[Editorial] Centrales a biomasa

Por: Fotografía: Victor Orellana 2017-09-07

El rápido avance exhibido en los últimos años por las energías renovables no convencionales (ERNC) en Chile, un fenómeno que ha sido destacado a nivel mundial y que tiene su explicación, por un lado, en el acceso a tecnologías más competitivas, y por otro lado, en el impulso dado desde el Gobierno a la promoción de fuentes de energía limpias -la meta es que en 2050 el 70% de la energía provenga de esas fuentes-, también tiene su expresión en Ñuble, donde las minicentrales hidroeléctricas han irrumpido con audacia.

Sin embargo, también existe interés por desarrollar proyectos solares, eólicos y de biomasa en la nueva región, los cuales han enfrentado con éxito los procesos de evaluación ambiental, aunque en la práctica han encontrado obstáculos de financiamiento para su concreción.

Precisamente ayer la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región del Bío Bío aprobó por unanimidad el proyecto “Planta Bioenergía Ñuble”, una central que se emplazará en Coelemu y que generará electricidad (20,5 MW) a partir de la combustión de biomasa forestal, vale decir, los desechos de aserraderos y bosques, como viruta, corteza, astillas y aserrín, entre otros.

La iniciativa, que representará una inversión cercana a los 45 millones de dólares, no solo generará empleos directos en su construcción y operación, sino que también empleos indirectos en la recolección y transporte de la materia prima, así como una fuente de ingresos adicional para aserraderos y propietarios de bosques.

Pero ésta no será la primera central de este tipo en Ñuble. Hace un par de años comenzó a operar una más pequeña (7 MW), también en Coelemu, en la Forestal León, que apostó por esta alternativa de autogeneración de energía para sus procesos y la venta de los excedentes al Sistema Interconectado Central (SIC).

A esta lista se suma Newenkutral, central de biomasa agrícola aprobada en diciembre de 2014, que se emplazará en Yungay y que tendrá una potencia de 40 MW, pero que por razones de financiamiento y de mercado aún no comienza su construcción.

En Ñuble, la importante producción forestal y agrícola permiten contar con materia prima disponible a poca distancia para el desarrollo de centrales que utilicen biomasa, razón por la cual plantas industriales de envergadura, como Nueva Aldea, en Ránquil; Cholguán, en Yungay; y Orafti, en Pemuco; cuentan con centrales cogeneradoras que utilizan biomasa, lo que les permite generar energía para sus procesos e incluso, inyectar los excedentes al SIC.

La construcción de la nueva región exige una definición estratégica sobre la generación de energía, con una perspectiva de sustentabilidad ambiental, y las centrales a biomasa constituyen una alternativa de alta eficiencia que debe ser potenciada, en primer lugar, por tratarse de una energía limpia y carbono neutral; en segundo lugar, porque permite dar un uso económico a los desechos de las dos principales actividades económicas de Ñuble, por lo que su disponibilidad es abundante; y tercero, porque su desarrollo tendrá impactos económicos y sociales positivos en los territorios donde se emplazan.

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