Áreas verdes

Por: 2017-09-11

Recientemente se informó que el municipio de Chillán no cumplirá la meta de incremento en la superficie de áreas verdes en el nuevo contrato de mantención. Pese a que a principios de año se había anunciado que el objetivo era pasar desde los 382 mil metros cuadrados en la actualidad a unos 750 a 800 mil metros cuadrados, ahora los funcionarios a cargo parecen haber chocado contra el realismo y aunque no han entregado cifras oficiales, ya se habla que solo se llegará a los 500 mil.

En términos monetarios, lo que se proponía era aumentar el gasto mensual actual, desde los $65 millones que se pagan actualmente a la empresa Núcleo Paisajismo, a los $180 millones, a partir del próximo contrato de mantención que debiera comenzar a regir a partir de diciembre próximo por un periodo de seis años. Sin embargo, según se ha indicado al interior del Concejo, luego de pasar el filtro de realismo, se estimó que el gasto mensual no debiera superar los $100 millones.

Al interior del Concejo la explicación apunta a que cuando se comprometió el aumento, lo que había era más voluntad política que recursos, un error que muchas veces se asocia al populismo o a un error de cálculo por la falta de experiencia. Pareciera que se está sacrificando un área tan sensible como ésta para poder sustentar las ineficiencias en otras áreas.

Este ajuste, además, constituye una señal negativa de parte del municipio, en un contexto caracterizado por la escasez de áreas verdes de una ciudad que crece de manera acelerada e inorgánica, y que en los últimos 10 años ha reducido su arbolado urbano desde un 51,6% de su superficie en 2005 a un 33% en 2015. Según el último informe del Estado del Medio Ambiente, de las 13 ciudades analizadas, Chillán es la que exhibió la mayor disminución, con el consiguiente perjuicio ambiental y empeoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.

Y si de calidad de vida se trata, las estadísticas también muestran que la urbe se encuentra bajo el promedio de superficie de áreas verdes que recomienda la Organización Mundial de la Salud, pues mientras la OMS sugiere 9 metros cuadrados por habitantes, la capital de Ñuble apenas supera los 2 m2. Precisamente para elevar esa cifra era clave dar el salto que se había planteado a inicios de año, así como también concretar la promesa de contar con un gran parque urbano, el primer parque de la ciudad.

Huelga recordar que cualquier política que se implemente para atraer o retener capital humano para construir la nueva región debe considerar que ello se logrará en la medida que Chillán sea capaz de superar sus graves deficiencias que afectan la calidad de vida, como la conectividad y el transporte, la contaminación, el acceso a la salud, la oferta cultural y la escasez de áreas verdes.

Lamentablemente, el alto nivel de gastos de la municipalidad más rica de Ñuble impedirá avanzar en una materia clave para el desarrollo y condenará a sus habitantes a dar un paso tímido en la multiplicación de sus áreas verdes durante los próximos seis años.

Comentarios