“A Miguel y al ‘Toño’ los mataron por venganza”

Por: Felipe Ahumada Fotografía: F.Ahumada 2017-10-13

Sin la sutileza de una autoridad policial  ante un micrófono, los familiares y amigos de Miguel Álvarez Arroyo y de Joel Antonio Morales, asesinados el fin de semana en el fundo San Luis, del sector El Cardal, en Yungay, detallaron que “a mi hermano le sacaron los ojos, le cortaron la nariz, una oreja y las manos”.

Las palabras son de Julio Álvarez, hermano de Miguel, precisamente quien los encontró “masacrados”, según sus palabras, el pasado lunes.

Esa escena es, precisamente el fundamento de la rabia que sienten los yungayinos, quienes recordaron cada uno de los delitos graves y violaciones de los últimos años en esa comuna debido a este nuevo caso que los horroriza. “La comuna ya no es como antes, ahora se puso peligrosa en algunos sectores, especialmente en la noche”, comentó Daniela Mardones, quien estaba fuera de la iglesia frente a la plaza, a la espera de la llegada del féretro de Joel Antonio Morales, quien tras la misa, en la que se pidió por la captura de los autores, fue sepultado ayer.

A solo un par de kilómetros al sur, en la sede vecinal de El Cardal, aún velaban a Miguel, el cuidador del fundo San Luis, quien habría sido el blanco real de los asesinos, según sus familiares.

“Lo que pasa es que hay un cabro que es drogadicto y que le había entrado a robar varias veces, le robaba corderos o herramientas, entonces mi hermano lo fue a denunciar a Carabineros. La cosa es que este joven supo que lo había denunciado y lo fue a amenazar”, acusó su hermano.

La familia también aclara que en efecto hubo robo de especies. “Le robaron dos motosierras, una Stihl y una Husqvarna, yo las podría reconocer altiro donde las vea”, aseguró Luis, hijo menor de Miguel Álvarez.

Como su tío, Luis también sospecha de este joven adicto, “porque era el único que se iba a meter para el sitio. Mi papá nunca tuvo problemas con nadie, era tranquilo y tampoco era de invitar gente extraña para la casa, en cambio ya era sabido que él le iba a robar, que lo había amenazado y una vez incluso lo dejó encerrado en la casa, porque le amarró las manillas de la puerta por fuera, Menos mal que no le prendió fuego”.

Víctor, hijo mayor de Álvarez Arroyo, pidió que “se haga justicia. Mi papá no merecía morir así, esto no puede quedar en nada, a él y al Toño los mataron a hachazos y la droga hace rato que se metió con fuerza a Yungay. Si él sigue suelto, esto va a seguir pasando”.

El día del hallazgo
Según se estableció en el informe de autopsia, la data de muerte de ambas personas al momento de ser encontrados era de aproximadamente 48 horas, por lo que se presume que el doble homicidio habría ocurrido entre el viernes en la noche y el sábado en la mañana.

Por eso fue que a Luis Álvarez le extraño el no tener ningún tipo de noticias de su hermano durante todo el fin de semana.

“Entonces yo fui para la casa, toqué varias veces y no salía nadie, así que entré, cuando en eso veo al perro de mi hermano que estaba ladrando, a unos 70 metros. Y ahí fue que lo vi tirado”, recordó.

Luis aseguró que el impacto de ver a su hermano con el rostro desfigurado por los golpes casi lo hace desmayarse, “pero corrí para la casa, entré y vi al

‘Toño’ que estaba tirado en la cocina, degollado”.

Conforme a su relato, en la cocina solo había dos copas usadas, por lo que infiere que no había un tercer invitado.

“Así que creemos que esta persona entró a la mala y empezó a atacarlos altiro, de hecho el Miguel tiene cortes defensivos en los brazos. Pero este gallo tiene que haber degollado primero al Toño, a la mala, y ahí peleó un poco con el Miguel, que parece que trató de arrancar, pero lo alcanzó y lo mató”, repasó Alexis, amigo de ambas víctimas.

Toño y Miguel, según explican, eran amigos de toda la vida, por eso el primero lo fue a visitar, para acompañarlo.

“Pero los mataron por venganza, por lo de la denuncia”, afirmó Julio.

Los funerales de Miguel Álvarez serán este viernes a las 11.00 horas en Yungay.

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