Ñublense al borde del descenso tras agónica derrota ante Iberia

Por: Rodrigo Oses 2017-10-29

Sebastián Varas se toma la cabeza, se tapa la cara con la camiseta y explota en llanto en la cancha del estadio municipal de Los Ángeles tras el mortal pitazo del implacable juez Rafael Troncoso. Dos minutos antes, el “Gigantón” Diego Ruiz, aprovechando una salida en falso del portero Sebastián Contreras, había metido un cabezazo para poner el 1-0 , desatando la algarabía en la parcialidad angelina y rompiendo el cerrojo ñublensino.

Ñublense pagó caro su mezquindad y en el minuto 91 perdió un partido vital en su lucha por la permanencia, quedando en el último lugar junto a Valdivia con 44 puntos y comprometiendo su permanencia en la categoría restando dos fechas para el final del torneo de transición. Ayer el equipo del timorato y calculador Emiliano Astorga salió a no perder el duelo y terminó cayendo igual con un grosero error defensivo en una pelota parada, inexplicable en un equipo que se está jugando el descenso.

Libreto conocido

El libreto, durante largos pasajes del pleito, al cuadro chillanejo le sirvió.  Se encargó de neutralizar el andamiaje creativo comandado por Juan Gutiérrez, obligando al elenco de Luis Landeros a meter pelotazos en busca del “Hormona” Gómez, jugada que siempre la defensa chillaneja supo despejar, explotando el juego aéreo de Emiliano Pedreira.

Pero fue Iberia el que siempre propuso y buscó jugar. Ñublense, apostó a meter un contragolpe o explotar el balonazo largo aprovechando la velocidad de sus extremos que ayer no gravitaron en una cancha chica, donde costaba tejer fútbol.

En la primera etapa, tras un buen arranque de Iberia, que amenazó con Alexis Delgado y los descuelgues de Jorquera y Baeza, Ñublense supo equilibrar las acciones cuando Matías Arrúa comenzó a entrar en acción y Diego Sepúlveda se atrevió a descolgarse por la izquierda, pero el final de la primera parte terminó con escasas llegadas, mucho fútbol trabado y dos elencos neutralizándose a la entrada del área.

Uno solo buscó

Ñublense le cedió terreno a Iberia apostando al error de su rival que le permitiera tejer una contra, pero Ignacio Ibáñez ayer fue un fantasma y terminó neutralizado por la defensa angelina, tanto así, que fue sustituido por Cristián Retamal. El elenco azulgrana explotó el centro del área y Mauricio Gómez avisó con un cabezazo que azotó el horizontal.

Varas tuvo la ocasión más clara para el cuadro forastero, cuando en el área empalmó un centro desde la derecha, que supo controlar el portero Emanuel Vargas. Iberia adelantó sus líneas e intentó con Diego Ruiz metido en el área pasar del fútbol construido al centro con veneno para buscar a su referente de área. Ya no quedaba mucho tiempo y la propuesta defensiva de los “diablos rojos” se consolidaba en pasto angelino.

Ñublense se replegó confiando en su dispositivo defensivo que había funcionado sin fisuras. Astorga, olfateando el empate mezquino que lo conformaba, reforzó su propuesta con el ingreso del defensor Paulo Olivares y  sacando a Vicente Gatica, que terminó fundido e impotente tratando de gravitar con un carrerón. Sin embargo Deportes Iberia, que había buscando por ambas bandas, por el centro, tocando, peloteando, soltando a sus laterales y enviando centros, encontró premio, en un duelo cerrado, con una pelota detenida.

El centro con lienza al segundo palo de Mario Pardo, encontró descuidada a la zaga chillaneja y al portero Contreras volando sin sentido.  Todo lo aprovechó Diego Ruiz para meter el cabezazo y hundir a Ñublense en la zona de descenso directo. El festejo eufórico del argentino sacándose la camiseta y celebrando con la hinchada local, contrastó con la decepción general de los “diablos rojos”, y dieron vida a una electrizante postal de cierre de partido.

El próximo domingo el equipo del aproblemado Emiliano Astorga recibirá al Puerto Montt del “Loco” Abreu, con la obligación de ganar para llegar a jugarse la permanencia en la última fecha frente a San Felipe en el Valle del Aconcagua. El descenso para Ñublense está cada vez más cerca.

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