Apuñalan a reo acusado de asesinar a otro interno

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-11-08

15 años de cárcel es la pena que arriesga Enríquez Romero por el homicidio de Montecinos.

Tres heridas hechas con un elemento punzante, en la espalda, enviaron al reo Raúl Enríquez Romero, alias el “Lipigas”, al Hospital Herminda Martín de Chillán, lo que además forzó la suspensión del juicio oral por homicidio que se sigue en su contra.

Para entender este hecho hay que remontarse al 29 de julio de 2015, fecha en que Jorge Montecinos Pinto y su hermano, entonces menor de edad, quemaron vivo a un guardia de Servipag de Talcahuano, quien intentó evitar el robo que ambos perpetraban, lo que le dejó secuelas invalidantes.

Privado de libertad, primero en la cárcel El Manzano de Concepción, Montecinos Pinto, alias el “Mono Jorgín”, comenzó a ser objeto de múltiples amenazas por líos anteriores con otros reos, lo que se intentó resolver enviándolo al penal chillanejo.

Sin embargo, el 14 de julio de 2016 el “Mono Jorgín” murió a causa de las heridas cortopunzantes que le causaron esa noche en la cárcel chillaneja, siendo el único acusado el “Lipigas”, quien no confesó el hecho y por quien se piden 15 años de cárcel.

Enríquez Romero recibió el apodo de “Lipigas” por su condición de “perro bomba”, como llaman en la jerga carcelaria al reo que, por encargo, se acerca sin despertar sospechas a otro interno con la intención de herirlo o matarlo y huír rápido del lugar.

Sin embargo en los días previos a este ataque, y conforme a las declaraciones de testigos del incidente, la agresión se produjo en represalia porque horas antes el “Mono Jorgín” le había ganado dinero al “Lipigas”, jugando a los dados.

De todas formas el juicio por homicidio simple y en el que la Defensoría Penal Pública busca absolver a Enríquez Romero de este hecho continuará el próximo miércoles, esperando la recuperación de salud del acusado.

Ataque al “Lipigas”
Tras el homicidio de Jorge Montecinos, se debió trasladar al acusado a Valparaíso  para que siguiera cumpliendo su condena por robo en lugar habitado y solo volvió a Chillán para cumplir con el juicio oral.

Como informara Gendarmería, “sufrió una agresión con arma blanca a las 13.30 horas en el patio de condenados”.

Pese a que la institución uniformada aseguran que no hay imputados por este acto, extraoficialmente se informó que el sospechoso fue trasladado al penal de Bulnes.

Finalmente, hasta el hospital de Chillán llegaron familiares del “Mono Jorgín”, quienes intentaron acceder a la sala en la que estaba internado el “Lipigas”, lo que fue impedido por Seguridad.

Enríquez Romero fue dado de alta y volvió hasta la cárcel de Chillán, donde estará recluido en una sala especial, separado del resto de los reos.

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