Escuchar y construir

Por: 2017-09-12

Todas las instancias de participación ciudadana que se han ido implementando en los últimos años constituyen un aporte relevante para el fortalecimiento de la democracia, donde Ñuble no es la excepción. Recientemente, la mesa técnica para la Región de Ñuble, que fue convocada por la Gobernación en 2015 e integrada por representantes de instituciones públicas, de la academia y del sector privado, entregó su esperado informe final, una suerte de línea base que servirá de insumo fundamental en el desafío de elaborar la primera Estrategia Regional de Desarrollo (ERD) de Ñuble.

En ese sentido, la mayor riqueza del informe de la mesa técnica es el trabajo que se desarrolló con la gente, en ejercicios de participación ciudadana, como las reuniones con representantes de gremios y organizaciones y los conversatorios realizados en las tres nuevas provincias, lo que ha permitido conocer cuáles son las principales demandas de los habitantes de Ñuble.

Entre los temas más recurrentes mencionados por quienes participaron en dichas instancias, están “alcanzar mayor desarrollo”, “más acceso a la educación” (mayor presencia de centros de formación técnica y universidades en las provincias), “potenciar el deporte”, “contar con una nueva cárcel regional”, “contar con un nuevo hospital regional”, “más museos y parques”, “potenciar el turismo”, “regular  y restringir la presencia de la industria forestal”, “contar con planes reguladores”, “contar con mayor inversión en el territorio” y “abordar con liderazgo el déficit hídrico”.

Lógicamente, a nivel de provincias los énfasis van cambiando y apuntan a reducir las brechas de cada territorio, como la conectividad vial, la acumulación de agua, la sustentabilidad ambiental y la retención del capital humano.

Como se puede observar, se trata de metas ambiciosas que no podrán ser abordadas de una sola vez o en un solo periodo presidencial, pero que entregan una idea clara respecto de las necesidades prioritarias de las provincias desde la perspectiva de sus habitantes y de las expectativas que existen con la nueva región.

Estos temas, incluso, podrían ser recogidos por los candidatos a la Presidencia y al Congreso y hacerlos suyos, como una manera de confirmar su compromiso con el desarrollo de la nueva región.

Es la voluntad del Gobierno, y así lo han expresado tanto el gobernador Álvaro Miguieles como la delegada presidencial, Lorena Vera, que esta información sea un insumo importante para el desarrollo del estudio de línea base de la futura ERD, cuya asesoría será licitada próximamente por el Gobierno Regional del Bío Bío.

Hay que precisar, sin embargo, que la mera elaboración de la ERD, hoja de ruta del desarrollo de la nueva región, no asegura la satisfacción de las demandas mencionadas, pues como su nombre lo indica, consiste en la definición de lineamientos estratégicos para el desarrollo de áreas priorizadas, que sirven de guía para el diseño y ejecución de políticas, planes y programas a nivel local. De esta forma, la ciudadanía se hará partícipe de este proceso en la medida que a nivel técnico y político su voz sea escuchada, y no se repita el error de llevar adelante iniciativas sin considerar la opinión de los involucrados, como ha ocurrido en varias ocasiones en Chile, con las penosas consecuencias que todos conocen.

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