El chillanejo que renace bajo el alero de un campeón del mundo

Por: Camilo Díaz 10:55 AM 2017-09-10

“Para ser campeón, tienes que entrenar con un campeón”. La consigna es del exponente de karate, el chillanejo Mauricio Sepúlveda, quien hace dos años está radicado en Santiago, primero viviendo en el Centro de Alto Rendimiento (CAR), y desde el presente año viviendo y entrenando con el ex campeón del mundo de la disciplina (Tokio, 2008), David Dubó. “Fue un lazo de amistad que se dio en los viajes a nivel internacional, también vivimos juntos en el hotel del CAR. Es una excelente persona, y ya llevamos dos años y medio de esta linda amistad que seguirá creciendo”, cuenta el formado por Exequiel de la Rivera en la academia KenshinKan de Chillán Viejo.

Actualmente con Dubó trabajan para ver en qué nivel está en lo nacional, luego de un receso de casi seis meses producto de una lesión, “y poder recuperar mi nivel lo antes posible. La idea es poder disparar y estar en la cima a nivel internacional, algo que he anhelado desde hace mucho tiempo”. Lleva dos competencias en Santiago, y en ambas campeonó. Ayer, se hizo presente en la Casa del Deporte, en el selectivo regional para el próximo nacional, a cargo de la Asociación Deportiva Karate-Do Chillán.

Estamos aprovechando que el nivel es alto, trato de estar en las competencias que más se presentan para estar con un buen roce competitivo”, apuntó quien se traza como objetivo mayor los próximos Juegos Olímpicos. “Por su puesto que están ahí las ganas de poder llegar allá. Las lesiones me han hecho más fuerte, y la realidad es que si quiero ser campeón, tengo que estar rodeado de campeones, y de gente que quiera que crezca como deportista y ser humano”, sostiene.

“Tiene un talento innato”

Las vueltas del karate tuvieron un David Dubó, de entonces 11 años, presente en su primera competencia fuera de Santiago, en la Casa del Deporte de Chillán. Ayer, volvió a dicho recinto, pero como sensei de Sepúlveda, sin dejar de recordar tal experiencia. Sobre Mauricio, solo sabe de loas y confía en que los resultados llegarán.

“Vi en él muchas cualidades de un gran competidor. Tiene un talento innato, un físico privilegiado, muy explosivo, muy potente, y yo me reflejaba mucho en él cuando era más pequeño. Un poco incomprendido, caballo loco, emocional a la hora de pelear (...) Desde hace unos cinco meses que estamos entrenando firmes, el quiere y tiene pasta para lograr grandes cosas, mucho más de lo ha hecho, y mi compromiso con él es poder darle todo lo que esté a mi alcance, para que cumpla su sueño”, explayó el campeón.

Viviendo con él, Dubó apunta que Sepúlveda está constantemente estimulado para la alta competencia. “En los últimos eventos ha tenido grandes resultados. Mucha gente se le ha acercado, gente que antes no confiaba mucho en él. Yo creo en él, y el día que él se mire a si mismo como yo lo veo, él va ser campeón del mundo”, dice tajante el exponente de 31 años. Actualmente Dubó cuenta con dos dojos en la capital del país, y va por un tercero en Chicureo. No todo es competitivo, pues también se dedica a dar clases de zumba.

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