Participación electoral en Ñuble debiera bordear el 50%

Por: Roberto Fernández Fotografía: Victor Orellana 09:00 AM 2017-11-19

Es un hecho que desde la implementación del voto voluntario la participación electoral ha caído sostenidamente tanto a nivel nacional como en Ñuble. 

En el caso de las municipales, la concurrencia de los electores en la nueva región pasó desde un 85,7% en 2008, con voto obligatorio, a un 52,4% en 2012, con voto voluntario, hasta llegar a un 47,5% en los comicios del año pasado.

En cuanto a las presidenciales, la cifra bajó desde un 86,4% en la primera vuelta de 2009, con voto obligatorio, a un 53,7% en la primera vuelta de 2013, con voto voluntario.

Pero también se observa que a nivel comunal la participación ha sido dispar, con bajas cifras en Chillán, Coihueco, Yungay y San Carlos. Por el contrario, en comunas con altas tasas de ruralidad se han registrado mayores niveles de participación, donde destacan las que se ubican en la Provincia de Itata.

En general, en las tres elecciones desarrolladas en Chile con voto voluntario desde 2012, las siete comunas de la Provincia de Itata están entre las 10 con mayor participación de la región, promediando entre 60% y 75%.

Para la elección de hoy, en tanto, distintos analistas han planteado que la participación debiera bordear el 50 por ciento, donde algunos sostienen que podría ser mayor a la observada en los comicios municipales del año pasado y otros plantean que será muy similar.

“Los de siempre”
Paulina Pinchart, experta en marketing político, sostuvo que la participación en los comicios de hoy será muy similar a la registrada en la municipal del año pasado. “En general, en la elección municipal existe una propensión mayor a ir a votar en la gente de estratos socioeconómicos bajos, porque su vida cotidiana depende más del trabajo municipal”. 

Sin embargo, planteó que ese fenómeno en una elección presidencial, de diputados y de cores, “no está, por lo tanto, yo podría esperar que fueran a votar menos personas que en la municipal, pero por otro lado, está el otro efecto, en que como estoy emitiendo tres votos, la gente tiene todavía una conciencia de que ‘mi voto no se pierda’, y en este caso se perdería tres veces. Eso hace que se dé el efecto de que exista interés por ir a votar, porque no solo estoy votando por presidente”.

Pinchart aclaró, sin embargo, que en su análisis está “haciendo abstracción del segmento de la gente politizada, esos van siempre y saben exactamente por quién ir a votar y esos son los votos duros que hay de cada lado”.

A partir de dicha argumentación, respaldada por estudios, la experta sostuvo que en la práctica, en la elección de hoy, “la realidad es que los que van a ir a votar serán los de siempre, y ahí va a ser más o menos lo mismo que en la última municipal”.

Sin perjuicio de lo anterior, la profesional anticipó que “yo espero que haya una mayor participación de la derecha, porque se está dando el efecto del ‘carro ganador’, planteado por Elisabeth Noelle-Neumann (polítologa alemana que acuñó el modelo de la espiral del silencio, una teoría sobre cómo la percepción de la opinión pública puede influir en el comportamiento de un individuo). Entonces, como está tan ‘dado’ para Piñera, el efecto que se produce es ‘¿para qué voy a votar si igual va a ganar mi candidato?’ Pero inteligentemente el comando de Piñera ha transmitido el mensaje de advertencia: ‘Cuidado señores que no estamos ganando en primera vuelta, pero si usted va, todavía podríamos ganar en primera vuelta’. Y si bien habrá segunda vuelta de todas formas, esto va a hacer que irá un porcentaje superior de votantes de derecha de lo que se esperaba, por este efecto de la espiral del silencio”.

Además, añadió Pinchart, el “factor Kast” también llevará más votantes de derecha a las urnas. “Tiene el voto duro de la extrema derecha, de mucho UDI que dice que está con Piñera pero que va a votar por Kast, la familia militar, pero que no lo dice porque suena feo decir que va a votar por Kast (...) Y algunos de ellos son los mismos que se quedaron en la casa en la elección anterior, pero ahora se va a dar el gustito de tener un candidato de extrema derecha, es el mismo gustito que se va a dar la Democracia Cristiana: ‘Yo no voy a decir que voy a ir a votar por una candidata que marca un 3%, pero igual voy a ir a votar, porque por fin puedo votar por un DC después de cuánto tiempo que he tenido que aguantar socialistas y comunistas, entonces, en las encuestas digo que no voy a votar, pero en la elección me doy el gusto de votar por Goic porque soy DC de corazón”.

La analista sostuvo, además, que la mayor cantidad de candidatos presidenciales -lo que supone una mayor oferta- no asegura por sí misma una mayor participación. “En teoría, debería ser así si hubiera una real diferenciación, pero la diferenciación que hay no es valorada por la población, porque sin ánimo de ser pedante, hay candidatos que no tienen suficiente preparación, como Eduardo Artés, el mismo José Antonio Kast, que no domina temas macroeconómicos, al igual que Beatriz Sánchez”.

Pinchart destacó que “cuando tú buscas diferenciación, lo que buscas es que se diferencien en cosas que tú valores realmente, y la gente hoy, con un mínimo de cultura, sabe que candidatos como Artés no tienen con quién gobernar, y como los chilenos todavía tenemos en nuestra memoria colectiva lo que fue el golpe militar y el gobierno de facto, podemos estirar el elástico de irnos hacia los extremos, pero no queremos que ese elástico se rompa”.

Consultada por el rol que podría jugar el Frente Amplio para convocar a los jóvenes a votar, la experta en marketing político se mostró escéptica. “Que va a convocar a más jóvenes, sí, pero que convoque a hartos, no. Y eso tiene que ver con algo muy triste que no tiene nada que ver con la política, pero que también está demostrado en los estudios: el joven va a ir a votar dependiendo del carrete del día anterior, por la resaca. Por eso es que el joven en el discurso está muy con el Frente Amplio, pero en su acción de vida se queda más en las intenciones porque por definición el joven es así, es idealista de mente”.

Mayor efervescencia
Más optimista sobre la concurrencia de hoy a las urnas se mostró el analista Rodrigo Landa (asesor del candidato a diputado Gustavo Sanhueza), quien sostuvo que “diversos factores incidirán en una mayor participación este domingo, que debería ser cercana a la mitad del padrón electoral en Ñuble”.

Añadió que “hay evidencia empírica suficiente que demuestra una mayor participación electoral en las presidenciales y considero que está todo dado en Ñuble para que así sea”.

Landa argumentó que uno de esos factores es, “por ejemplo, un tránsito cultural en los últimos años hacia una mayor ideologización de la política, lo que produce mayor efervescencia en los diversos sectores”. 

También mencionó el fin del sistema binominal en las elecciones parlamentarias, “lo que significó aumentar los niveles de competitividad entre los candidatos en un ambiente más politizado”. 

El profesional explicó que “la radicalización de posturas frente a la realidad del país o a la evaluación que la ciudadanía hace del actual gobierno, incide en que el voto sea menos persuadible o ‘vulnerable’. En un escenario de voto voluntario, este ambiente político fortalece el voto duro, es decir, la gente que efectivamente ejerce su derecho, ampliando el radio de participación”.

También mencionó que “hay temas a nivel local que generan un ambiente político diferente, como el proceso de instalación de la nueva región o la reforma al Código de Aguas, que mantiene muy atentos a los actores agrícolas, en una zona que vive fundamentalmente de esa actividad”.

Por su parte, el senador Felipe Harboe anticipó que en Ñuble la participación debiera ser similar a la registrada en las municipales.

“Yo espero que tengamos una participación similar a la anterior elección, que estuvo por sobre el promedio nacional”, planteó el legislador. Y si bien reconoció que por ser también una elección presidencial puede motivar a votar a más gente, “se ha instalado la idea de que vamos a tener segunda vuelta, entonces, algunos pueden considerar inútil ir a votar ahora y guardarse para la otra, pero también pensemos que la segunda vuelta es el 17 de diciembre, un fin de semana antes de la Navidad, entonces también puede ser un factor complicado. Yo espero que tengamos un aumento en la participación, eso sería lo ideal desde el punto de vista del desarrollo de la democracia en nuestro país”.

Votación rural
Respecto de la alta participación en comunas rurales, que quedó demostrado en Ñuble con tasas que superaron el 50% en 17 de las 21 comunas en las pasadas elecciones municipales, particularmente en el Valle del Itata, Pinchart afirmó que “eso favorece a los partidos tradicionales, porque, en general, esa gente no está expuesta a todas las manifestaciones no electorales ciudadanas que está expuesta la población urbana. Cuando nosotros hablamos de participación ciudadana, si antes se consideraba solo al voto, hoy las teorías modernas plantean que el ser votante es solo una forma de participación, pero existen muchas otras, desde la protesta más pacífica hasta la ilegal; y eso no se da en la ruralidad, donde solo existe la participación a través del voto, fenómeno que también se da en los jóvenes rurales”.

¿A quién favorece la menor participación?
Los expertos también coincidieron en que una menor participación favorece a los candidatos de la derecha.

Según Paulina Pinchart, “una mayor participación perjudica a los candidatos de derecha, porque la derecha siempre ha sido, al igual que la extrema izquierda, mucho más disciplinada, entonces, mientras el de derecha ya decidió que va a ir a votar, cuando se motiva a la gente a participar, el de centroizquierda va a ver si junta las monedas para ir a votar”.

De igual forma, Rodrigo Landa, aseveró que “históricamente, los llamados sectores progresistas o de izquierda han representado a un universo electoral mayor, pero al mismo tiempo, es una votación más frágil, porque se vincula con variables socioculturales. Está demostrado que a mayores niveles de escolaridad, hay mayor vocación cívica. En ese contexto, la menor participación favorece a los sectores de derecha que se caracterizan por representar un voto duro y tradicional”.

El propio senador Felipe Harboe coincidió con ese análisis: “mi percepción es que a mayor participación, hay más posibilidades de triunfo para la centroizquierda”.

Lo que dicen las encuestas
Si se miran las encuestas aplicadas en Ñuble en los últimos meses, sus resultados disímiles impiden anticipar el nivel de participación que se registrará hoy, pero al menos dos de ellas pronostican una cifra superior al 50%.

En el caso del estudio efectuado en septiembre pasado por la Universidad del Bío-Bío, en conjunto con LA DISCUSIÓN, éste arrojó que un 54% de los chillanejos concurrirá a las urnas. En el mismo estudio efectuado previo a las elecciones de 2013, un 78,8% dijo que participaría del proceso, no obstante, finalmente lo hizo un 51,3% de los electores de la comuna de Chillán.

La encuesta Insuco, aplicada en Chillán durante octubre pasado, arrojó en tanto que un 64% de los electores irá a sufragar, mientras que el sondeo Somos, también efectuado durante octubre, pero en la totalidad del distrito 19, estimó el porcentaje de participación en un 43,9% en las 23 comunas.

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