Casino en marcha

Por: La Discusión 12:45 PM 2017-11-25

La Comisión de Evaluación Ambiental de la Región del Bío Bío aprobó el jueves, de manera unánime, la declaración de impacto ambiental del proyecto casino hotelero Marina del Sol en Chillán, concluyendo una tramitación que comenzó el 1 de junio pasado. 

Tras este visto bueno, las obras partieron de inmediato en el predio de 9 hectáreas, ubicado en la entrada norte de la ciudad, al lado del peaje. De hecho, ayer ya se registraba un intenso movimiento de maquinaria, al tiempo que se avanzaba en las fundaciones. 

En los próximos días, en tanto, será posible observar la llegada de los camiones con las estructuras modulares de hormigón fabricadas en Santiago y que son de rápido montaje, lo que le permitiría a la empresa concluir la primera etapa, correspondiente a la sala de juego, en diciembre del próximo año y dos años después el hotel de 5 estrellas que tendrá 100 habitaciones. 

La iniciativa de la firma penquista representa una inversión total de US$55 millones y a partir de ella se proyectan significativos efectos económicos y sociales, que incluyen la generación de empleos, la capacitación de los trabajadores, el impacto en el comercio local, la demanda hotelera y el flujo de turistas en la zona.

Se trata de un casino con 450 máquinas de azar, 20 mesas de juego y una sala de bingo con 68 asientos, un área de espectáculos y establecimientos de hotelería. Un centro de convenciones para 1.600 personas. También considera cinco parques con una superficie de 26 mil metros cuadrados, una galería de arte, un museo y una laguna artificial. 

El casino de Chillán podría generar ingresos brutos anuales cercanos a los $10 mil millones, lo que se traduciría en tributos por $1.000 millones para el municipio y una cifra similar para el Gobierno Regional, además del IVA para el Fisco. 

Igualmente, el impacto económico que tendrá en la zona su construcción y operación será importante, tanto por la generación de empleos (200 de forma directa), como por el desarrollo de negocios asociados. 

De igual forma, el casino producirá un gran impacto urbano, ya que necesariamente elevará los valores de los terrenos circundantes. A estos efectos se suman el impacto en el turismo y en la oferta de actividades culturales y recreativas. 

El proyecto, adjudicado en agosto de 2016 por la Superintendencia de Casinos de Juego -luego de una prolongada y controvertida licitación que comenzó en 2014 y terminó en los tribunales de justicia- tenía desde agosto de este año el permiso de edificación que otorga la Municipalidad y el estudio de impacto vial aprobado desde mayo. Solo faltaba la autorización ambiental y por ello lo ocurrido el jueves es una positiva noticia para Chillán, pues se completan los requisitos que la institucionalidad pública exige para materializar una cuantiosa inversión que debería ser ampliamente beneficiosa para la ciudad y sus habitantes.

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