Absuelven a imputado por homicidio de reo en Chillán

Por: Felipe Ahumada Fotografía: F.Ahumada 08:10 PM 2017-11-16

Raúl Enríquez estaba cumpliendo una pena por robo en lugar no habitado.

Tras el juicio, el acusado, volverá a la cárcel de Valparaíso para evitar agresiones.

Tras cuatro días de suspendido el juicio por el homicidio del interno penitenciario, Jorge Montecinos Pinto, alias el “Mono Jorgín”, el Tribunal Oral en lo Penal de Chillán absolvió al único imputado por este asesinato, el también reo, Raúl Enríquez Romero, quien el pasado jueves fue apuñalado por otros prisioneros, mientras estaba en el patio de los condenados.

El caso tuvo connotación debido que el “Mono Jorgín” llegó trasladado de la cárcel El Manzano, de Concepción, debido a las amenzas y agresiones que sufrió, luego de quedar como preso preventivo por el atentando en el que el guardia de un Servipag de Talcahuano, fue quemado vivo por impedir un robo.

La clave de la absolución, a juicio del abogado de la Defensoría Penal Pública, Sergio Muñoz, estuvo en que “el Ministerio Público no entregó ninguna prueba concreta que respaldara su acusación y, a la vez, esto fue porque se hizo -a mi entender- una muy mala intervención de Gendarmería tras el hecho; en segundo lugar, una investigación muy mala por parte de la Fiscalía”.

El defensor defiende sus dichos argumentando que de los 50 internos que había en el dormitorio cuando ocurrieron estos hechos, en 2016, “solo le tomaron declaración a diez, y esos diez eran personas que querían agredir a Montecinos Pinto”, dijo.
 

Por otro lado, hay un video en el que se muestra que un interno toma a Montecinos después de recibir la estocada y lo lleva al baño. Y pese a que el video muestra perfectamente quién era ese reo, “la Fiscalía ni la PDI nunca lo interrogaron. Finalmente, no se encontró el arma ni se hicieron peritajes que perfectamente pudieron haber realizado”, apunta el abogado.

Por tal razón, para la Defensoría Penal Pública, “lo único que hay en contra de mi representado fueron comentarios, nada más”.

El código canero
Si hubo un factor que complicó las pretenciones de condena que pedía el fiscal Álex Montecinos, fue que seis testigos que declararon en la PDI, entregando testimonios incriminatorios, una vez en el tribunal aseguraban no recordar nada.

“Sería una muy mala señal que el imputado no sea condenado en virtud de que este código de silencio que manejan los reos, está por sobre la justicia, porque entonces, ningún delito cometido  dentro de la cárcel podría ser investigado ni tendría sentencia”, advirtió el fiscal Montecinos en sus alegatos de clausura.

Comentarios