Crecimiento de Ñuble

Por: La Discusión Fotografía: Mauricio Ulloa 07:15 AM 2017-08-24

El Indicador de Actividad Económica Regional (Inacer) correspondiente al segundo trimestre de 2017 reveló una caída de 1% en la comparación interanual, lo que se suma a la contracción de 1,4% registrada en el primer trimestre.

En el periodo analizado, solo cinco regiones del país exhibieron números azules, lo que da cuenta de la difícil recuperación de la economía nacional en un contexto de desaceleración con bajas tasas de inversión y negativos efectos en el empleo.

En la Región del Bío Bío -que incluye a Ñuble para efectos estadísticos- se observó una caída en los sectores silvoagropecuario y construcción, sin embargo, mostraron un alza la industria, el comercio y el sector transportes.

En el ámbito silvoagropecuario tuvieron incidencia negativa los subsectores pecuario y silvícola, por el menor beneficio de ganado bovino y porcino, y por la disminución de la producción de troza pulpable. Sin embargo, los subsectores agrícola y frutícola mostraron un buen desempeño, que se explica por una mayor superficie sembrada en 2017 en el caso de los cultivos agrícolas y por la tendencia alcista de la fruticultura que se viene observando de manera sostenida en los últimos cuatro años.

En cuanto a la industria, la explicación de los positivos números se encuentra principalmente en la mayor producción de celulosa y papel, así como de alimento para animales.

En el comercio, que sigue exhibiendo un aumento de las ventas, principalmente de vehículos y minorista, el subsector de restaurantes mostró una disminución.
Estos resultados, que parecen lejanos para los trabajadores de Ñuble, explican la falta de dinamismo de la economía local, expresada en la destrucción de puestos de trabajo asalariados que se viene observando en los últimos años y en el alza sostenida de los empleos por cuenta propia.

Para la futura Región de Ñuble, que heredará el rezago económico de la Región del Bío Bío, resulta clave emprender acciones tendientes a recuperar el dinamismo, de la mano de mayores inversiones y del mejoramiento de la competitividad de sus sectores orientados a la exportación.

La alta dependencia de Ñuble de los commodities, como la celulosa, la madera aserrada y la fruta fresca y congelada, cuyos precios se caracterizan por su alta volatilidad en los mercados internacionales, obliga a repensar el modelo de desarrollo de la naciente región, apuntando a una necesaria diversificación de la matriz productiva, con un rol más relevante de la agroindustria, el turismo y los servicios, que tienen un amplio potencial de crecimiento en la zona en la medida que se aborden los obstáculos para su desarrollo.

En ese sentido, las futuras autoridades y los planificadores de este proceso deben considerar la implementación de una política de atracción de inversiones que permita capitalizar las ventajas de esta zona, pero a la vez, que aborde la necesidad de contar con una masa crítica de capital humano calificado.

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