Rousseff: “Quieren condenar a una inocente y salvar a corruptos”

Por: Agencias Fotografía: Agencias 09:05 PM 2016-04-16

La Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, acusó a los impulsores de su proceso de destitución en el Congreso de querer llegar al poder para sustraerse a las acusaciones de corrupción que pesan sobre ellos mismos. 
“Quieren condenar a una inocente y salvan a corruptos”, afirmó Rousseff en una página publicada ayer por el diario Folha de Sao Paulo. “¿Será que quienes lideran el golpe permitirán que el combate a la corrupción continúe? ¿Cuál es su legitimidad?”, se preguntó Rousseff, que en los últimos días acusó a su vicepresidente, Michel Temer, y al jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, de ser “el jefe y el subjefe” de una conspiración en su contra. 
Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), es objeto de un pedido de impeachment por presunta manipulación de las cuentas públicas en 2014, el año de su reelección, y a inicios de 2015. 
La Cámara de Diputados se pronunciará hoy domingo sobre una moción de destitución, que de ser aprobada por una mayoría de dos tercios y ratificada luego por el Senado, separaría a Rousseff de su cargo, dejando el poder en manos de Temer, del partido centrista PMDB. 
voto a voto
Los debates de la Cámara Baja comenzaron la mañana del viernes y se retomaron ayer para aprobar o rechazar una moción que señala que Rousseff, de 68 años, cometió “crímenes de responsabilidad” maquillando las cuentas públicas y abriendo créditos sin la aprobación del Congreso en 2014, el año de su reelección, y a inicios de 2015.
El Gobierno alega que todo el proceso se trata de un “golpe de Estado” ejecutado por la oposición para llegar al poder tras perder cuatro elecciones presidenciales consecutivas. 
Los tres días de debates en los que se juega el destino de la mayor economía de América Latina concluirán hoy en la noche, y en caso de aprobarse el impeachment en Diputados, el proceso pasará al Senado. En caso de no ser aprobado, el pedido de enjuiciamiento será archivado definitivamente. 
Su aprobación requiere el apoyo de dos tercios de la cámara (342 diputados de un total de 513) y su ratificación por el Senado. Si éste lo aprueba inicialmente, Rousseff sería reemplazada por su vicepresidente Michel Temer a la espera del fallo definitivo de los senadores en un plazo de hasta seis meses. Si el Senado la condena formalmente, el poder quedará hasta el fin del mandato en 2018 en manos de Temer, del centrista partido PMDB.
La tendencia reflejada en la prensa brasileña los últimos días mostraba que el péndulo se inclinaba en favor de los opositores, pero la noche del viernes el diario Folha de Sao Paulo reportó que habían perdido ventaja. “Debemos ganar por una diferencia de entre diez y 15 votos”, afirmó tras horas de debate el diputado del oficialista PT, Henrique Fontana. “Y eso sería una victoria fantástica considerando el Parlamento que tenemos”, añadió. 
Pero el diputado del PMDB, Mauro Pereira, aseguró por su parte que su bloque tiene los votos necesarios para llevar a juicio a Rousseff. “Estoy calculando que conseguiremos en torno a 360 votos favorables al impeachment”, declaró en uno de los salones del Congreso. El parlamentario apostó además que esa cifra podría aumentar.

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