Pacientes con cáncer mejoran calidad de vida

Por: Susana Núñez Fotografía: HCHM 2017-10-28

“No le tengo miedo a la muerte, para nada”, dice José Luis Montenegro (73), al referise al cáncer endocrino que lo ataca hace tres años. La confianza de la experiencia no debilita a este chillanejo, aunque a veces la enfermedad sí, cuando el dolor lo embarga y no da otra posibilidad que ceder ante esta amenaza.

Así sucedió cuando este empresario tuvo que dejar de trabajar en su negocio, la cordonería Machi en la galería Don Ambrosio, al cual dedicó 47 años y que tuvo que abandonar debido a esta patología. A pesar de las dificultades, dice que le ha encontrado sentido a su enfermedad. Su religión católica, que cultivó desde su vida de estudiante en el colegio Seminario Padre Hurtado, le ha permitido sobrellevarla mejor junto al apoyo que recibe de la Unidad de Alivio del dolor y Cuidados Paliativos del hospital Herminda Martín, donde asiste cada mes.

“Cada vez que tengo problemas, porque a veces siento dolores de estómago que me dejan paralizado, me hacen tratamiento, me dan morfina y me ponen suero, lo que me permite pasar los días. La experiencia es dignificante, la calidez con la que a uno lo tratan al igual que la ayuda se destaca. Cuando comencé, los enfermeros me fueron a visitar a mi casa, porque les costaba entender que vivía solo en ese momento, y me ofrecieron de todo, catre clínico, silla de ruedas, los bastones, o sea lo que quisiera”, enfatizó.

José Luis es uno de los 260 pacientes con cáncer que se controla en Chillán y que ingresan a la Unidad de Alivio del Dolor y Cuidados Paliativos, que atiende mensualmente entre 50 y 60 nuevos casos relacionados con enfermedades potencialmente mortales. En este recinto, no solo los usuarios mejoran su calidad de vida, sino también sus familiares.

Es el caso de María Eugenía Sepúlveda, quien perdió a su esposo en septiembre de 2016 producto de un cáncer pulmonar que se encontraba en etapa IV con metástasis en todo el cuerpo. Su adicción al cigarro, que comenzó a los 13 años, y el consumo de una cajetilla cada dos días habría gatillado en parte el cáncer que se llevó, además, a sus tres hermanos.

“Siempre voy admirar a mi esposo, porque su diagnóstico lo tomó con una serenidad, él espero su muerte tranquilamente y se fue en paz. Mi dolor va estar siempre, lo que pasa es que tuvimos un bonito matrimonio, fue un buen marido, tuvimos nuestros problemas como todo el mundo”, comentó.

Durante un mes y medio, María Eugenia aprovechó al máximo cada momento con Fernando Morales (66), con quien compartió 40 años de matrimonio, tuvo dos hijos y dos nietas. Su partida repentina dejó un vacío que paulatinamente comenzó a desaparecer a partir de la ayuda que recibió del grupo “ Renace con Amor y Consuelo”, conformado por usuarios que sufrieron al igual que ella la partida de un familiar. 

“Nunca voy a terminar de agradecer lo que hicieron, la preocupación que tienen, están dispuestos a ayudar en cualquier problema, nos apoyan sicológicamente, yo todavía estoy ahí, nos juntamos una vez al mes, generamos lazos, para mi la ayuda que entregan como servicio público es impagable”, valoró.

El cáncer constituye la segunda causa de muerte entre las enfermedades crónicas no transmisibles. Las estimaciones señalan que la mortalidad se duplicará en la siguiente década, ubicándose primera a nivel mundial. De hecho, en Chile, hay regiones que la sitúan como principal causa de fallecimientos (Arica y Parinacota, Antofagasta, Coquimbo y Los Lagos).

En Ñuble, un 23% de los fallecimientos es por esta patología; prácticamente 1 de cada 4 personas muere por esta causa. Los cánceres que más muertes provocan en la provincia son el gástrico, de mama, de próstata y vesícula biliar.

De acuerdo a cifras entregadas, durante 2015 en Ñuble fallecieron 807 personas por esta causa, es decir, un promedio de dos personas al día.

Alivio del dolor

La Unidad de Alivio del Dolor y Cuidados Paliativos recibe a pacientes que padecen cáncer avanzado o en etapa terminal, quienes cuentan con el apoyo de un equipo multidisciplinario especializado en unidades o centros con capacidad instalada para otorgar cuidados farmacológicos y no farmacológicos sea en forma ambulatoria, domiciliaria y en los casos necesarios hospitalizados.

El dolor puede estar presente entre un 40% y un 75% de los enfermos de cáncer en las diferentes etapas de desarrollo de la enfermedad. En la mayoría de los usuarios, el dolor es manejable con medidas de baja complejidad y costo.

“Está demostrado que la intervención de los equipos de cuidados paliativos es altamente eficaz en la reducción del dolor y el control de síntomas como la disnea, la ansiedad, la tristeza y otros relacionados con la enfermedad progresiva”, sostiene desde el hospital de Chillán.

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