35 por ciento de la Región de Ñuble es área natural de conservación

Por: Jorge Chávez Fotografía: Victor Orellana / Infografía: Jaime Castro 2017-08-26

Seremi de Medio Ambiente adelanta que se traspasará a la Región XVI personal que garantice la sustentabilidad de los ecosistemas

Santuario Iglesia de Piedra-La Lobería es otra zona de protección, situada en la costa

Dos reservas naturales, un santuario de la naturaleza y un parque nacional están inmersos en los 5.658 kilómetros cuadrados que abarca la Reserva Mundial de la Biósfera Nevados de Chillán-Laguna del Laja.

El corredor biológico, al que la Unesco le dio el título internacional el año 2011, se extiende por ochos comunas de las regiones de Ñuble y Bío Bío, siendo la nueva región recién  creada la que más ocupada está por el ecosistema.

San Fabián, Coihueco, Pinto, El Carmen, Pemuco y Yungay, son las comunas de las provincias del Punilla y Diguillín que comparten su territorio con el área natural.

La Reserva Nacional Ñuble, ubicada en la zona cordillerana pinteña, más el Santuario y Reserva Huemules de Niblinto, en Coihueco, son los espacios silvestres locales de conservación definidos como áreas núcleo de la Reserva de la Biósfera, reconocidos por su gran biodiversidad en flora y fauna, y un elemento clave, la presencia del huemul, especie en peligro de extinción.

Extensión
De acuerdo a cálculos entregados por la Secretaría Regional del Bío Bío del Ministerio de Medio Ambiente, al menos el 35% del territorio (aproximadamente 1.980 kilómetros cuadrados) de la Región de Ñuble es área natural de conservación.

El jefe de la repartición pública, Richard Vargas, explica que la importancia de que la zona natural ñublensina forme parte de la Reserva Mundial de la Biósfera radica en su categoría internacional de protección.

“Que tenga este título incluso es más estricto que ser reserva o parque nacional, porque estas últimas categorías solo son entregadas por el Estado, pero la Reserva de la Biósfera es un reconocimiento de la Unesco, por lo tanto quedan sometidas a ese tipo de jurisprudencia”, recalca el seremi.

Richard Vargas aclara que la futura autoridad ambiental de la Región de Ñuble tendrá el gran reto de mantener y preservar para las futuras generaciones el ecosistema.

“Vamos a pasar los equipos profesionales que sean necesarios para asegurar la sustentabilidad de una región que ya de por sí ofrece mucho para la conservación de la biodiversidad, ya que el 35% de su territorio tiene el reconocimiento de la Unesco”, reitera.

El secretario del Comité Ejecutivo regional de la Reserva de la Biósfera Nevados de Chillán-Laguna del Laja, Pablo San Martín, asegura que este mes se subirán las bases del concurso público para adjudicar la elaboración del plan de gestión del territorio.

Sobre el nuevo escenario que abrió la separación de Ñuble de la región madre, Bío Bío, que significará establecer la forma cómo se abordará la administración del espacio natural y humano que se extiende por dos regiones, el funcionario admite que aún se deben coordinar esos detalles.

“Uno de los desafíos es ver cómo vamos a seguir trabajando en la perspectiva de la instalación de la Región de Ñuble, porque el Gobierno Regional del Bío Bío es el que ha representado al Estado de Chile frente a la Unesco para gestionar la Reserva de la Biósfera; entonces eventualmente se va a tener que hacer un traspaso, aunque parte de la reserva va a seguir en el Bío Bío, con Tucapel y Antuco. Es un desafío que en su momento tendrá que abordarse”, precisa.

La reserva incorpora sitios de alta diversidad de formaciones vegetales y alto recambio de especies, particularmente de aves, sirviendo como corredor migratorio de aves rapaces. 

Destaca la presencia del huemul, ciervo nativo amenazado, siendo este territorio el último lugar donde sobreviven en Chile central.

La Lobería y Cayumanqui
El Santuario de la Naturaleza Iglesia de Piedra-La Lobería en Cobquecura, decretado Monumento Nacional el año 1992, es otro de los ecosistemas de preservación y alcanza un aproximado de 2,5 kilómetros cuadrados (250 hectáreas).

Si bien el cerro Cayumanque de Quillón es una zona considerada de interés de conservación y está mayormente en manos privadas, no tiene una categoría de protección formal. Esto ha obligado al Estado programar trabajos con propietarios de terrenos para generar acciones de cuidado ambiental.

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