Sergio zarzar salió al frente de las críticas por concursos públicos

Por: Jorge Chávez Fotografía: Víctor Orellana 10:20 AM 2017-11-06

Nueve años como jefe del gobierno comunal de Chillán cumplirá a fines del próximo mes el alcalde Sergio Zarzar.

La máxima autoridad de la capital de la Región de Ñuble estará a cargo de la administración edil hasta diciembre del 2020 y, a su juicio, el primer año de su tercer mandato viene siendo uno de los más exitosos en cuanto a gestión económica.

Casi $2.500 millones de recursos propios ha invertido la Casa Consistorial en proyectos urbanos en los primeros 11 meses, lo que hablaría de una notable holgura presupuestaria como no se recuerda.

La buena salud financiera de la municipalidad se contrapone a los inconvenientes que ha tenido para llevar adelante una serie de licitaciones de importantes obras como la construcción del Grupo Escolar, ciclovías, el proyecto de baños públicos y más recientemente el de mantenimiento de áreas verdes.

Falta de prolijidad al realizar las bases de los concursos o la poca capacidad de los funcionarios encargados, son los argumentos planteados por autoridades locales que critican la gestión.

A juicio del alcalde chillanejo, los cuestionamientos son infundados y entiende que solo es un intento político por desacreditar su labor en momentos en que se vive un ambiente previo a elecciones. 

-¿Se puede calificar este año como histórico en cuanto a inversiones propias?

-Yo creo que sí (...). Cuando yo asumí como alcalde el 2009 dije que la municipalidad es una empresa social y de servicio para la comunidad; en ese año el presupuesto era solo de $13.200 millones y desde un momento aclaré que con esa cifra no íbamos a llegar a ninguna parte y que deberíamos aumentar los ingresos. Ahora queda a la vista que el trabajo que ha hecho nuestro municipio ha sido históricamente trascendente y aumentamos en ocho años (hasta el 2016) a $34.600 millones, lo que ha permitido usar dineros para realizar obras por nuestra cuenta.

-¿Por qué esta búsqueda de aumentar las inversiones echando mano a las arcas públicas?

-Hay una distancia abismante cuando se licitan los trabajos; por poner un ejemplo, el cierre perimetral que teníamos que hacer en una multicancha lo hicimos con una cuadrilla municipal y gastamos siete millones de pesos, pero ese mismo trabajo llamando a licitación salía 35 millones de pesos, por lo tanto, en este municipio no estamos para botar la plata y queremos optimizar al máximo los recursos para hacer muchas más obras que estar llamando a licitaciones.

-Respecto a estos concursos públicos ¿Qué está fallando en el proceso para que muchas de ellas se declaren desiertas?

-Se ha planteado un tema a la ciudad que no corresponde a lo que ocurre dentro de la municipalidad y no es nuevo, sobre todo, cuando estamos en época de elecciones se quiere enlodar mucho (...); si hablamos de cifras extremas, hasta el momento llevamos un total de 610 licitaciones de las cuales 200 fueron declaradas desiertas; de estas últimas 144 llegaron a esa condición por ser inadmisibles debido a que las empresas no cumplieron con lo que se les exigía en las bases, eso no es responsabilidad de la municipalidad, por su parte las que fueron declaradas desiertas por falta de oferentes son 60 (...); hay que tener en cuenta que todos los municipios del país tienen porcentajes donde no se presentan empresas postulantes.

-¿Está satisfecho con estas estadísticas alcanzadas?

-Siempre se puede mejorar. De repente alguien dice que se cometen errores, pero ¿quién no comete errores? Yo también he visto declaraciones imprecisas de concejales (...) No pierdo el tiempo en pensar cuáles son las intenciones de algunas personas en querer armar todo un lío y hacer creer que este municipio no está funcionando; si fuéramos expertos en no hacer bien las licitaciones esta ciudad estaría paralizada. A todo esto quiero agregar qué pienso, y así lo he conversado con gente antigua, que luego de la recuperación de Chillán del terremoto del 39 en lo que significó la reconstrucción de la ciudad, después de setenta y tantos años esta gestión se instala como la segunda de mayor inversión en la historia de Chillán; es tan simple como eso.

-Usted ha dicho que no da lo mismo para Chillán quién sea Presidente de Chile.

-Cualquiera puede hacer el estudio con los antecedentes y comparar la cantidad de plata que recibió Chillán durante el Gobierno de Piñera y el actual Gobierno(...); el cambio de la red de semáforos, las primeras 3.500 luminarias led, dos etapas  de la Avenida O’Higgins, las 100 plazas vivas, el Teatro Municipal, el estadio atlético Quilamapu, entre otras muchas obras se hicieron con Sebastián Piñera. En cambio, en el actual Gobierno solo hemos logrado que se concrete parte del Plan Maestro de Aguas Lluvias y el Centro Cultural de Chillán. Es por eso que digo que lo mejor que le puede pasar a Chillán es que el próximo Presidente sea Sebastián Piñera.

-Respecto a la nueva cárcel para Ñuble ¿Usted cree que se debe socializar su ubicación y construcción?

-La participación ciudadana la da el conversar con muchos y de hecho nosotros siempre tenemos que preguntar ideas por algunas materias, todo se sociabiliza. Hay temas que es bueno compartir y abrir la oportunidad de que opine la gente, si uno no es dueño de todas las ideas, pero se debe tener en cuenta a gente de experiencia como Gendarmería, que son los que deben hablar, ya que muchas veces los vecinos hablan con el corazón y no con la razón.

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