiples publicaciones). Ella publicó parte del estudio iniciado por mi abuelo hace cerca de 4 años en un libro de obras completas de Brunet”, prosigue Concha. 

Donación 

Concha sabía que el mejor destino del invaluable manucrito era la Biblioteca Nacional, y por eso no dudó en varias oportunidades, en donarlo. No obstante, por distintos motivos, fue postergando esa acción, hasta que recibió una llamada de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la U. de Chile, que a su vez alberga al Comité Marta Brunet, encargado de custodiar el legado de la escritora. 

“Yo tuve conocimiento del manuscrito en 2003. La verdad es que  no había mejor lugar donde dejar este documento. Además, era lo lógico traerlo aquí. Brunet consideró a la U. de Chile como su heredera universal. Es aquí donde el manuscrito va a poder ser custodiado por un cuerpo de especialistas, como es el propio Comité Brunet, y podrá trabajarse su puesta en valor y difusión. No hay que olvidar que gracias a Brunet, aún hay jóvenes chillanejos becados en la U. de Chile,tal como ella lo dispuso en su testamento”, agrega Concha, al recordar el momento en que en una ceremonia desarrollada durante este mes, hizo entrega oficial del manuscrito al Archivo Central Andrés Bello de la Universidad de Chile. 

“A partir de este día el manuscrito pasa a la esfera pública al estar bajo el alero de una institución estatal como la Universidad de Chile. Esto significa que estamos un paso más adelante en nuestra tarea de preservar y difundir el legado de esta autora, tarea que seguiremos desempeñando con ahínco y entusiasmo”, dijo la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Faride Zeran.

“Para el Archivo Andrés Bello es realmente un honor recibir este manuscrito en un año particularmente importante para nosotros, en el que se ha reactivado el gesto de la donación a la U. de Chile de un patrimonio relevante para nuestro país y el mundo. Esta donación se inscribe en gestos de confianza y de compromiso con el futuro que nos enorgullece muchísimo”, agregó Alejandra Araya, directora del Archivo Central Andrés Bello. 

“Sé que aquí tendrá los cuidados necesarios de preservación, aunque se encuentra en excelente estado, considerando que ya tiene casi 100 años de existencia. En el Archivo Central hay un laboratorio y además la U. de Chile tiene nexos internacionales con otras entidades que permitirá dar una difusión aún mayor a la obra de Brunet y al texto”, añade Concha, agregando que el manuscrito tiene correcciones, tachaduras, y recorrecciones de puño y letra de Brunet. 

“Lo importante es que ahora está al alcance de todos e integra la Colección de Manuscritos del Archivo Central de la U. de Chile”, subraya Concha, destacando que esa colección es Monumento Histórico Nacional. 

Existe un indicio que el manuscrito podría haber llegado en un viaje a Santiago, a la casa del crítico literario Hernán Díaz Arrieta: Alone. “Pero tampoco sabemos si se trata del mismo manuscrito. Está su letra, es de Brunet, es lo que descubrió mi abuelo”, concluye Pablo Concha, co-dueño de un tesoro literario. 

 

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