[Editorial] Estrategas locales

Por: 10:30 AM 2016-04-12

La proximidad física e interacción inmediata entre los actores públicos y privados, en el caso de los municipios -más que en los ámbitos nacional o regional- vuelve necesaria la complementariedad, dándole a este vínculo una especial relevancia y un potencial considerable para crear alternativas de inversión y crecimiento económico local. 
Esto conduce a pensar que los gobiernos locales podrían manejar información acerca de quién desearía vivir y trabajar en su ciudad, bajo qué condiciones y con qué expectativas, de modo de poder ofrecer al sector privado un espacio territorial propicio para habitar, invertir y crecer. 
En la actualidad, pocos municipios de la provincia pueden articular una visión estratégica de lo que se proponen ser en los próximos diez o quince años. Todos desean industrias prósperas, elevar los ingresos reales y trabajos de más calidad, pero no logran implementar un plan de acción. 
Además, no todos se encuentran en las mismas condiciones. Algunas ciudades y sus economías locales, como la de Chillán, logran cierta diversificación productiva, mientras que otras, la gran mayoría en realidad, están dominadas por un par de actividades o negocios, generalmente asociados a la agricultura y a la industria forestal. 
Así, en un momento una localidad puede ser próspera, dinámica, bien posicionada para el crecimiento y para un mayor desarrollo, y en el siguiente momento perder empleos, negocios y residentes. Desde esta perspectiva, los gobiernos locales tendrían una alternativa posible: interactuar con los demás actores estratégicos promoviendo la construcción de un espacio territorial competitivo que favorezca el desarrollo local a largo plazo. 
En esta dirección -que de manera incipiente se aprecia en Quillón y Pinto con el turismo y en Chillán Viejo con el desarrollo de su parque industrial- los gobiernos locales podrían facilitar a las empresas el acceso a una serie de servicios e insumos que fortalezcan su posición en los mercados, mejorando su productividad y competitividad. Por ello, la acción conjunta entre sector público y sector privado resulta clave. 
El sector privado puede contribuir no solo con capital, sino también con conocimiento especializado, información o habilidades, mientras que los municipios podrían ofrecer exenciones de algunos impuestos y sobre todo asegurar la zonificación y permisos para garantizar que los proyectos se lleven a cabo. 
Es importante destacar que para implementar esta alternativa se necesita mucho más que un recurso natural o un atractivo histórico por parte de una localidad. En tal sentido, la ineficiencia y el alto déficit de gestión de no pocas municipalidades son viejos problemas que parecen lejos de resolverse y una de las principales barreras para este objetivo de sinergia público-privada. 
Parte de la explicación puede atribuirse a criterios de contratación de funcionarios que, en lugar de privilegiar la alta calificación de sus miembros, han hecho del pago de favores políticos y una mal entendida lealtad partidaria verdaderos emblemas. Lo concreto es que la necesidad de profesionalizar la gestión municipal, se advierte con cada vez más fuerza. 
En definitiva, la atracción de inversiones y la posibilidad que éstas incidan positivamente en los niveles de bienestar de los habitantes de Ñuble, requiere de una visión estratégica y de autoridades y funcionarios competentes. 
Esas virtudes debe exigir la ciudadanía de sus gobernantes locales, pues si bien hay factores “institucionales” que alientan esa mediocridad y atentan contra su rápida corrección, hay a otros que dependen de los ciudadanos, partiendo por el voto informado y responsable en las próximas elecciones municipales.

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