Conaf inicia trabajos para prevenir incendios forestales

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-09-11

Se ocupará el mismo plan de intervención diseñado en 2014, y que involucra participación de municipios y juntas vecinales.

El foco estará en las zonas de la Región con mayor tráfico vehicular y ferroviario.

Emergencia, catástrofe y destrucción ya son términos que resultan cotidianos durante los veranos en Chile y, desde luego, en la Región de Ñuble. Y siempre apuntan a los desastres naturales que año a año dejan escrito un nuevo párrafo en la historia de calamidades que nos afectan.

26.997 hectáreas y 53 casas destruidas por el fuego entre enero y febrero del verano pasado explican por qué hay ñublensinos que esperan el verano tiritando.

Por eso en la Corporación Nacional Forestal (Conaf) en Ñuble ya está realizando los primeros trabajos de prevención de siniestros en zonas forestales e interfaces de la región, conforme al plan diseñado para la zona en base al estudio sobre el fuego en la dinámica natural de ecosistemas forestales templados, realizado por autores como Patricio Pedernera y Guillermo Julio,  en 2014, donde “el foco estará en aquellos lugares con mayor tráfico vehicular o del tren, es decir, Ñiquén, San Carlos, Chillán Viejo, Rucapequén o Bulnes”, explicó el director de la Conaf en Ñuble, Francisco Castillo.

El plan preventivo propone involucrar a la comunidad con los cuidados del entorno, entendiendo que las estadísticas de la Conaf sugieren que el 98% de los incendios forestales y de pastizales son causados por negligencia e irresponsabilidad.

“Todo parte con charlas educativas en los cursos básicos en colegios y escuelas, luego se hace lo mismo en las juntas vecinales y otros grupos de trabajo o sedes sociales, para concientizar a las personas sobre las consecuencias que puede tener el arrojar una colilla de cigarro encendida, por la ventana del auto, o dejar botellas de vidrio en un predio boscoso o con pastizales”, detalla el personero.

Por lo pronto, ya se cuenta con un catastro que incluye la ubicación de zonas de interface o de pastizales con exceso de material combustible, documento que ya fue depositado en manos municipales, lo que se refleja en las tareas de raleo y limpieza que las cuadrillas de cada municipio han estado realizando.

“Y es precisamente eso lo que también le pedimos a las juntas vecinales, que nos vayan indicando dónde advierten que hay zonas de alta carga combustible, para poder intervenirlas a tiempo”, precisó Castillo.

Las lluvias de primavera
Para la Conaf, otro factor de preocupación es la cantidad de agua lluvia que se ha pronosticado para esta primavera, puesto que mientras más llueve, más pasto crece, el que ya para el verano se seca, generándose más pastizal, por lo tanto más material combustible.

“Al menos, sabemos que también a mayor lluvia en la primavera, se produce un efecto retardante, ya que los matorrales y los predios con vegetación duran un poco más de tiempo verdes, lo que cuesta un poco más que se queme, en relación al pasto seco, pero sin duda, que este es un factor que tenemos en cuenta y que debemos vigilar y mantener bajo control”, sostiene Castillo.

La situación climática de la región ha hecho que comunas como Chillán, Quillón o Bulnes sean una de las que más riesgos forestales presentan en la zona centro sur de Chile, y dos megaincendios, el de 2011 y el de 2017 son una prueba de ello, con cerca de 50 mil hectáreas siniestradas.

En el caso de las viviendas y propiedades privadas como granjas o potreros, la recomendación es la de “mantener el entorno limpio y desmalezado, avisar a los municipios de estas situaciones y, en especial, hacer cortafuegos de a lo menos tres metros de ancho en las casas, ya que esto impide al menos, el avance terrestre del fuego”, finalizó Castillo.

Se espera que las labores de limpieza se realicen de manera permanente entre septiembre y enero, puesto que es en febrero cuando, por estadísticas, hay más incendios.

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