El dilema de la utilización de los plásticos

Por: José Celis Hidalgo 2017-10-18
José Celis Hidalgo
Doctor en Ciencias Ambientales, Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Concepción

La sociedad moderna ha dependido del uso de los plásticos en las últimas seis décadas, abarcando todos los ámbitos, desde la industria de bienes y servicios hasta la alimentación. El consumo promedio es de 100 kgs. de plástico por habitante al año. En los primeros 10 años del siglo XXI hemos producido tanto plástico como todo el siglo anterior. Los plásticos han significado un abaratamiento de los costos del transporte de productos. En la industria automotriz los plásticos proporcionan ligereza, y así 100 kgs. menos en un coche significan 0.3 litros de ahorro de gasolina cada 100 kilómetros. A pesar de ser un material increíblemente versátil, por todas las posibilidades de uso que tiene para los seres humanos, el plástico también tiene sus problemas. Actualmente, se utilizan más de 200 millones de toneladas de plástico cada año en todo el mundo. Un tercio de esa cantidad son productos de un solo uso, como envases de usar y tirar, y es un material que dura mucho en el medio ambiente ya que no se biodegrada. 

Después de convivir con los plásticos por tantos años, existe preocupación por la enorme cantidad de basura a la forma de bolsas, botellas, equipos, carcazas, prendas de vestir, envoltorios, etc., que no se sabe exactamente qué daños pudieran tener sobre el medio ambiente y la salud. ¿Qué le pasa al plástico cuando se tira a la basura? Solo se recicla el 5% del plástico que se utiliza en el mundo. Se sabe que los plásticos contienen sustancias químicas, como el bisfenol A y los talatos, los cuales son estrogénicos, capaces de alterar el sistema hormonal y ocasionar diferentes daños sobre la salud de las personas expuestas y en sus hijos. Además, en el mar los residuos plásticos pueden llegar a matar a muchas especies por asfixia cuando éstos se enredan en la boca y cabeza de los animales, llegando a herirlos. Tanto ha sido su uso que ya se estima que para el 2050 el mar contendrá la misma cantidad de plástico que el volumen de peces. Hay que considera que el plástico no se biodegrada, sino que gracias al sol y el viento se rompe en trozos cada vez más pequeños que no son biodegradables y, cuanto más pequeños, más peligrosos. De hecho, los estudios han mostrado que todas las playas del mundo contienen pequeñas partículas de plástico entre las arenas, lo cual plantea enormes implicancia para la salud.  

Afortunadamente, ha habido esfuerzos e iniciativas para reducir el uso de plásticos y promover su reciclado. En algunas ciudades de Francia las bolsas son fabricadas a partir de almidón de la patata, y una vez que llegan al vertedero municipal se descomponen junto con los residuos orgánicos. Por otro lado, Canadá y Europa occidental han obligado a los fabricantes a eliminar el plástico en los biberones para bebés y reemplazarlos por vidrio. Hoy en día es posible observar que algunas empresas chilenas están empezando a usar cada vez menos las bolsas de plásticos para envolver los alimentos, obligando a los consumidores a llevar su propia bolsa. Sin duda, con esfuerzo y educación, el hombre sabrá encontrar una solución antes de que sea demasiado tarde, y los plásticos dejarán de ser un problema. 

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