El descalabro que vivirá el Rojo si baja a la 2ª División Profesional

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Agencia Uno 2017-09-16

Hay clubes de la 2ª que solo mantienen un par de series cadetes en competencia.

Ñublense bajó a Tercera División el 2000 y la mayoría de sus cadetes emigraron.

“Si bajamos, quizás, hasta el club podría desaparecer”, reflexiona en voz alta Jorge Silva, presidente de la Corporación del Club Atlético Ñublense, vislumbrando el descalabro que podría vivir la institución centenaria si desciende a la Segunda División Profesional del fútbol chileno.

“En ese caso, ya no tendríamos los aportes del CDF (Canal del Fútbol), que en Primera B bordean los 42 millones mensuales. Perderíamos ese ingreso y seguramente los ingresos por recaudación y publicidad bajarían. Se haría muy complicado mantener el club”, anticipa el timonel.

¿Qué perdería el club si baja a la Segunda? ¿Cuál es la realidad que se vive?

Juan Zapata, ex utilero de Ñublense en Primera División, y actual encargado de utilería de Deportes Cauquenes, entrega detalles.

“No es fácil trabajar con pocos recursos en la Segunda Profesional. Las canchas de los estadios son malas y a veces hay problemas para pagar los sueldos. Para empezar, como no hay platas del CDF, cuesta mantener un club. Desde ahora la ANFP obliga a los clubes a tener planillas que no superen los 10 millones de pesos. Acá todos tienen contrato por el sueldo mínimo, y la diferencia para mejorar se cancela aparte. En este club el que más gana no supera los 700 u 800 mil pesos, y quizás en otros clubes como Melipilla, que tiene la planilla más cara, como de 50 millones, puedes encontrar a alguien que gane un millón 200 mil”, detalla Zapata.

“Son pocos los clubes que tienen recursos para viajar en buenos buses o alojar en buenos hoteles. Acá en Cauquenes la mayoría de las veces viajamos el mismo día del partido, llegamos unas dos horas antes y listo, a jugar”, precisa.

Otra realidad

Amed Pinto, ex zaguero central de Ñublense, quien hasta el semestre pasado era defensor de Deportes Santa Cruz, dejó el fútbol porque en la Segunda Profesional los sueldos bajan mucho.

“Sería lamentable que Ñublense bajara a segunda, porque en esta categoría se complica todo sin recursos del CDF. Sería una tremenda pérdida para un club que tiene una gran historia. Acá las canchas son malas, los sueldos bajos,  pero sí te aclaro que Santa Cruz debe ser uno de los clubes más ordenados de la categoría. No paga mucho, pero paga al día siempre. Es una sociedad anónima, el dueño es Claudio Ogalde, representante del arquero Claudio Bravo y se maneja muy bien, aunque la mayoría de los clubes promete sueldos que después no puede cumplir”, sentencia Pinto, quien ahora posee una panadería en Santa Cruz.

El panorama para los jugadores experimentados que buscarán una fuente laboral en la Segunda División Profesional tampoco es alentador, ya que desde el año 2018 la categoría será sub-25 y solo dejará cuatro cupos libres.

Los clubes de la serie que apuestan por invertir, como Vallenar, La Pintana y Melipilla, lo hacen merced al aporte de un empresario o inversionista.

El caso de Melipilla es emblemático. Carlos Encina es el técnico y a la vez sostenedor del club. Puso plata hasta para reparar el césped del estadio.

Cadetes

El técnico de las series sub-13 y sub-14 de Ñublense y captador del club chillanejo, Manuel “Pepe” Lara,  no quiere que el club pierda su patrimonio.

“Si bajamos, sería lamentable, porque sin ingresos del CDF el club no podría sostener la participación de todas sus series cadetes en Ñublense. Lo más seguro es que no seguiríamos, o a lo más con una o dos series, como lo hacen algunos clubes, porque es muy complicado. Ahora la ANFP nos paga los viajes y los hoteles, pero en Segunda División no es igual. Te lo doy firmado, que si Ñublense baja, los otros clubes se llevarán a casi todos nuestros cadetes, justo cuando estamos haciendo un buen trabajo”, sentencia Lara, quien sufre por el delicado momento del club, pues sabe todo lo que perderá Ñublense si cae a la Segunda Profesional.

Comentarios