Turismo plantea desafíos de la futura ERD de Ñuble

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 06:55 PM 2017-09-16

Nadie pone en duda hoy que uno de los sectores económicos de mayor potencial en Ñuble es el turismo. Así quedó plasmado en la Estrategia Regional de Desarrollo (ERD) de la Región del Bío Bío 2015-2030 y así se espera también que sea incorporado en la futura ERD de la nueva Región de Ñuble, la hoja de ruta que debe guiar las políticas públicas en torno a lineamientos estratégicos.

En el instrumento de planificación, que debiera ser elaborado por encargo de la primera administración regional de Ñuble, se deben considerar las vocaciones productivas en las que se deben concentrar los esfuerzos tanto públicos como privados, de manera de aprovechar su mayor potencial, lo que redundará en crecimiento y desarrollo económicos, mejores empleos y calidad de vida.

En ese contexto los empresarios turísticos de las tres comunas con mayor desarrollo turístico (Pinto, Quillón y Cobquecura) confían en que la nueva administración convocará a un proceso participativo para la elaboración de la ERD y que su concreción se traducirá en una mejor focalización de los recursos públicos para el logro de desafíos estratégicos del rubro, como mejorar la conectividad y el transporte, aumentar el acceso a servicios básicos, elevar la calificación del capital humano y trabajar de manera asociativa, tanto entre privados y entre comunas, como en coordinación con el sector público.

Quillón

Con los mayores flujos en verano, que superan ampliamente los 100 mil visitantes, Quillón ha experimentado un acelerado proceso de crecimiento, tanto en el mercado de segunda vivienda como en la diversificación de servicios, como restaurantes, alojamiento y entretención. Según Sernatur, en esta comuna existen 919 camas registradas, lo que la ubica como la tercera comuna con mayor oferta, después de Pinto y Chillán.

Este proceso ha ido acompañado de inversiones públicas, principalmente en vialidad y agua potable; así como también de una mayor asociatividad. De hecho este mes asumió la nueva directiva de la Cámara de Turismo de Quillón, encabezada por María Paz Sánchez, quien destacó el aumento en el número de socios de la entidad.

“La clave aquí es la asociatividad, entre empresarios, entre las comunas, y entre el sector público y el privado, para seguir creciendo”, sostuvo la dirigenta, quien no duda del efecto positivo que tendrá esta herramienta de planificación: “Creo que la ERD va a servir para fortalecer el turismo, yo he visto que las entidades públicas están muy atentas a las necesidades de los empresarios, a eso se suma el programa de la Zona de Rezago, hay muchos programas que se han implementado y eso ayuda a que cada uno pueda desarrollarse”.

Sánchez destacó como las principales necesidades del turismo “la infraestructura, como caminos y señalética; y las capacitaciones, que la gente que uno contrate esté debidamente preparada para el mercado, que pueda atender un cliente local o extranjero”.

Sánchez reconoció que “aún tenemos un turismo mayormente concentrado en verano, pero estamos trabajando como empresarios en conjunto con el municipio para transformar esto en un turismo de toda temporada. El turista se está sofisticando, está más informado, por lo tanto, lo que necesitamos es ayuda del sector público para que nosotros podamos aumentar la sofisticación de nuestra oferta, para atender visitantes de distintos segmentos e intereses, como el turista que busca aventuras o que quiere conocer las viñas del Valle del Itata. Tenemos el desafío de diversificar la oferta, por ejemplo, en el ámbito patrimonial”.

Pinto

Pinto alberga uno de los principales centros de esquí del país, Termas de Chillán, y el Valle Las Trancas, donde se concentra el grueso de las 3.410 camas que registra el Sernatur en la comuna (2017).

Es el único destino con carácter internacional de la nueva región, y si bien su vocación es el turismo invernal, ha logrado generar un movimiento interesante el resto del año, con un progresivo crecimiento de la infraestructura privada.

Eduardo Salinas, presidente de la Cámara de Turismo del Valle Las Trancas, comentó que “la planificación siempre es buena, diseñar una estrategia para focalizar de mejor manera los recursos que se van a invertir”, y apuntó que “en la medida que participemos todos los actores en el diseño de esta estrategia, sería una estrategia compartida, por lo tanto, tendría un apoyo transversal”.

Para el empresario, “una de las cosas fundamentales es el tema de las vías de comunicación y el transporte, el mejoramiento de las rutas para acceder a los distintos destinos, tanto los consolidados como los emergentes, la señalética y los servicios básicos, como electrificación, comunicación, iluminación y agua potable”. 

“Por ejemplo -continuó Salinas-, si uno viene por la Ruta 5 no hay ninguna señalética que diga Termas de Chillán o Valle Las Trancas, tampoco hay una ruta alternativa para evitar el paso por Chillán, asimismo, este invierno sufrimos la interrupción del suministro eléctrico durante 11 días y la caída de las comunicaciones de Entel por la caída de una antena”.

El dirigente gremial expresó: “yo tengo la buena fe, la esperanza de que la ERD contribuya efectivamente a alcanzar los desafíos, de lo contrario, no tendrá ningún efecto la nueva región”.

Cobquecura

El tradicional destino de verano, que con 52 kilómetros de costa ofrece variadas alternativas para segmentos distintos, como el balneario de Buchupureo y la playa La Lobería, no ha sido capaz de aprovechar todo su potencial y no cuenta con una organización que reúna a los empresarios turísticos, por lo que los esfuerzos se observan de manera aislada.

Según el registro del Sernatur, cuenta con 400 camas, concentradas principalmente en la zona urbana y en Buchupureo, donde recientemente el MOP inauguró una costanera.

Erick Fernández, empresario de Buchupureo, quien ha ejercido un liderazgo natural en dicho balneario, expresó su confianza en que la ERD contribuirá a desarrollar de mejor manera este sector.

“La nueva región es rica en turismo, tenemos la cordillera y el mar, y por eso yo creo que lo primero es hacer una alianza entre el mar y la cordillera, un turista puede amanecer en la montaña y ver el atardecer en la playa, y además tenemos los vinos del Valle del Itata”, planteó.

En opinión de Fernández, “lo que falta para hacer un buen turismo es la regularización y la planificación territorial, para que los inversionistas cuenten con reglas claras para invertir, tiene que haber una sectorización, y a eso acompañamos la señalética, la conectividad, con buenos caminos y buenas comunicaciones, acceso a servicios básicos, como electricidad y agua potable, son inversiones que el Estado debe ejecutar para que se pueda desarrollar el turismo”.

En el caso de Cobquecura, planteó que se debe sectorizar la extensa costa y que se deben regular los usos de las playas y de los atractivos naturales, “y cuidar nuestro mar, que hoy está amenazado por un proyecto acuícola; nosotros tenemos que distinguirnos por el cuidado del medio ambiente y ser una zona de producción limpia”.

A nivel de empresarios, enfatizó que debe haber comunicación y coordinación, donde un desafío importante es la nivelación de la calidad de la oferta para poder promocionar el destino. “Tal como decía Raúl Godoy (fallecido jefe de la Oficina de Gestión Turística de Chillán), debiera existir un cluster turístico, donde debiera tomarse la mejor oferta turística de la Región de Ñuble, para unirla y potenciarla, y de ahí se van desarrollando los demás sectores, con empresarios ancla”.

Asimismo, destacó que uno de los principales desafíos es la capacitación, “porque aunque duela decirlo, no atendemos bien, nos cuesta mucho encontrar personal capacitado y brindar un buen servicio, y eso hay que mejorarlo”.

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