Iniciativas escolares apuestan a la defensa medioambiental

Por: Jorge Chávez 10:00 AM 2017-11-06

Puntos de reciclaje de desechos para toda una comunidad y muros recolectores de aguas lluvias se promueven en centros de San Fabián y Coelemu. En Quinchamalí tienen en marcha el uso de un “invernadero inteligente”.

Involucrando a la comunidad con el reciclaje

Pertenecer a un territorio inmerso en la Reserva Mundial de la Biósfera Nevados de Chillán-Laguna del Laja, ha despertado el interés ecológico de los alumnos de la escuela básica Paso Ancho de San Fabián de Alico.

Buscando mitigar el impacto en el medio ambiente provocado por la generación de desechos humanos en su sector, los estudiantes del establecimiento, junto a la profesora guía, Daniela Vallejos, promovieron el reciclaje de envases de plástico, latas y papel.

Lo inédito de la iniciativa, a juicio de la docente, es que el proyecto ambiental no solo está dirigido para la escuela, sino que apunta a que toda la comunidad de Paso Ancho se comprometa con acciones que eviten la contaminación del entorno con sus residuos.

Con la instalación de un punto verde en el local de estudios y tres contenedores en diferentes puntos de la localidad (dos en la cancha de fútbol y uno a la altura del kilómetro 23 de la carretera N-31), el establecimiento está apostando por el reciclado en un sector rural donde viven aproximadamente 700 personas.

“Este proyecto está siendo liderado por los alumnos y si bien el objetivo es que ellos tomen conciencia del tema, también buscamos involucrar a todo Paso Ancho con este proceso”, comenta la profesora Daniela Vallejos.

Fernanda Muñoz, alumna del 6º año básico y miembro del colectivo escolar medioambiental “Pumas luchadores”, comenta que de manera permanente están preocupados por evitar que la zona se contamine.

“Los viernes se hace la separación de los residuos que se acumulan en los contenedores y en el punto verde, pero siempre estamos participando de jornadas de limpieza y recolección en diferentes lugares de Paso Ancho”, señala la estudiante.

El “invernadero inteligente” de Quinchamalí

Hacer uso de la ciencia y tecnología para generar huertos de hortalizas y vegetales con producción permanente, es lo que están realizando en la actualidad los alumnos de la escuela básica de Quinchamalí.

Mediante el uso de placas arduino, el proyecto considera la utilización de sensores de humedad y temperatura, los cuales enviarán información al equipo computacional para que éste active de manera automática el sistema de riego.

Este modo automatizado aún está en proceso de implementación y, mientras tanto, los alumnos cada día se empoderan de la novedosa iniciativa que incluso fue aplaudida en una exposición nacional a mediados de año.

“Esto no solo nos sirve para cultivar, sino que nos permite conocer otras formas de aprovechar la tecnología en actividades agrícolas y ambientales”, indica Valentina Franco, de 13 años, quien cursa el 8º básico.

Catalina Bustos (14 años) aclara que además del cultivo, en el “invernadero inteligente”  también se practica el reciclaje con botellas de plástico recuperadas, las cuales son usadas como macetas colgantes con diferentes tipo de especies vegetales.

María José Valdez, profesora a cargo del proyecto avanzado de ciencias de la escuela de Quinchamalí, explica que si bien la idea partió a fines del 2015, recién el año pasado se pudo concretar y en él participan estudiantes desde el 3º al 8º básico.

Lechuga, cilantro, acelga, tomates y plantas ornamentales son algunas de las especies que se cultivan en el huerto especial según explica la docente a cargo.
“Los niños están muy empoderados y entusiasmados con este invernadero; se espera que ellos después puedan replicar este modelo”, afirma María José Valdez.

En Coelemu se abastecen de las aguas lluvia

La escasez de agua es un problema que afecta a gran parte del país y la Región de Ñuble no es la excepción.

Por lo anterior, se han desarrollado diversas técnicas para el abastecimiento de agua y el buen uso de ésta, de las cuales sobresale la propuesta estudiantil de jóvenes del Liceo Domingo Ortiz de Rozas, de Coelemu.

Se trata de un muro recolector de aguas lluvia, que posee un novedoso método de almacenaje y posterior salida del líquido para su uso.

Los creadores del novedoso sistema recolector son Miguel Aguilera, Rodrigo Montoya y Daniel Zapata, alumnos de primer año medio, quienes junto a su coordinadora, Katherine Concha, lograron dar forma a una idea vista en internet.

Todo nació por la inquietud de Miguel, quien vio con pesar la gran necesidad de agua que tienen los agricultores de Guarilihue, sector al que él también pertenece.

“Yo vivo en la zona rural y ahí se ve que para el verano o los tiempos de siembra tienen que estar cuidando demasiado el agua, porque es muy escasa por esos lados, algo que creo es culpa de las siembras de pino y eucaliptus que son los que consumen más agua de las napas y hace que se sequen las punteras, que es lo que usa más la gente por esos lados (Guarilihue)”, contó Miguel Aguilera.

El muro puede abastecer alrededor de 450 litros de agua y para ello se ocupan 144 botellas, las que van conectadas entre sí para almacenar el líquido vital y después sacar el agua para el consumo humano directo o para el riego.

La idea es que el muro esté cerca de canaletas de aguas lluvia, desde donde se abastece a través de un tubo PVC por un lado y por el otro se accede a él con llaves de paso.

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