Intercomuna la segunda con menos recambio de estufas a nivel nacional

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-10-29

Las estufas construidas después del año 2014 cumplen la norma ambiental.

En octubre del 2016 el Seremi del Ambiente entregó las primeras 228 estufas del programa de recambio.

Desde el año 2012 la intercomuna es Zona Saturada por consumo de leña.

Desde el año 2011 el Gobierno viene ejecutando el programa de recambio de calefactores en nueve zonas e intercomunas comprendidas entre las regiones del Libertador Bernardo O’Higgins y Aysén, todas ellas identificadas por sufrir elevados índices de contaminación a causa del consumo de leña durante la calefacción domiciliaria.

Aquel año del debut de la política del Ejecutivo, Temuco-Padre Las Casas y Coyhaique fueron las únicas beneficiadas con la renovación de los aparatos por unos más eficientes, al alcanzar a 519 y 300 familias respectivamente.

A Chillán y Chillán Viejo la medida solo llegó el año 2012, justamente cuando el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) la declaró oficialmente como Zona Saturada por humo de leña y se destinaron 390 estufas, las que llegaron a reemplazar a equipos antiguos y poco eficientes.

La promesa del Gobierno para ese entonces fue mantener vigente el beneficio; sin embargo, en los siguientes tres años no se invirtió más en esta materia en la intercomuna y no fue sino hasta el año 2016 cuando nuevamente se implementó la iniciativa, esta vez en el contexto de la entrada en vigencia del Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) local.

Entre otras medidas de tipo preventivas el texto promete chatarrizar 20.000 calefactores domiciliarios en una década y si bien no considera metas anuales, la idea que en su momento planteó la autoridad regional del MMA fue ejecutar al menos 2.000 cambios por temporada para llegar a buen término y sin sobresaltos al año 2026.

No obstante, ejecutados los dos primero años del documento, solo se han entregado 228 estufas,  representando el 1,14% de avance de lo presupuestado como objetivo final.

Relegados a nivel nacional
Según información publicada a inicios de junio pasado por la División de Calidad del Aire del MMA, desde el año 2012 hasta abril último el territorio birregional Bío Bío-Ñuble, en el que se incluyen las comunas de Chillán-Chillán Viejo y Los Ángeles, presentaba la segunda menor cantidad de estufas de recambio del país, con 1.018 aparatos, solo superando en cantidad a Los Ríos (807). Por su parte La Araucanía (6.003), Aysén (5.020) y O’Higgins (1.567), asoman como las regiones con más dinamismo en la política ambiental (ver cuadro aparte).

La proyección de la repartición pública apunta que este año el número de subsidios a entregar ascendería a 839, lo que dejaría a la zona con un total acumulado de 1.857, por debajo de La Araucanía, Aysén y Maule con 7.984, 6.137 y 3.956 respectivamente, en donde también están vigentes PDA que intentan disminuir los altos índices de material particulado fino (MP2,5), compuesto tóxico contenido en el humo de la biomasa al ser combustionado.

El propio secretario regional del MMA, Richard Vargas, ha admitido que la lenta ejecución del programa se debe al insuficiente presupuesto que cuenta la cartera, lo que dificulta la gestión del texto.

Dificultades
El ingeniero en Medio Ambiente, Juan Luis Novoa, afirma que los PDA son solo una hoja de ruta donde se consignan las medidas y acciones previstas como necesarias de ejecutar para mitigar y reducir la alta polución por humo de leña.

El experto advierte que este tipo de documentos no trae aparejado presupuestos especiales para su aplicación, lo que en rigor lo convierte solo en un cúmulo de buenas intenciones.

Juan Luis Novoa enfatiza que uno de los casos más conocidos de lo poco efectivo que han sido los planes de descontaminación es el de Temuco, donde si bien en marzo del 2016 entró en vigencia su nuevo texto ambiental, años antes ya contaban con uno que no ayudó a reducir la contaminación.

Desde la Seremi del MMA de La Araucanía explicaron que, en su ánimo de obtener presupuesto adicional para el programa de recambio de estufas, el 2015 firmaron un convenio con el Gobierno Regional (GORE), en donde este último garantizó la entrega de $2.000 millones en los subsiguientes dos años.

Solo gracias a esos dineros frescos la autoridad ambiental de la cartera en la Región IX pudo potenciar la medida estructural, al punto de convertir a Temuco-Padre Las Casas en la intercomuna con la mayor tasa de reemplazo del país.

Esa misma forma de  financiamiento están intentando conseguir la Seremi del MMA del Bío Bío, donde mediante la presentación de un proyecto al GORE están solicitando $3.500 millones, monto que podría cubrir la comprar de casi 4.000 estufas, según los cálculos del titular regional de la cartera, Richard Vargas.

A entender del doctor en Medio Ambiente, Luis Díaz Robles, el desfavorable crecimiento de la economía del país en los últimos tres años ha creado un ambiente poco propicio para la lucha contra la polución en la intercomuna.

“Difícilmente un Plan de Descontaminación Atmosférica, por muy ambicioso que sea, va a estar respaldado con el presupuesto que se tiene ahora (...); eso implica que las platas que se pensaban cuando partió el PDA, lamentablemente ya no están disponibles o hay que priorizarlas para otras cosas como las catástrofes, aluviones y los incendios que hemos tenido este año por ejemplo y que se han tenido que reorientar porque no hay más”, enfatiza.

Luis Díaz Robles lamenta que la crítica se reduzca a lo que consigna el texto, cuando en realidad lo que está fallando es el no contar con dinero.
“Creo que ahí hay un tema importante a discutir; no sé si se está haciendo en el Congreso, quizás la elección del futuro intendente va a permitir que este tenga un mayor poder de negociar el presupuesto que se necesita”, reitera.

Amenazas
El senador del Partido por la Democracia (PPD), Felipe Harboe, asegura que desde la elaboración misma del documento advirtió que este sencillamente iba a ser un fracaso.

“Lo dije desde un principio, el PDA lo hicieron para cumplir con la meta de tener 15 planes en Chile, pero no son ambiciosos ni contempló recursos suficientes y ahora estamos pagando las consecuencias de un plan mediocre y sin buen futuro”, comenta y al mismo tiempo añade que podría caber la posibilidad de hacerle ajustes profundos para salvarlo.

A juicio del parlamentario de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Víctor Pérez Varela, el panorama del 2018 en materia ambiental podría ser aún peor para la Zona Saturada de Ñuble.

El senador advierte que en la Ley de Presupuesto del próximo año no se incluye de manera clara las platas que se deben asignar para los programas de recambio de estufas y aislación térmica de viviendas, lo que haría peligrar la ejecución de esas medidas.

Buscando fondos
El seremi del MMA, Richard Vargas, apuesta a que el 2018 su despacho podrá contar con los recursos que le permita acelerar el ritmo en la política de recambio a cargo de su cartera y confía que en el caso de la aislación térmica (programa del Minvu) también se supere con creces el 1,72% de avance actual. 

La preocupación por la falta de medios para la aplicación del PDA intercomunal ha hecho que el diputado de la Democracia Cristiana (DC), Jorge Sabag, se reuniera a mediados de semana con el propio ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, a quien le planteó que es imprescindible la inyección de más recursos al documento y lograr que la polución retroceda en las próximas temporadas de otoño-invierno.

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