No supo matar en casa para consolidar el despegue

Por: Rodrigo Oses 2017-10-01

Corría el minuto 17 del complemento y el volante argentino de La Serena, Albano Becica, se paró en el punto penal dispuesto a darle el tiro de gracia a Ñublense. Sin embargo, su remate se fue desviado a centímetros del poste izquierdo del portero Sebastián Contreras que había volado sin opción al otro palo. Los papayeros le perdonabanan la vida a los diablos rojos, tal como estos, sobre el final, también dejaron escapar la victoria por la impotencia que cuajaron para terminar las jugadas.

Así se escribió ayer el 1-1 definitivo entre el cuadro de Chillán y el encumbrado conjunto serenense, en un partido que en la recta final fue de ida y vuelta. El equipo de Astorga arrancó ganando con anotación de Vicente Gatica , quien capturó un rebote del portero Pedro Carrizo, luego de un disparo de Varas quien fue asistido por el veloz Ignacio Ibañez. La ventaja parcial se justificaba porque Ñublense neutralizaba la potencia del colombiano Mosquera e impedía que Serena fuera punzante por los costados. Varas se enganchaba para generar fútbol y se transformaba en el habilitador del equipo para buscar a los extremos. Pero La Serena siempre amenazó con llegar al gol merced al buen pie de sus volantes, aunque el empate llegó de una pelota parada.

Tras un tiro de esquina, Jorge Aquino se soltó de su marca, y metió un cabezazo bajo que dejó sin opción al portero Contreras. Los papayeros terminaron jugando mejor el primer tiempo, explotando la manija de Becica y los desbordes de Carvallo, debido a que el cuadro local perdió presión en la zona media. Ñublense perdió consistencia con las lesiones de Luciano Gaete (contractura en el gemelo) y Vicente Gatica.  Astorga mandó a Olivares como volante de corte, pero luego lo reubicó de lateral derecho y pasó a Bugueño como volante de quite. Con Gaspar Páez como extremo izquierdo, en reemplazo de Gatica, que salió con un corte en su pierna, y Varas decididamente como armador, Arrúa perdió protagonismo como nueve mentiroso. El partido en el complemento se jugó de ida y vuelta. 

Circulación sin contundencia

Ñublense presionó más la fluida salida de La Serena y aprovechó las bandas. Sobre todo la derecha, con la velocidad de Ignacio Ibañez, que desbordó constantemente, pero no siempre terminó bien la jugada. Varas articuló un par de asistencias, pero Ñublense careció de un referente de área que finiquitara y marcara presencia en el área. La Serena apostó a las transiciones rápidas para buscar a Mosquera, quien se fabricó el penal (lo cometió Pedreira), que desperdició Becica.

Los diablos rojos siguieron presionando, apostando por la circulación rápida y ocupando las bandas, pero el pecado mortal de la escuadra de Astorga, fue que jamás pudo definir con precisión. Varas terminó cojeando, pero no pudo salir porque con el ingreso de Camilo Ponce, el DT del Rojo agotó los cambios. Fue el propio atacante proveniente de Everton, quien pudo darle la victoria a su equipo tras una habilitación de Varas, pero el portero Carrizo resolvió con soltura en el área.

Al final, el empate dejó con gusto amargo a ambos elencos. Ñublense dejó escapar la oportunidad de alejarse de la zona descenso y meterse en la discusión de los primeros lugares, confirmando que la contundencia ofensiva es su gran gran deuda, mientras que La Serena no pudo acercarse al líder Unión La Calera. En la próxima fecha, los diablos rojos tendrán una expedición compleja. Visitarán a San Marcos de Arica, en un reducto, donde están obligados a sumar para no volver a caer al infierno.

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