Camping en zonas no aptas y basura son la amenaza de áreas naturales

Por: Jorge Chávez Fotografía: Conaf 2017-10-12

Huemules, pumas y zorros son los principales mamíferos de las zonas protegidas.

Pese a que la mayoría de las personas que visitan las áreas naturales protegidas de Ñuble tienen cierto grado de conciencia ambiental, la presencia pasajera de algunos está generando riesgos en los principales ecosistemas locales.

El jefe de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) Ñuble, Francisco Castillo, afirmó que son al menos tres las irracionales acciones que se cometen: hacer uso de lugares no habilitados para acampar o encender fogatas, arrojar basura al recorrer los senderos e ingresar a las zonas protegidas con vehículos motorizados por pasos no habilitados.

Generación de desechos 
A juicio del funcionario público, el conjunto de incivilidades atenta directamente a la flora y fauna de los dos territorios naturales patrimoniales como son la Reserva Nacional Ñuble (administrado por Conaf) y el Santuario Huemules de Niblinto (gestionado por Codeff, pero que pronto lo cederá al organismo estatal).

“En el caso de áreas silvestres como la Reserva Ñuble, que es tan amplia, a veces las personas en su traslado de un lugar a otro descansan o pernoctan de manera transitoria para llegar a su punto de destino y hacen uso del fuego, entonces ahí se les reitera que sus actividades las hagan con suficiente tiempo como para que cumplan con sus planes de manera responsable en los puntos debidamente preparados”, explicó.

Respecto a los desperdicios que producen los turistas, el jefe ñublensino de Conaf lamentó que aún no se haya desterrado la mala práctica de arrojar desechos.

Castillo aseguró que si bien se recomienda de manera constante a los visitantes que los residuos generados con su alimentación se lo lleven consigo, todavía no se ha alcanzado una conciencia fuerte sobre el tema.

“Muchos desechos como botellas, bolsas de plástico, envases de tetrapark se acumulan en las unidades de la Reserva Ñuble cuando son ocupados los camping; si bien esto es lo más indicado, genera un costo para nosotros, por lo que ya estamos solicitando que se lleven los desperdicios. Pero también hay casos en que se ha visto basura en los caminos que generalmente son recorridos(...)”, sostuvo Castillo y llamó a los eventuales usuarios de las zonas naturales protegidas a evitar el impacto negativo en ellas.

Dañando la flora y fauna
Debido a la gran extensión de la Reserva Ñuble, que abarca aproximadamente 50 mil hectáreas, es casi imposible el control adecuado de su ingreso a ella.

De acuerdo a lo advertido por los guardaparques de Conaf, hay gente que penetra el ecosistema en vehículos 4x4, motos o cuatrimotos, lo que puede llegar a ocasionar graves daños a la flora y fauna.

“Hemos tenido grupos de jóvenes que incluso han evadido nuestros controles y no se han detenido a registrarse; al no haber caminos públicos dentro de la reserva no tiene una mantención adecuada, por lo que la gente puede sufrir accidentes, que sería lo peor. Pero lo que las personas no tienen conciencia es el impacto que genera el ruido de los motores en el periodo de celo de los huemules por ejemplo, además del atropello de otros animales”, acotó.

Desvíos temerarios
Otro de los problemas que advierte Francisco Castillo es que algunos visitantes se desvían de los recorridos seguros y caminan por lugares que ponen en peligro su integridad física.

“En algunos casos incluso hay personas que fallecieron o han terminado heridas de gravedad porque han transitado de manera poco segura y en horarios no indicados por lugares de peligro; entonces ahí hay un riesgo a la integridad física de nuestros visitantes y también para los grupos que tienen que ir a rescatarlos”, indicó el jefe de Conaf y recordó que al menos dos personas han fallecido en los últimos 10 años.

Fiscalizaciones
Conaf está cerrando un convenio con Codeff para que esta última le entregue los derechos de administración de la Reserva Nacional Huemules de Niblinto.
Actualmente el documento está siendo analizado para su posterior firma por parte de los directores nacionales de las dos corporaciones.

Como paso previo, Conaf se adelantó y celebró un acuerdo con la Municipalidad de Coihueco (comuna donde está emplazada el área silvestre protegida), con el que se le entrega facultades fiscalizadoras a los guardaparques de la corporación.

Cuando Conaf empiece a administrar la reserva coihuecana, sus funcionarios podrán sancionar a las personas que ensucien, pernocten o hagan fuego en lugares no habilitados, ingresen en vehículos motorizados, entre otras infracciones.

Estos poderes que tendrán los guardaparques de Conaf  quedarán especificados en la ordenanza comunal de Coihueco.

El jefe local de Conaf aclaró que se están coordinando reuniones con las municipalidades de Pinto y Yungay para que también, mediante una normativa municipal, entreguen a sus funcionarios la posibilidad de fiscalizar y sancionar en sus recorridos por la Reserva Ñuble.

“Por estos días estamos en conversaciones con esas dos comunas. He visto una gran disposición de parte de ellas y espero que se concrete este convenio para así garantizar el cuidado del ecosistema ñublensino”, mencionó Francisco Castillo.

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