Los pasos previos para la planificación del desarrollo

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 12:55 AM 2017-08-20

6 áreas temáticas se analizarán: cultura, agroalimentaria, infraestructura, social, turismo e investigación y desarrollo.

74,8 % de los desocupados de la nueva Región de Ñuble no tiene estudios superiores, según la Encuesta Casen 2015.

20,8% de Ñuble vive bajo la línea de pobreza, muy superior al 11,7% promedio a nivel país.

Fue el rezago económico de Ñuble el catalizador del proceso que desembocó en la creación de la región, y por lo tanto, la solución a este problema será la misión principal del trabajo de las futuras autoridades.

Respecto del diagóstico existe cierto consenso sobre las principales debilidades de la Región de Ñuble, como su elevada tasa de pobreza (20,8%), los altos niveles de desempleo (7,2% promedio en 2016), los bajos salarios ($353.434 en promedio en 2015) o las brechas de acceso a servicios básicos en zonas rurales, elementos que han sido clave en el creciente fenómeno migratorio desde el campo a las zonas urbanas e incluso, a otras regiones del país.

También hay cierto acuerdo respecto de los factores que están detrás de esta realidad, como la brecha competitividad del capital humano local (solo un 25,2% de los ocupados tiene estudios superiores); la precaria infraestructura pública (17% de los caminos están pavimentados); la alta dependencia de las actividades primarias, sin mayor agregación de valor y bajo uso de tecnología; y la poco diversificada matriz productiva, concentrada principalmente en las actividades silvoagropecuarias y el comercio.

Se entiende, sin embargo, que la mera creación de la región no garantiza en sí misma la solución a estos problemas. De hecho, es solo el comienzo del camino. Así lo han planteado distintos actores locales, previniendo que se generen expectativas muy altas con este proceso.

Para definir el camino, sostiene el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad del Bío-Bío, Benito Umaña, “se debe definir una hoja de ruta, una adecuada planificación que responda a las preguntas ¿qué queremos?, ¿cómo lo queremos? y ¿hacia dónde queremos ir?”, lo que en la práctica significa construir una estrategia regional de desarrollo, herramienta de planificación que ya tiene la Región del Bío Bío, y por lo tanto, incluye lineamientos estratégicos para Ñuble.

La necesidad de contar con una estrategia de desarrollo es compartida por diversos actores políticos, sociales y económicos de Ñuble, no solo como un instrumento de planificación para el desarrollo económico de esta zona, sino que en ámbitos tan diversos como la cultura, el medio ambiente, la salud y la educación.

Según Umaña, las falencias que hoy enfrenta la zona en ámbitos tan diversos como la contaminación, el desarrollo urbano, el desempleo y la baja calificación del capital humano, dan cuenta de la necesidad de tener una mirada estratégica.

Para el diputado (DC) Jorge Sabag, “este debe ser un instrumento con una articulación entre el mundo técnico-científico, público y privado, con un proceso participativo, que permita dar cuenta de los intereses, necesidades y problemáticas de la población local, ya que son los propios actores sociales los protagonistas. Así también debe tener un enfoque territorial, que considere la vocación territorial. Por lo mismo, constituye una instancia para solucionar los problemas de desigualdad, pobreza y exclusión”, añadió Sabag.

Mesa técnica

En los últimos dos años el trabajo para llegar a este instrumento no se ha quedado en palabras. Acciones concretas se han abordado desde la Gobernación, mediante la conformación, en agosto de 2015, de una mesa técnica para la construcción de la Región de Ñuble, convocada por la entonces gobernadora Lorena Vera, y a la que se sumaron representantes del sector público, de los gremios empresariales y de la academia, y recientemente, los municipios y los consejeros regionales.

“Lo hemos dicho en innumerables ocasiones: una cosa es que se firme el proyecto, y otra, que salga la ley. De ahí, debemos decidir qué camino tomar; qué proyectos priorizar, qué líneas de acción seguir respecto del desarrollo que esperamos alcanzar, etc. Esta es un área que estuvo débil en la creación de las anteriores regiones, por lo tanto, queremos analizarla a fondo con los integrantes de esta mesa”, afirmaba en aquel entonces Lorena Vera, haciendo hincapié en que la discusión debía ser participativa, razón por la cual también se recogió información en terreno.

Entre los avances que se pretenden alcanzar con esta mesa, cuyo trabajo retomó el gobernador Álvaro Miguieles este año, después de la emergencia de los incendios forestales, están un diagnóstico acabado del territorio; saber cuáles son las vocaciones productivas, sus debilidades y necesidades, y qué se debe fortalecer.

La idea es que la mesa elabore el documento final que recopile la información que sirva de base para la futura instalación. Esta, además, será de mucha utilidad para el trabajo que está desarrollando el CORE, en torno a sentar los lineamientos de desarrollo para una futura estrategia de desarrollo regional, la cual por primera vez contemplará las características propias de Ñuble y su territorio.

Subcomisión del CORE

Proponer los lineamientos de desarrollo estratégico para el territorio de Ñuble, en el contexto de la nueva región, fue el trabajo mandatado en noviembre de 2016 por el intendente Rodrigo Díaz a los seis consejeros regionales de Ñuble. 

Meses antes, en junio del año pasado, los consejeros acordaron crear una subcomisión especial de la Región de Ñuble, en la que se definieron líneas de trabajo en ámbitos como la creación de la región, el proceso de instalación, el presupuesto, la distribución político administrativa y la estrategia regional de desarrollo, al alero de la ERD de Bío Bío más los insumos que se generen. Esta última línea de gestión quedó a cargo del consejero Javier Ávila (RN), quien recordó que se fijó un cronograma de trabajo, entre cuyos objetivos está la elaboración de un documento que servirá de base para la futura estrategia.

Se trata de la primera aproximación real de lo que será el trabajo de la futura unidad administrativa, y para concretar los objetivos, el Gobierno Regional está gestionando recursos con la Subdere para apoyar, con profesionales propios o vía contratación de una consultoría, las acciones. Entretanto, los cores han sostenido reuniones con autoridades locales y organizaciones ciudadanas para aunar posturas.

Según Javier Ávila, el Gobierno Regional gestionó la entrega de recursos de la Subdere para la contratación de una consultoría que apoye el trabajo de planificación de los profesionales de la División de Planificación y Desarrollo Regional. “Esperamos que en estos días se pueda licitar, tengo entendido que se destinaron $40 millones para este contrato, cuyas bases están en elaboración”, comentó el consejero, quien sostuvo que “me gustaría que pudieran participar tanto la Universidad de Concepción como la Universidad del Bío-Bío” y se mostró partidario de aprovechar la experiencia del modelo utilizado durante la elaboración de la Estrategia Regional de Desarrollo del Bío Bío.

En cuanto a los plazos, Ávila prevé que en enero se conozca el primer informe, y en marzo, poder contar con el informe final, precisamente cuando asuman los nuevos consejeros para el periodo 2018-2022. “Con este documento, que lo recibirá el próximo Consejo Regional, se apunta a definir los lineamientos estratégicos para el desarrollo de la nueva región, donde se utilizarán como insumos la información de la mesa técnica, así como las definiciones contempladas en la estrategia de Bío Bío en lo que se refiere a Ñuble”.

Líneas de trabajo

En noviembre de 2016 el intendente Rodrigo Díaz, previa discusión con los integrantes de la subcomisión, entregó a los cores una propuesta de cinco líneas de trabajo para la elaboración de línea base y elementos de prospectiva para la futura Región de Ñuble.

La primera consiste en desarrollar reuniones con actores locales en base a seis áreas temáticas: cultura, agroalimentaria, infraestructura, social, turismo e investigación y desarrollo.

La segunda persigue la identificación de los actores involucrados en materia de desarrollo regional, como los gremios empresariales, las organizaciones sociales, las instituciones de educación y los municipios, entre otros.

La tercera corresponde al despliegue territorial de los cores, lo que considera rondas de conversaciones con actores de las tres nuevas provincias; la cuarta es el estudio línea base y prospectiva de Ñuble; y la quinta, el trabajo con otros actores, como los parlamentarios, el Comité Ñuble Región y los servicios públicos.

En cuanto al estudio línea base, el trabajo considera la recopilación de antecedentes y actualización de línea base, a partir del conjunto de estudios previos y de las conversaciones realizadas por iniciativa de la Gobernación y de la subcomisión Ñuble Región del Consejo Regional; así como el levantamiento de las propuesta de ejes estratégicos para el desarrollo de la región.

Áreas temáticas

En el ámbito de la cultura, se incluye cine, difusión cultural, identidades, patrimonio, redes, infraestructura cultural, formación académica y financiamiento.

En materia agroalimentaria se consideran aspectos como el capital humano y social del sector, la gestión estratégica y operativa de los agentes del sector, comercialización y acceso a mercados, investigación e innovación, infraestructura eficiente, institucionalidad pública y desempeño ambiental.
En materia de infraestructura, la detección de necesidades en vialidad, riego, desarrollo urbano, áreas verdes, transporte, medio ambiente, turismo e innovaciones para proyectos de usos múltiples. 

En lo social, se aborda la pobreza, los grupos vulnerables, morbilidad y mortalidad, calidad de vida, participación, formación de líderes, aislamiento, promoción de la salud y desarrollo del deporte.

En turismo, se mencionan las zonas de interés turístico, áreas prioritarias, protección de atractivos, fomento, capital humano, desarrollo de la oferta y promoción.

Finalmente, en el área de investigación y desarrollo se contemplan la priorización de áreas de investigación y desarrollo (agua, contaminación, agroindustria y generación de energía domiciliaria, entre otros), capacitación y formación de capital humano, desarrollo de innovaciones, cooperación internacional, estudios regionales y formación técnica. 

Instalación y primeros años

En el periodo de instalación y en los primeros años de la nueva región, el estudio línea base y elementos de prospectiva para Ñuble será una verdadera hoja de ruta, pues en su elaboración serán considerados insumos clave, como los antecedentes que aporte la mesa técnica que encabeza la Gobernación de Ñuble y lógicamente, el diagnóstico y definiciones referidas a Ñuble que están contenidas en la Estrategia Regional de Desarrollo de Bío Bío 2015-2030, aprobada en agosto de 2015.

Según Javier Ávila, este instrumento permitirá avanzar con objetivos claros en los primeros años de la nueva región, hasta que las futuras autoridades definan la elaboración de una estrategia regional exclusiva para Ñuble.

Comentarios