El corajudo rojo mira la adversa estadística teñida de granate

Por: Camilo Díaz Fotografía: Fernando Villa Quilodrán 08:05 PM 2017-09-27

Último duelo entre ambos elencos jugado en Chillán terminó con un pobre empate 0 a 0, el 2 de octubre de 2016.

En la tabla del Transición Ñublense marcha actualmente 8º con 11 puntos.

Tras el tanque de oxígeno ganado para la presente semana luego del triunfo de visita ante Valdivia, en Ñublense ya dejan atrás la victoria y trabajan pensando en recibir a un Deportes La Serena que está en alza competitiva, y actualmente se encumbra tercero en la tabla del torneo de Transición de la Primera B, a tan solo tres puntos del líder, Unión La Calera.

Los “papayeros”, además, lograron acercarse a los “cementeros” luego de ganar por 3-1 de local al complicado Deportes Copiapó, sublíder de la división.

Tal precedente da cuenta que a Chillán arribará un equipo en alza, el cual se encontrará con un Ñublense obligado a revalidar lo hecho recientemente ante Valdivia, ahora de regreso al triunfo  de local.

Más allá del nivel futbolístico, el carácter aguerrido del “diablo” es algo que quedó en evidencia ante de los del Calle Calle, recurso al cual apelarán los ñublensinos hasta el término del Transición, en su lucha por no descender a Segunda Profesional, algo que les internalizó el propio estratega, Emiliano Astorga.

“Tenemos que seguir trabajando, mentalizarnos en que cada partido hay que jugarlo como se dio ante Valdivia, a muerte, jugarlo con todo, con jugadores que salieron súper agotados, uno con un ojo inflamado de golpes. Eso transmite que hubo mucho coraje por parte de ellos y hay que mantenerlo durante todos los partidos que vienen”, precisó el DT ñublensino.

Si bien Astorga asume que la reciente victoria da cierta tranquilidad, dice que aún no se está con la calma total en lo que resta de campeonato, pues son solo cinco puntos los que separan a Ñublense del colista en la tabla del descenso, paradojalmente La Calera, a falta de 21 puntos por disputar.

“Teníamos la obligación de poder cambiar la situación y tenemos la convicción de que hay un buen grupo, de que hay buenos jugadores, y tenemos la capacidad para salir. En base a eso trabajamos el partido ante Valdivia, para rescatar puntos como fuera. La presión está constante y se va a presionar mucho más con lo que viene, entonces esto te da un poco más de tranquilidad, pero no la tranquilidad total. Viene un compromiso importante de local y tenemos que trabajar mucho para ganarlo y seguir avanzando y seguir saliendo desde atrás”, cerró Astorga.

El aludido espíritu de lucha de parte de los “diablos rojos” brotó en el complejo escenario de estar obligados a mantener la categoría. El sello guerrero afloró en Valdivia, con un Sebastián Páez que terminó con un ojo inflamado casi sin visión como apuntó su entrenador. Matías Arrúa se inyectó para jugar y venía con sesiones de acupuntura para superar dolencias, Sebastián Varas se enganchó y corrió hasta acalambrarse, Luciano Gaete jugó a pesar de una molestia en su tobillo y Hugo Bascuñán fue un patrón en defensa y casi marca un gol a pesar de no jugar hace siete fechas por lesión. 

Finalmente, los que ingresaron desde la banca, Gaspar Páez, José Loncón y José Rojas,  se “mataron” en cancha.

“Estamos muy contentos por ese triunfo. Lo estábamos buscando y nos llevamos tres puntos de oro que la verdad nos pone a punto para así poder seguir sumando por la tabla del descenso”, sostuvo el volante argentino José Loncón.

Estadística teñida de granate
En lo que a estadísticas se refiere, Deportes La Serena en los últimos 10 años ha sabido inclinar a su favor la balanza respecto a enfrentamientos ante Ñublense, en un total de 14 partidos.

Desde el 9 de junio de 2007  los granates se han quedado con ocho cotejos. Además hubo  dos empates y tan solo cuatro victorias “diablas.” La estadística en cuanto a goles anotados suma 28 conversiones para La Serena y 19 para los ñublensinos.

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