Madre, hija y nieta lideraban red de tráfico

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Carabineros 10:30 PM 2017-11-23

El personal del OS7 de Carabineros Ñuble ya sabía de ellas. De las tres.

Elizabeth Otárola Vergara (42 años) era, aparentemente, la cabeza de una red de traficantes en la que además participaba su madre, Rosa Vergara Leyton, y su hija. Conforme a lo que desde el mes de agosto ha investigado el escuadrón antidrogas de la policía uniformada, Elizabeth Otárola dirigía todas las compras y las entregas desde su parcela, ubicada a 5 kilómetros de Laja, Provincia del Bío Bío, en donde vivían su madre y su hija.

Se podría describir la parcela como de dimensiones estándares en relación al resto de los sitios del sector. Una casa que si bien no tenía grandes lujos, “estaba claramente mucho mejor equipada que, por ejemplo, la casa en la que ella antes vivía con su mamá, en una población de Laja”, explica el capitán Juan Guzmán, jefe del OS7.

Hasta allí concurrían los compradores, microtraficantes todos ellos, “ya que ella solo vendía en cantidades mayores, es decir, no vendía al menudeo, por lo que iba a buscar droga a Santiago para luego distribuirla a los microtraficantes”, explicó el fiscal Pablo Fritz, jefe del Ministerio Público de Chillán, entidad que coordinó la investigación policial junto a Carabineros.

Se trataba, por lo tanto, de paquetes de entre 100 y 150 mil pesos de pasta base y una de las receptoras de estas encomiendas era su propia madre.

Rosa Vergara, de 62 años “sí vendía a los adictos del sector en los que ella vivía y con esos antecedentes más otros recabados por esta unidad se estableció que ellas pasarían por la comuna con droga recién adquirida”, explicó Guzmán.

Fue a las 00.15 horas del jueves y con la ayuda de carabineros de la SIAT Ñuble, que se detuvo al vehículo en la que madre e hija viajaban, a la altura del kilómetro 394,4 de la Ruta 5 Sur, en la comuna de San Nicolás.

“Se obtuvo la orden para registrar su vehículo y a las personas, encontrando en poder de las mujeres 1 kilo con 50 gramos de pasta base de cocaína proveniente del norte, por lo tanto, de una pureza que permite transformarlo o triplicarlo para la venta a los microtraficantes”, acentuó Fritz.

Por esta razón para el prefecto de Carabineros Ñuble, coronel Erick Flores, “hemos dado un certero golpe para sacar de circulación más de 10 mil 500 dosis, avaluadas en más de 10 millones de pesos”.

Detenidas ambas, se allanaron sus respectivos domicilios y se incautó también el furgón marca Changan en el que se trasladaban y que también utilizaban para salir a repartir las encomiendas a los microtraficantes.

Paralelamente, se detuvo en otro sector de Laja a la hija de Elizabeth Otárola, A.A.O., de 19 años, capturada con 152 gramos de esta misma droga, quedando solo citada a declarar a la Fiscalía.

En tanto, Elizabeth Otárola y su madre, tras ser formalizadas por tráfico de drogas en el Juzgado de Garantía de Chillán, quedaron en prisión preventiva.

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