Ventisquero lanza Cinsault hecho con uvas de Guarilihue

Por: Roberto Fernández Fotografía: Viña Ventisquero 09:30 PM 2017-11-24

Ventisquero está entre las siete viñas más vendidas en Chile.

En el Valle del Itata se concentra el 95% de los viñedos Cinsault del país.

La Viña Ventisquero lanzó este jueves su primer Cinsault, que según comentó el enólogo jefe, Felipe Tosso, es el resultado de un trabajo que comenzó hace tres años, con pequeños productores de Guarilihue.

Ventisquero Queulat Cinsault 2016 corresponde a 20 mil botellas que se destinarán al mercado nacional y a la exportación, las que ya están disponibles en venta directa y muy pronto en restaurantes y tiendas especializadas. “La idea es que también los chillanejos puedan disfrutar de este vino, que tuvo muy buena recepción entre la prensa especializada”, sostuvo el profesional. De hecho, fue nominado en el Ranking de Mejores Cinsault, con 92 puntos, en la Guía Descorchados, de Patricio Tapia.

Tosso explicó que la apuesta es fruto de la curiosidad y de un trabajo exploratorio. “Hace un buen tiempo comenzamos a explorar con productores de Cauquenes y de Itata, con cepas ancestrales, en secano costero, que son viñas en cabeza, de pequeños productores, que tienen más de 40 años, y que son cepas que han sido poco reconocidas, pero que son parte de nuestra herencia”, afirmó el enólogo, quien confesó que “hace mucho tiempo que deseaba hacer algo con Itata”, pero que “esta decisión nace de una visión más bien intuitiva de nuestro enólogo, Alejandro Galaz, a quien apoyé inmediatamente”.

Precio de la uva

Tosso planteó que además de la posibilidad de masificar esta cepa poco conocida, “aprovechamos de trabajar con productores, que si no se les da la oportunidad de hacer vino, van a terminar arrancando esos viñedos”. La de 2016 es la tercera vendimia que cosechan con tres pequeños productores de Guarilihue. “Cuando partimos, hace tres años, la uva estaba entre $50 y $60 por kilo, y sin saber como estaba la uva les pagamos $200; y ahora ya estamos en $300”, reveló.

Por su parte, Guillermo Pascual, enólogo de la Universidad de Concepción, valoró que se esté trabajando con esta cepa y mencionó ejemplos de otras viñas que también han desarrollado proyectos similares, como Miguel Torres, De Martino, Bouchon y Montes, entre otras, “porque el mercado está exigiendo variedad”.

El académico hizo un llamado a mejorar los precios que se pagan por la uva, pues el precio de la botella rondará entre 7 y 8 mil pesos, y por lo tanto, la materia prima representa apenas el 3-4% del valor final. “Se podría pagar un poco más considerando que la superficie de Cinsault (casi 600 hectáreas) es baja y que está en manos de pequeños productores del Itata. (...) Podría llegar incluso a tasarse en dólares, y hablar de $1.000 por kilo, sabiendo el manejo que se les pide a los productores”.

Comentarios