Los sectores económicos estratégicos de Ñuble 2.0

Por: Roberto Fernández 2017-10-08

Priorizar los esfuerzos del Estado en fortalecer sectores productivos estratégicos para una región suele ser uno de los objetivos más reconocidos de una Estrategia Regional de Desarrollo (ERD), aunque este instrumento de planificación considera un espectro más amplio del desarrollo, como el patrimonio cultural, la gestión del agua, el capital social, la gestión de riesgos, la modernización de infraestructura y ciudades, la adecuación de la gobernanza y las mejoras a la gestión pública, por mencionar algunos que precisamente están abordados en la ERD de la Región del Bío Bío 2015-2030.

La nueva Región de Ñuble requerirá, por tanto, una propia ERD, que sea capaz de interpretar los anhelos de su población, así como también rescatar sus riquezas e identificar sus potencialidades y sus ventajas. En ese sentido, la priorización de los sectores productivos cobra especial relevancia en una zona con una matriz productiva muy poco diversificada, y que se concentra principalmente en los sectores silvoagropecuario, industria forestal, agroindustria y comercio, donde el turismo emerge como un rubro cada vez más relevante.

Lógicamente, la ERD de Ñuble definirá lineamientos estratégicos que apunten a fortalecer y agregar valor a la producción de los sectores mencionados, que son precisamente rubros en los que la zona tiene ventajas comparativas, pero también debe ser capaz de proyectar el desarrollo económico en esta nueva etapa, porque Ñuble 2.0 puede ser mucho más que materias primas y commodities agrícolas y forestales.

Desde el mundo académico y del Gobierno destacan que hay un potencial para el desarrollo de sectores como la energía, la logística asociada al transporte y almacenaje, la industria tecnológica vinculada al desarrollo de software, la industria manufacturera liviana con alto nivel tecnológico y la llamada industria creativa. “Precisamente esta definición debe ser parte del análisis estratégico que se requiere para la Región de Ñuble. La definición de los sectores productivos prioritarios debe ser parte de un análisis riguroso, técnico y participativo, con mirada de largo plazo; con mirada innovadora y global, no solo pensando en lo que actualmente tenemos, sino que con visión de futuro”, enfatizó Benito Umaña, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales (FACE) de la Universidad del Bío-Bío.

De hecho, esta semana la FACE presentó los resultados del estudio de opinión “Bases para la elaboración de una Estrategia para la Región de Ñuble”, donde se presenta la opinión de los chillanejos sobre los sectores que debiera potenciar la ERD. Este esfuerzo se suma a la mesa técnica convocada por la Gobernación de Ñuble en la que representantes del sector público, la academia, los gremios y las autoridades locales, han hecho aportes para la elaboración de un documento con propuestas, que también será un insumo en la elaboración de la futura ERD.

Para el director de ProChile Bío Bío y Ñuble y también director del CER Regional, Renato Segura, “la ERD debe ser capaz de compatibilizar la vocación productiva del territorio con la demanda local, nacional e internacional. En este sentido, más que pensar en promover y fortalecer la vocación productiva del territorio, se debe buscar transformar dicha vocación en bienes y servicios valorados por quienes los consumirán”.

Segura citó como ejemplo el caso de los viñateros del Valle del Itata, planteó que el desafío es aprovechar las características distintivas de la producción local, agregarle valor con el uso de tecnología. “En este caso, la estrategia considera transformar la vocación productiva del territorio en valor de marca, donde la personalidad, el carácter y el temperamento de la población, se pone a disposición del mundo a través de los sabores”.

Por otra parte, Umaña sostuvo que también es importante “el modelo de desarrollo que elegiremos, no solo el qué, sino también el cómo”. Por ello postuló que se debe potenciar la Pyme. “Nuestra realidad se caracteriza por la presencia de muchas empresas familiares y esto es una oportunidad. Al igual que otros sectores, esto es lo que ocurre en el sector agrícola (agricultura familiar campesina), debemos potenciar nuestras empresas, apoyar el emprendimiento”.

Energía

La energía es vital para el desarrollo de los demás sectores, razón por la cual la seremi del ramo, Carola Venegas, sostuvo que su presencia es indispensable y que la Región de Ñuble tiene un alto potencial para el desarrollo de proyectos de generación de energía eléctrica, por ejemplo, en la construcción de minicentrales hidroeléctricas, así como también otras fuentes renovables. De hecho, el grueso de la cartera de proyectos de inversión privada en Ñuble corresponde a centrales generadoras.

“La energía es un motor de desarrollo, es decir, independiente de la vocación productiva que tenga un territorio, todas estas requieren suministro energético, incluida su población. Hoy la energía es la calefacción, el transporte, los procesos productivos, es el acceso al agua, es la iluminación, por lo tanto, independiente de que un territorio quiera dedicarse al turismo o la agricultura, siempre va a requerir energía, por lo tanto, no es necesario que esté de manera explícita en la identificación, pero sí es importante que los tomadores de decisiones y la sociedad en general sepan que cualquier actividad productiva va a requerir un suministro energético”, dijo Venegas.

De igual forma, Ariel Yévenes, economista del Centro de Estudios de Corbiobío, sostuvo que el sector energía “constituye un requerimiento transversal para la eficiencia productiva de toda la industria”, razón por la cual es fundamental que se concreten inversiones.

Logística y transporte

“Junto a los sectores identificados, se vislumbra la necesidad de incrementar la escala de operación de nuestras regiones, con miras a fortalecer la producción, en especial con miras al mercado de exportación”, comentó Yévenes. El académico señaló que “en este sentido, parece muy relevante toda inversión que incremente la capacidad logística intrarregional, donde el transporte y todo el desarrollo de infraestructura vinculable es de gran relevancia para la eficiencia productiva (...) bajo una óptica macroterritorial, donde la articulación de Ñuble con otras regiones resulta clave para agregar sentido de sinergia a las inversiones que se desarrollan y que, en estos sectores, especialmente lo logístico y energético, requieren de escalas de operación que suelen superar los límites regionales”.

Junto a ello, Yévenes añadió que el desarrollo de servicios de apoyo y asistencia técnica a la gran industria, “constituye un factor singular de eficiencia colectiva”. Una mirada similar tiene el director de la Escuela de Administración y Negocios (EAN) de la Universidad de Concepción sede Chillán, Rodrigo Fuentes, quien expresó que “la logística y los servicios de transporte podrían ser un área a desarrollar”. 

Fuentes argumentó que la zona tiene ventajas, como su ubicación estratégica, cercana a los puertos y paso obligado de Santiago al sur, a lo que se podría agregar la concreción de un paso fronterizo a través de San Fabián. Asimismo, dijo que existe un sector de transportes de gran relevancia que se vincula con distintos rubros, como el forestal, el agrícola y la industria.

Tecnología

La presencia de instituciones de enseñanza superior también es percibida como una ventaja, donde la apuesta es aprovechar la masa crítica de capital humano que se genera en las universidades y desarrollar industrias con base tecnológica.

Uno de sus promotores es Benito Umaña, quien se apoya en el trabajo realizado por la FACE para plantear:  “creemos que un sector interesante de priorizar es el tecnológico, específicamente el desarrollo de software. La tecnología nos permite instalar este tipo de empresas lejos del centro del país, a costos más bajos, atraemos con ello capital humano avanzado a regiones y descentralizamos”.

Industria manufacturera liviana

Desde una perspectiva más general, Renato Segura apunta a la tecnología como una herramienta de agregación de valor que puede ser aprovechada  para el desarrollo de las Pymes, en lo que denomina “industria manufacturera liviana”.

“Es una industria orientada hacia la agregación de valor de los productos que se producen en Ñuble y su entorno, dotada de pequeñas unidades productivas con un alto nivel tecnológico. En este caso, la competitividad del sector se asocia a la cercanía de materias primas y al alto nivel tecnológico de los procesos”.

Con esta perspectiva, el abanico puede ser bastante amplio, desde el desarrollo de piezas y productos de madera, sistemas de riego, el reciclaje hasta la elaboración de envases y una gran gama de alimentos procesados.

Industria creativa

Segura también destacó el potencial de la llamada industria creativa, “que se basa en generar una actividad productiva a partir de los talentos de las personas”. “En la historia de Ñuble está colmado de ejemplos de personajes de mucho talento, como Claudio Arrau y Violeta Parra, por ejemplo. Esto es una fuente de inspiración para promover entre los jóvenes de la región el fortalecimiento de sus talentos como una forma de expresión y materialización de actividad económica en el territorio, tanto de público interesado en asistir a las actividades que se desarrollen en la región, como un mercado externo que reciba a los talentos de la Región”.

En ese contexto, rubros como el diseño, la arquitectura, la música, el cine o la moda son algunas áreas donde los talentos representan el potencial explotable y exportable de Ñuble.

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