Papelón

Por: Rodrigo Oses 2017-09-04
Rodrigo Oses

Escucho a Emiliano Astorga en su conferencia post mazazo en El Salvador y sorprende su reflexión. 

El técnico centra su discurso en el desgaste físico que el plantel habría sufrido por el largo viaje hasta Atacama.

“No sé si fue el viaje o la altura”, remata.

Sorprende, porque tras un papelón como el que protagonizó el Rojo ante Cobresal, la segunda derrota más abultada que vive en la Primera B en los dos últimos años, uno esperaría un análisis más fino, centrado en los aspectos futbolísticos.

¿Cómo quiso jugar Ñublense ante Cobresal?, ¿por qué los jugadores tienen metido en su disco duro que fuera de casa solo pueden salir a defenderse y no a atacar con protagonismo?, ¿a qué se debe esta debacle tan impresentable en el Norte?

El equipo salió a defenderse para luego contragolpear. Planteamiento básico, que se fue al tacho de la basura cuando Cantero abrió la cuenta a los 10’ desde los doce pasos.

Pero...¿pudo intentar otra cosa? Si en la formación Astorga tiene tantos jugadores que a nivel ofensivo pueden ofrecer más como Bugueño, Vilches, Arrúa, Ibañez, Varas y Gatica, por qué ese afán de pedirle a todos que se pongan el traje de defensores?

La irregularidad de este Ñublense es el fruto de su búsqueda de identidad y la inseguridad que proyecta cuando debe decidirse a atacar.

Astorga tendrá que entender que la mayoría de los equipos de la B que están metidos arriba, aprendieron que arriesgar no es desnudarse en defensa, ni defender, renunciar al ataque o tener un equipo largo. 

Los puntos perdidos se pueden pagar caro en la recta final.

Comentarios