Lo que debes saber si trabajas expuesto al sol y calor

Por: Ladiscusion.cl Fotografía: Agencia Uno 2017-11-09

La exposición al sol y al calor en esta época debe ser una situación de cuidado si nuestro ambiente laboral contempla labores al aire libre y estamos largas jornadas bajo estas condiciones, que pueden dañar nuestra piel y elevar la temperatura de nuestro cuerpo por sobre el nivel que necesita para funcionar con normalidad (en torno a los 37ºC).

Y, efectivamente, la piel es la parte del cuerpo más visiblemente afectada, viéndose propensa a insolaciones, quemaduras, envejecimiento prematuro, cataratas en los ojos e, incluso, desarrollo de cánceres y otros problemas cutáneos relacionados con la alta radiación ultravioleta, que a diario ya se está moviendo entre los niveles “alto” y “extremo”.

Pero trabajar en condiciones de calor también puede provocar que las personas se encuentren más proclives a sufrir estados mentales de incomodidad, que pueden terminar afectando su correcto desempeño laboral. Inclusive, “la exposición constante a altas temperaturas puede desencadenar lo que se conoce como Estrés Térmico, que se produce cuando el cuerpo sobre pasa su temperatura promedio (36°C a 38ºC) y sigue recibiendo calor en una cantidad mayor a la que puede eliminar, como lo hace normalmente”, indica el médico de Mutual de Seguridad CChC, Iván Silva.

Lo anterior, agrega, “produce efectos contra la salud, que pueden ir desde salpullidos en la piel, letargo y mareos, hasta la deshidratación, fatiga excesiva, convulsiones y pérdida de la conciencia. Situaciones como las anteriores, incluso, pueden aumentar las probabilidades de ocurrencia de accidentes, sobre todo si se manipulan herramientas”.

¿Qué hacer para evitar estos efectos?

  • Utilizar bloqueador solar diariamente y escogerlo de acuerdo a cada tipo de piel. Lo recomendable es que sea de un factor de protección 30 o superior y que se aplique media hora antes de la exposición al sol, volviendo a aplicarlo durante el día.
  • Es recomendable tratar de adaptar los horarios de trabajo, para evitar labores al aire libre cerca del mediodía, cuando los rayos solares llegan con mayor intensidad. Lo ideal es realizar las tareas al aire libre a primera hora de la mañana.
  • Quienes trabajan bajo el sol, además, deben contar con mallas o sombrillas en puestos de trabajo fijos, esparcimiento o alimentación.
  • Cuando se realicen actividades al aire libre, siempre hay que considerar proteger la cabeza con un sombrero (hay actividades que contemplan cascos con paños), además de cuidar los ojos con unas gafas con protección UV.
  •  La ropa es un factor clave: ésta debe intentar cubrir zonas sensibles, como brazos y cuello, pero, al mismo tiempo, se debe privilegiar tejidos de colores claros, ligeros y permeables, para evitar el aumento de la temperatura corporal y favorecer la transpiración. En esa línea, se debe evitar el uso de telas sintéticas, que generan y acumulan calor, y favorecer algodones con trama tupida.
  • Para evitar la deshidratación -es decir, que se pierda más agua de la que se ingiere- hay que beber abundante líquido, sin esperar que le de sed y, por lo menos, una vez cada 30 minutos, si se encuentra en actividad continua. Hay que tener en cuenta que una persona común puede sudar hasta 2 litros por hora.
  •  Al mismo tiempo, lo aconsejable es no ingerir alcohol y medir el consumo de café, ya que  ambos tienen como efecto secundario la deshidratación. El alcohol es diurético y las bebidas que lo contienen en 4% o más, como la cerveza, tienden a volver más lento el proceso de recuperación. 
  • Finalmente, es importante que los empleadores y trabajadores que se encuentran expuestos a diario al sol y el calor tengan conciencia de la peligrosidad de esta condición laboral, para tener un plan de trabajo idóneo y que cuente con las máximas medidas de prevención.

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