Con ordenanza buscan limitar el comercio callejero

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 09:40 AM 2017-10-26

“El problema del comercio ambulante en la ciudad no se soluciona porque todos tienen padrinos y no hay compromiso político”, es el crudo análisis de dirigentes de la Cámara de Comercio de Chillán, quienes ayer participaron en una reunión municipal donde se planteó como objetivo prioritario ”rayar la cancha” a los comerciantes precarios.

Y la manera de generar un nuevo trato con los vendedores que se instalan en la vía pública no es otra que elaborar una ordenanza municipal, similar a la que existe en otra ciudades y donde queden claramente establecidos los derechos y deberes de cada persona que hace de la vía pública su lugar de trabajo.

El tema, expresó Ramis Ramírez, tesorero de la Cámara  de Comercio y autor de aquella cita, es clave para regular una actividad que se desarrolla al margen de normativas que ellos como establecidos deben cumplir sagradamente.

La necesidad que la ciudad tenga un reglamento de cumplimiento obligatorio surgió luego de que el contralor interno, Wenceslao Vásquez,  planteara un diagnóstico respecto de la manera en que operan los ambulantes en la ciudad y el papel que le cabe al municipio al respecto.

Vásquez sostuvo que las actividades comerciales que la Cámara reprocha se desarrollan en bienes nacionales de uso público que el gobierno comunal tiene el deber de cautelar y donde puede entregar permisos precarios o concesiones.

En estas condiciones, defendió la necesidad que exista una ordenanza que “fije las reglas del juego” para los ambulantes, como para los estacionados, tanto del centro de la ciudad como de la zona de Los Puelches, donde incluso hay conculcación de derechos básicos de los dueños de viviendas que no pueden en algunos casos acceder a ellas en condiciones normales en días de actividad ferial.

El presidente de la Comisión de Desarrollo Productivo del Concejo Municipal, Patricio Huepe, destacó que con el visto bueno de autoridades locales y con el apoyo de los personeros presentes, así como de concejales, en el corto plazo debiera comenzar el estudio de la normativa.

“Esperamos que en uno o dos meses la Municipalidad de Chillán elabore la nueva ordenanza”, planteó Huepe, quien le asigna prioridad a este tema por las múltiples implicancias que tiene.

El edil agregó que lo que se busca no es terminar con una actividad que asegura recursos a una cantidad importante de familias locales, pero sí generar un marco de acción que sea  capaz de poner orden a las actividades que se desarrollan en las vías públicas.

Modelo en Temuco
El jefe de Inspección, Nilson Rozas, destacó que la ordenanza que existe en Temuco es un modelo a seguir por el municipio chillanejo. Se trata de un sistema que garantizaría a quienes pueden acceder al comercio callejero, qué rubros,  y definirá incumplimientos y sanciones.

Adicionalmente la normativa tendría como objetivo definir con exactitud los lugares en los que trabajarán los comerciantes y de esta manera no dejar al arbitrio de ellos el uso de las calles de la ciudad.

El directivo municipal comentó que en la ciudad el tema “parece estar controlado” y no se ha visualizado una expansión de ambulantes. No obstante calles como El Roble, fuera del Mall Arauco Chillán, donde hace dos años no había, hoy está repleta de ellos.

La proliferación descontrolada preocupa, pues según antecedentes de la Cámara de Comercio, además han podido detectar la existencia de eventuales delitos o irregularidades en las transacciones que algunos realizan.

“En recorridos por las calles céntricas de la ciudad,  junto a carabineros, hemos detectado hasta cinco puestos ambulantes por cada cuadra comprendida en el sector con más tráfico de transeúntes en Chillán. Entre ellos comerciantes extranjeros y comerciantes locales con mercadería falsificada o robada, quienes continuamente huyen de la presencia policial generando caos” recalcó el dirigente Ramis Ramírez.

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