Parque tecnológico

Por: 2017-10-26

De manera silenciosa, en los últimos años en la Región de Ñuble se está incubando una prometedora industria, la del desarrollo de software y soluciones informáticas en general, en parte, gracias a la llegada de empresas del rubro, pero también de la mano del espíritu emprendedor de un puñado de profesionales que han sabido identificar las ventajas de la zona para albergar firmas tecnológicas y han logrado crear pymes que compiten en todo nivel.

Y es que más allá de la “mano de obra barata” que se puede encontrar en Ñuble, donde la tónica ha sido la emigración de jóvenes profesionales en busca de oportunidades laborales, la flexibilidad que permite el trabajo deslocalizado en este tipo de empresas representa una oportunidad para que en la nueva región se pueda desarrollar esta industria, sin las desventajas en calidad de vida que tiene Santiago.

Por ello, no es descabellado pensar que  hoy una pyme chillaneja pueda desarrollar un software para la industria forestal de Finlandia, o que a partir de las problemáticas de la industria alimentaria local se puedan crear soluciones informáticas aplicables a cualquier región.

A partir de esta realidad y en el contexto de la instalación de la nueva región, etapa que considera la definición de una estrategia de desarrollo, la Universidad del Bío Bío y CorÑuble invitaron a soñar con la construcción de un parque tecnológico de desarrollo de software, un desafío de largo aliento que contribuya al crecimiento económico y social de Ñuble, que permita retener y atraer capital humano calificado y además, mejorar la competitividad de los demás sectores económicos de la zona.

Pero para concretar esta iniciativa existe coincidencia entre los expertos y las empresas del rubro en que, por un lado, debe existir una articulación y un trabajo asociativo entre el sector público, las universidades y el sector privado; y por otro lado, se deben abordar algunos desafíos que hagan viable este proyecto, de manera que la región pueda aprovechar efectivamente sus ventajas y atraer empresas tecnológicas nacionales e internacionales, como mejorar los accesos y la conectividad digital, o generar los incentivos apropiados, como rebajas tributarias o subsidios focalizados.

En ese sentido, la primera tarea es elaborar un estudio de factibilidad que permita identificar a potenciales interesados, las inversiones requeridas, su emplazamiento y características, pero paralelamente, es fundamental socializar esta idea, donde es requisito que sus promotores asuman el liderazgo de la iniciativa en esta primera etapa, articulando a los distintos actores involucrados.

Frente al rezago económico de Ñuble, un parque tecnológico que de cabida a empresas e instituciones de educación superior, podría ser una respuesta y una oportunidad para desarrollar una industria sustentable, innovadora y de alto valor agregado.

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