Elecciones sin mujeres y con cohecho en las haciendas

Por: Carolina Fuentealba Fotografía: Archivo 09:20 AM 2017-11-19

El 25 de octubre de 1938 se realizó en Chile la elección presidencial que dio como resultado la victoria del representante de la izquierda, Pedro Aguirre Cerda.

Un año antes del terremoto de 1939, la carrera por el sillón presidencial se había visto disminuída,. De los tres candidatos iniciales, solo dos llegaron hasta los comicios, Gustavo Ross, ex ministro de Hacienda del entonces presidente Arturo Alessandri, representante de la derecha y que ostentaba el título de “Mago de las finanzas” se perfiló como el más seguro ganador, sin embargo el escenario electoral ese año se vio afectada por eventos que dejaron fuera de competencia a un tercer candidato.

El general Carlos Ibáñez también se había presentado como candidato presidencial a las elecciones de 1938, sin embargo el 5 de septiembre de ese año sucedió la llamada “Matanza del Seguro Obrero”; dos grupos de jóvenes nacionalsocialistas se parapetaron en la Casa Central de la Universidad de Chile y en el edificio del Seguro Obrero (frente a La Moneda) para exigir un golpe de Estado. El resultado de esta temeraria acción fue la trágica muerte de todos los jóvenes que participaron, aunque la forma en que ello ocurrió aún no ha sido aclarada del todo hasta hoy. Este hecho significó el  retiro de la candidatura de Ibáñez, lo que repercutió en el resultado de las elecciones, donde además no votaban las mujeres.

El historiador Alejandro Witker explica que en esta, como en otras elecciones de la época, había ausencia de las mujeres en las urnas. “En estos tiempos aún las mujeres no podían votar en las elecciones presidenciales, el voto femenino obtenido en 1935 les permitió votar solo en los comicios municipales”, detalla Witker.

“No solo no votaban las mujeres, sino que había un intenso cohecho en las haciendas y también en las ciudades por parte de distintos políticos”, ilustra. “Incluso se les regalaba un zapato y al resultado se iba a buscar el otro”, detalla.

Witker precisa: “Aquellas elecciones se hacían en un país pequeño, que tenía poco más de cinco millones de votantes, del cual alrededor de un tercio solamente ejercía el derecho a voto”. Era un electorado pequeño que estaba muy presionado por el dominio de los grandes agricultores, por eso resulta una gran hazaña que Aguirre Cerda, candidato de las clases medias y los sectores populares, hubiese podido ganar”, sostiene.

“A partir al menos de esa época la política chilena se divide en dos bandos, izquierda y derecha”, afirma Alejandro. Anterior a eso, en 1920 había un ala moderna de los grupos tradicionales que representó a Alessandri y que fue visto como innovador que venía a cambiar el orden establecido”, contextualiza.

En las elecciones de 1938 había en Chile un total de 612.749 votantes, de los que 443.888 fueron a votar, llegando la abstención al 27% .

Pedro Aguirre Cerda obtuvo 222.720 votos, un 50,4% de las preferencias y Gustavo Ross consiguió 218.609, con el 49,5% de los sufragios válidamente emitidos en esa votación.

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