ADP para la región

Por: 08:45 AM 2017-08-29

Una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía sobre el proceso de instalación de la Región de Ñuble, es la idoneidad de los directivos y funcionarios que ocuparán los cargos del servicio público. Así lo confirma un sondeo a 850 personas, realizado por La Discusión la semana pasada, de las cuales el 55% cree que la presión de los partidos para que los suyos sean más beneficiados con cargos, es la principal amenaza de esta primera etapa; por sobre la falta de infraestructura (27%) y el déficit de capital humano calificado (18%). 

Esta mala práctica, común a la izquierda y a la derecha, convierte la presencia de los servicios del Estado en una bolsa de empleos, que en el caso de la nueva región podría ser bastante voluminosa, ya que llegarán 24 servicios públicos que hasta ahora no tienen presencia en Ñuble y se requerirá contratar a más de mil funcionarios. 

Justamente para evitar esas desviaciones existe el Sistema de Alta Dirección Pública (ADP), que mediante un proceso de selección sobre la base de criterios técnicos y transparentes, busca que, para llegar a ciertos cargos de la administración del Estado, prime la experiencia por sobre el amiguismo político. 

Este mecanismo no es la panacea y de hecho en la edición domingo de La Discusión, varios expertos expusieron sus deficiencias; sin embargo, es lo mejor que hoy tenemos en Chile para el reclutamiento del servicio público y debe primar en el proceso de instalación de la Región de Ñuble, donde probablemente le corresponderá al próximo gobierno nombrar al intendente, a los tres gobernadores, a los secretarios regionales ministeriales (seremis) y a los jefes de División del Gobierno Regional. Los tres primeros son eminentemente políticos y provendrán de los partidos de la coalición que gane en noviembre, no así los jefes de División del Gobierno Regional, que se escogerán mediante selección curricular por concurso público, el cual debe concluir un mes antes de la fecha de constitución de la región, es decir, a fines de agosto de 2018.

En tanto, para seleccionar a la planta del Gobierno Regional se llamará a concurso un mes después de instalada la región, en octubre de 2018 y lo mismo para las autoridades de direcciones regionales y provinciales, que también debería realizarse a través del Sistema de Alta Dirección Pública. 

No existe claridad de cuántos cargos deben proveerse por Alta Dirección Pública, pero mientras más sean, mejor. Diversos estudios han confirmado el positivo efecto que tienen directivos nombrados bajo sistemas de mérito sobre la gestión de organizaciones públicas, así como el deterioro que se produce sobre éstas cuando se abusa de las designaciones políticas. 

Solo cabe esperar que las autoridades que tendrán la responsabilidad de configurar la institucionalidad regional, tengan presente que los mecanismos de selección meritocráticos aportan una dosis sustantiva de legitimidad social, y se guíen por el mérito y no por cuotas partidarias que no hacen otra cosa que dañar el incipiente capital social que Ñuble tanto necesita. 

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