Crossfit: un estilo de vida que suma cultores en Chillán

Por: Rodrigo Oses 2017-09-03

“El crossfit no es una moda. Es un estilo de vida. Una forma de vivir”, aclara de entrada Sebastián Arruez, instructor de la nueva disciplina que en Chillán suma seguidores en distintos box y representante de nuestra ciudad en el reciente Torneo Nacional e Internacional disputado en Santiago. ¿Qué es el crossfit? Arruez, quien junto a su hermano Pablo, son propietarios del Box  CF Chillán, detalla: “es una metodología que nació en Estados Unidos a mediados de los ‘70 y a Chile llegó hace diez años. Es una forma de acondicionamiento físico que incluye movimientos funcionales encadenados en un circuito. Es como una pirámide en la que hay ejercicios de levantamiento olímpico (barras, levantar carga), metabólicos (nadar, correr, bicicleta, remar) y ejercicios de gimnasia (anillos, etc.), la idea es que todos estos ejercicios los hagas a alta intensidad, lo más rápido posible”.

En Chillán y San Carlos el crossfit ya es un fenómeno con cultores diversos que revelan sus secretos y por los cuales muchas personas están dejando el gimnasio convencional para sumarse a un box de crossfit. José Manuel Ibarra es chillanejo, pero está radicado en Puerto Varas donde posee un gimnasio y da cuenta de la explosión de la disciplina. Acaba de lograr el tercer lugar en la categoría RX en la versión internacional del Wodstock Chile.

“Fue una experiencia increíble, lo disfrute como nunca y traté de siempre mantenerme con el ánimo arriba para aguantar esos dos días brutales de entrenamiento. Estoy muy feliz por mi resultado y también por el de mis amigos de Chillán que también hacen crossfit y estuvieron presentes en el evento con un excelente rendimiento”, cuenta desde Puerto Varas.

“Una Comunidad”

Eduardo Skewes Letelier, con 20 años, es uno de los jóvenes exponentes del Box La Bóveda Crossfit. Practica hace 8 meses, terminó rankeado en el puesto 21 de 45 atletas en el último Nacional y revela las bondades de esta disciplina deportiva.

“Es una disciplina deportiva que combina muchos ejercicios y que se complementan entre sí, ejercicios de fuerza, gimnásticos, flexibilidad, movilidad, agilidad, que logran resultados satisfactorios en muy corto tiempo. El crossfit es para todos, en la Bóveda se desarrollan  trabajos diferenciados para las personas que ingresan por primera vez, para las que llevan más de un mes entrenando o para quienes son más avanzados y quieren competir. Además, se tienen categorías que permiten separar los grupos y diferenciar cargas de trabajo. La infraestructura y equipamiento permiten tener un sistema flexible de horarios que otorga ventajas a quienes asisten a nuestro box para adecuar sus clases mensuales a los días y horas que las personas puedan entrenar. El crossfit es comunidad, acá se forman lazos con tus compañeros de box, de equipo, o con quien te corresponde de pareja el día del entrenamiento. En el box se huele amistad, no como en los gimnasios tradicionales en donde cada uno hace lo que pueda, como pueda y con quien pueda. Al salir del box estás pensando en cuando volver. Es una sana adicción. Compites contra ti mismo luchando por dar cada día más”, sentencia Skewes.

“Es un deporte inclusivo, pedagógico, donde se enseña la postura y técnica. No hay edad para hacer crossfit. Lo importante es el guía. Hay ejercicios tan básicos como hacer sentadillas que la gente no sabe hacer. Tengo un alumno de 80 años que era incapaz de recoger un papel y ahora sube diez veces las escaleras de Quilamapu”, insiste “Seba” Arruez.

“Mejor que ir al gminasio”

Su hermano Pablo Arruez, instructor de CF Chillán, box que armó en la Avenida Sepúlveda Bustos,  refuerza los beneficios del crossfit. “El mayor beneficio es el trabajo funcional, es decir, se abarca la mayor cantidad de grupos musculares de un solo movimiento que realizamos en nuestra vida cotidiana, todo supervisado por un coach, lo que hace que los atletas puedan trabajar de acuerdo a sus capacidades físicas y así pueden mejorar de una forma mucho más efectiva que ir a un gimnasio tradicional, por dos motivos. Uno, la constante corrección y correcta corrección y ejecución de los movimientos y dos, rutinas constantemente variadas lo que permite que el cuerpo se mantenga todo el tiempo con cambios que este recibe todos los días estímulos distintos. En definitiva, es más efectivo que el trabajo localizado con máquinas”, puntualiza. “Para una persona que tiene habilidades motrices de base, quizá sea más fácil, pero quiero insistir que esta disciplina es inclusiva, es para todos, el crossfit la lleva en Chillán”, remata Sebastián Arruez, quien junto a su entrenador, José Miguel Ibarra, representarán a Chillán en el torneo internacional “Batalla de Los Andes”.

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