La expectativa es superar el rezago económico

Por: Roberto Fernández Fotografía: Archivo 01:55 AM 2017-08-20

Como un paso clave es calificado por diferentes actores económicos locales la creación de la Región de Ñuble, que según plantean, es una oportunidad de mejorar la focalización de la inversión pública, no solo para reducir las brechas que se observan en las 21 comunas, sino que para apuntalar el desarrollo económico.

Sin embargo, al mismo tiempo exponen su preocupación sobre el riesgo de repetir los mismos vicios del centralismo y de caer en la trampa de la excesiva burocracia, por lo que advierten que es importante moderar las expectativas con este hito, que subrayan, es una oportunidad de gestionar los recursos públicos de una manera más eficiente, pero no es la solución en sí misma.

Reducir la desigualdad
El académico de la Escuela de Administración y Negocios de la Universidad de Concepción, Roberto Herrera, sostiene que “estudios recientes demuestran que el cambio en la división política administrativa de un territorio reduce el nivel de desigualdad regional, aumentando de paso la calidad de vida de las personas, esto debido a que las políticas públicas son más específicas a la realidad territorial. Por ende, lo anterior también debiese reflejarse en la agroindustria, ya que justamente esperaríamos una nueva región que tenga como eje principal el desarrollo de esta actividad y eso alineado con las representaciones ministeriales en Ñuble”.

Focalizar el gasto público
Por su parte, para el director de ProChile Bío Bío y del Centro de estudios CER Regional, Renato Segura, “la creación de la Región de Ñuble es una oportunidad inmejorable para que el territorio y su gente  puedan aprovechar el potencial de desarrollo que subyace sobre sus recursos naturales y su identidad. En este contexto, la actividad silvoagropecuaria tiene un sitial de privilegio en las ventajas comparativas de la actividad industrial”.

El profesional añadió que “desde el punto de vista de la política pública, la descentralización administrativa dejará la posibilidad a los actores locales de focalizar los recursos de inversión y gasto público asociados a la nueva región. Es, en este acto administrativo, donde se puede mejorar la infraestructura para la competitividad de la actividad productiva local, poniendo a su gente como el centro del quehacer para el desarrollo productivo y social del territorio”.

Sector agroalimentario
En el mundo empresarial  las expectativas apuntan a fortalecimiento de sectores clave de la economía local, como el agroalimentario, el forestal y el turismo, entre otros. 
En línea con lo anterior, Alejandro Lama, presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, enfatizó que “la nueva Región de Ñuble es eminentemente agrícola, el agro es el motor principal de la economía, luego viene el potencial turístico y maderero, para terminar con el gran desarrollo que pudiera tener la vitivinicultura”.

“Los proyectos más importantes para desarrollarnos son los embalses que se puedan construir y seguidamente, la red vial apropiada para el transporte tanto de los productos agrícolas y forestales, como para el desplazamiento de las personas”.

“Otro tema dice relación con el deseo de que nuestra nueva región dé facilidades para la instalación de industrias, aprovechando la ventaja de estar estratégicamente ubicados”, concluyó Lama.

En opinión de Carlos González, presidente de Aprocarne Ñuble y de Fedecarne, “la Región de Ñuble generará una mayor autonomía en la administración de los recursos públicos y una mayor eficiencia y eficacia en las políticas que a partir de las nuevas autoridades se promuevan. Sin duda, ayudará a focalizar y diseñar estrategias de desarrollo propias y únicas, para las actividades agropecuarias, forestales, agroindustriales y turísticas, que durante mucho tiempo han estado postergadas por el centralismo de las autoridades nacionales y regionales”.

Por su parte Álvaro Gatica, presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble, expuso que “en Ñuble puede haber un gran desarrollo económico, y más que nada es una zona netamente agrícola con un gran potencial agropecuario, por lo tanto, creo que nos puede traer muchos beneficios, creo que va a haber mayor empleo, podemos eliminar la pobreza ojalá, ya que varias de nuestras comunas están entre las más pobres del país. Pero son objetivos de  largo plazo, yo creo que no es bueno que la gente se arme demasiadas expectativas”.

“Espero que los recursos que lleguen se ocupen de buena forma, que mejoremos la conectividad, y eso para el sector agrícola es muy bueno, porque si nos queremos transformar en una región exportadora, necesitamos buenos caminos para sacar los productos en buena forma, de lo contrario, no hay posibilidad de hacerlo”, añadió el timonel agrícola.

Con una mirada más crítica, el vicepresidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble, Carlos Smith, expresó sus aprensiones sobre el gasto que significará este cambio y el riesgo de que los mayores recursos que lleguen a la zona sean consumidos por la burocracia. 

“A mí me asusta un poco si realmente vamos a tener internamente la capacidad de administrar esto correctamente, para que Ñuble sea más de lo que era, porque esa es la idea, que seamos  capaces de generar nuevos horizontes para un desarrollo agropecuario. Ñuble va a seguir siendo de alma agrícola, por lo tanto, aquí se necesitan cabezas pensantes que tengan una visión de mediano y largo plazo, en que comencemos a transformar la producción agrícola de la región, a darle más valor agregado, a generar más empleo, con un mayor nivel y una mayor demanda de calificación, para que toda esa gente calificada llegue a la región y que los habitantes de la región se especialicen”.

Cercanía y eficiencia
Como “un paso trascendental” calificó la creación de la región, el vicepresidente del Departamento de Pymes forestales de Corma, José Manuel Contreras, quien valoró que esto se va a traducir en un acercamiento de las autoridades.

“Cuando hay una comunicación entre las autoridades y el sector privado, obviamente esto repercute en la economía, incluso sicológicamente, sobre todo, que en este momento nos encontramos en un punto bastante bajo, son muchos los obstáculos que hay hoy, y esperamos que con la autoridad más cerca podamos solucionarlos”.

Según Contreras, “no hay duda de que la desconcentración del poder va a estimular la inversión en Ñuble. El ciudadano lo vio, por ejemplo, con la creación de Chillán Viejo, con el crecimiento que le llega, y eso se repite a nivel regional”.

Para el presidente de la Cámara de Turismo del Valle Las Trancas, Eduardo Salinas, “esperamos que la gestión administrativa, de inversión de los nuevos recursos, sea mucho más expedita y que las soluciones puedan llegar de manera más rápida y oportuna, que no se transforme esto en una burocracia similar a la que podemos tener hoy. Creo que es una gran oportunidad de tener una administración moderna y de primer nivel, en todo sentido, con una mentalidad más pro emprendimiento, más célebre en su gestión, con mayor eficacia y eficiencia, con funcionarios de mejor preparación, para que el resultado sea el esperado”.

En el rubro turístico mencionó que hay destinos emergentes, además de los ya consolidados, “y se esperaría que con una mejor gestión podrían avanzar en la superación de sus problemas, por ejemplo, en el Valle Las Trancas, que es el único destino exportable de la región, todavía no tenemos una red de agua potable (...) o los caminos laterales, que son un desastre”. Y advirtió que “aquí se requiere profesionalizar el destino, se requiere la inversión pública para que este destino no se desvalorice”.

Mejorar la infraestructura
Claudia Rigall, presidenta de la Cámara Chilena de la Construcción sede Chillán, planteó que la nueva región debe contar con infraestructura adecuada. “Es necesario analizar los requerimientos de infraestructura para la zona”, dijo la dirigenta, quien subrayó que “esto es fundamental para levantar las reales necesidades de proyectos, pensando en los cambios que se generarán en el ritmo de vida y los requerimientos asociados al renovado ordenamiento”.

“Más allá de las necesidades que implicará un nuevo territorio administrativo, hay proyectos de infraestructura que son fundamentales así como lineamientos de desarrollo urbano”, expresó Rigall, haciendo hincapié en la densificación en altura en Chillán, la construcción del hospital, la nueva cárcel y la conectividad, tanto la vialidad urbana de Chillán como la vialidad interurbana entre las comunas.

Desde la Corporación de Adelanto y Desarrollo de Ñuble (Corñuble), su presidente, Juan Ramírez, planteó que se debe “facilitar de todas formas la llegada de inversiones privadas que desean invertir en la futura región, ya sea en embalses, desarrollo de energía mediante minicentrales de paso y apoyar a quienes desean explotar el turismo a gran escala, incluyendo vuelos internacionales, que sean capaces de mostrar nuestra rica historia y cultura”.

Subrayó que “es clave potenciar nuestras universidades, para que se abran más carreras y atraer una población flotante que, hoy por hoy, genera movimiento económico significativo. Y con ello, también, apostar al plan de retención de capital humano, que aportaría a nuestra región líderes y profesionales de buena calidad”.

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