¿Quién arma el juego?

Por: Rodrigo Oses 2017-10-02
Rodrigo Oses

En sus orígenes como jugador Sebastián Varas fue enganche y mediapunta.

Recién en Ñublense, el otrora DT del  elenco chillanejo Carlos Rojas lo comenzó a utilizar como hombre de área, aunque fue Ivo Basay el que lo transformó en centrodelantero, entregándole consejos sobre el puesto que el propio “Hueso” desarrolló en su época de jugador.

Hoy, cuando más que nunca Ñublense necesita un finiquitador de raza en el área, Varas es obligado a salir de la zona de definición, para engancharse y armar el juego del equipo.

¿Cuál es el dilema? Varas puede hacer la función creativa porque técnicamente está bien dotado, es hábil y tiene picardía para armar jugadas o habilitar, pero el equipo, sin él en el área, pierde peso específico, presencia y contundencia. En ese espacio, tiende a aparecer Matías Arrúa o después Camilo Ponce, pero ninguno de los dos tiene la capacidad para resolver en el área como lo hace el nativo de la Población Gómez Carreño de Viña del Mar.

El enroque que buscó Emiliano Astorga retrocediendo a Varas y metiendo a Arrúa como referente de área en algunos pasajes del pleito, hubiese sido efectivo si tuviera en el equipo un 9 con gol.

Solo así la capacidad habilitadora de Varas podría ser aprovechada y su desgaste no sería en vano.

A Ñublense le pena un armador dinámico y con chispa para encarar y llegar al gol y seguirá sufriendo anemia de goles mientras Varas no recupere su mejor forma física.

Cuando lo haga, seguramente, volverá a ser letal en el área, aportando potencia, movilidad y la contundencia que carece el elenco de Astorga.

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